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El gobierno de Alzira cierra filas con el concejal acusado de acoso por una edil y descarta su cese o salida

El tripartito reitera que prestó a Mar Chordá la protección correspondiente al trasladar su denuncia a la Fiscalía

El alcalde, Alfons Domínguez, y la concejala Gemma Alós afean que se convierta en "caso mediático" un supuesto acoso sexual del que, dicen, jamás tuvieron constancia

Los socios denuncian el intento de Ens Uneix por romper el pacto: "Es una batalla política por el ayuntamiento"

El gobierno de Alzira cierra filas con el concejal acusado de acoso por una edil y descarta su cese o salida

Agustí Perales Iborra

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira

PSPV, Compromís y UCIN se mantienen unidos en el gobierno de Alzira a pesar de la reapertura judicial de la causa por un supuesto acoso laboral y sexual por parte de Enrique Montalvá, concejal de Agricultura, Servicios para la Ciudad y Seguridad, a su por entonces compañera de partido Mar Chordá, quien en junio amplió la denuncia inicial para relatar una docena de situaciones machistas y comentarios de índole sexual que, presuntamente, habría sufrido durante su etapa en el ejecutivo municipal. Montalvá ha comparecido públicamente junto al alcalde, Alfons Domínguez, y la concejala Gemma Alós para escenificar la solidez del equipo y denunciar que tras la denuncia hay una maniobra política para derribar al tripartito. Compromís y PSOE descartan el cese o salida del portavoz de UCIN, que niega las acusaciones de Chordá.

Tanto el líder de Compromís como la responsable de los socialistas en Alzira han coincidido a la hora de señalar que respetan el procedimiento judicial, ahora reabierto, pero también han manifestado su malestar por la forma en la que se han desarrollado los acontecimientos. "Un caso de acoso es demasiado serio como para transformarlo en un circo mediático", ha comentado Domínguez, en referencia a la comparecencia de Chordá junto a Natàlia Enguix (Ens Uneix), vicepresidenta de la Diputació de València, el pasado viernes.

Alós y Domínguez han reiterado, como ya expresaron en un primer momento, que fueron conocedores de la denuncia de Chordá durante una rueda de prensa que ella misma convocó antes de formalizarla. Aquel día, anunció la presentación de una denuncia por "acoso laboral y sexual con técnicas de violencia verbal y vejaciones", si bien con los días matizó que se trataba de un caso de acoso laboral por razón de género. "Ninguna de las veces que hablamos en los días previos nos trasladó ninguno de los hechos que denuncia, tampoco vimos actitudes que nos llevaran a pensar algo así. Si Mar hubiese acudido a mí y me hubiese contado que tenía un problema, yo misma la habría llevado de la mano a la comisaría de policía", ha expresado Alós.

Por su parte, Domínguez ha matizado que solo llegó a comentar "vaguedades, pero nunca hechos de tal gravedad". Asimismo, el alcalde ha respondido a la propia Chordá y Enguix, que denunciaron el aislamiento de la edil desde que fue apartada del gobierno municipal, al manifestar que el ayuntamiento "protegió a la víctima" desde que se tuvo constancia al trasladar los hechos a la Fiscalía. "En materia de funcionamiento, se le han ofrecido espacios separados, material y el acceso a las comisiones informativas. Solo se le ha negado aquello que no le corresponde por no estar adscrita a ningún grupo", ha afirmado.

"Hartos de callar"

Alós y Domínguez han optado, desde que se abrió el caso, por evitar todo tipo de comentarios al respecto. Han navegado entre el respeto a la denuncia presentada por Chordá y la presunción de inocencia de Montalvá. Sin embargo, en esta ocasión, han dado un paso más. "La Justicia tiene que decidir qué ha pasado. No cuestionamos la veracidad de los hechos, pero estamos hartos de callar mientras a mí, por ejemplo, se me acusa de ser mujer y cómplice", ha indicado Alós, que ha añadido: "Aquí hay una clara maniobra por romper el pacto. Alzira es la joya de la corona y esto es una guerra política".

En los mismos términos, Domínguez ha señalado que hay "una batalla política por la cabeza del alcalde de Alzira". "Como ya sucedió con Mónica Oltra, solo importa cargarse al rival político. Ellos que tanto criticaron la expulsión de Jorge Rodríguez, ahora se meten en este jardín. Aunque no utilizan la misma vara de medir aquí que en Almussafes. Quizás tendremos que preguntarnos si queremos tener a una alcaldesa que pedía dos millones de euros para fiestas después de la dana y de teniente de alcalde a una persona que cobró dos sueldos de forma irregular", ha sentenciado.

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