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El plan para regularizar la vieja Gavarda abre la puerta a nuevas casas tras 40 años

El documento, en fase de alegaciones, permite construcciones con algunas restricciones en el núcleo urbano que se trasladó tras la pantanada de Tous

Un vecino en el casco antiguo de Gavarda, en una imagen reciente.

Un vecino en el casco antiguo de Gavarda, en una imagen reciente. / Perales Iborra

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Alzira

Un 8 de noviembre de 1991, los vecinos y vecinas de Gavarda vivieron una de las mayores mudanzas que se recuerda en la historia de la Comunitat Valenciana. Los residentes de este municipio, y tras el desastre provocado por la pantanada de Tous de 1982, se trasladaron al nuevo emplazamiento ubicado en la montaña. Aunque muchas familias decidieron mudarse a esta nueva localidad, cerca de una veintena de familias optaron por quedarse en el pueblo tradicional. Durante estas más de cuatro décadas, la coexistencia de la nueva ubicación de Gavarda compaginada con la autorización de permanencia de algunos vecinos en el antiguo núcleo tras las inundaciones supuso "una auténtica contradicción urbanística" para la cual las distintas administraciones han intentado buscar una solución.

El Ayuntamiento de Gavarda ha redactado el Plan Especial del Nucli Històric de Gavarda, que supone un punto de inflexión para este núcleo de vecinos que se resisten a abandonar sus casas y trasladarse al nuevo espacio. El documento, que todavía se encuentra en fase de información al público y la posible presentación de alegaciones, modifica el planeamiento de 1985 con el objetivo de recuperar el núcleo antiguo, permitir su rehabilitación, completar solares vacíos y dar un uso ordenado y seguro al ámbito. El consistorio ya en 2014 trabajaba en la redacción de un Plan General de Ordenación Urbana que ofreciera soluciones a la problemática actual y a la falta de suelo residencial, aunque, en esa ocasión, descartaba que los terrenos del casco antiguo se convertieran de nuevo en urbanizables. El alcalde de la localidad, Vicent Mompó, señalaba que, aunque se desechaba cualquier idea de "reconstrucción" del casco antiguo, sí que se podía buscar alguna solución que permitiera de forma puntual alguna construcción.

La iglesia del casco antiguo de Gavarda.

La iglesia del casco antiguo de Gavarda. / Perales Iborra

El nuevo plan, entre las novedades, reclasifica parte del suelo que hasta el momento era no urbanizable a suelo urbano. En otras palabras, el documento no solo apuesta por recuperar edificios existentes, sino que también permite construir, aunque de manera muy limitada, en solares vacantes. Cabe destacar que solo podrá llevarse a cabo si se cumplen una serie de condiciones, entre las que se encuentran la construcción de una altura máxima de dos plantas y siete metros, la superficie edificable permitida en la parcela y la obligación de mantener la tipología tradicional de las casas. Por ello, y como recoge el documento, no se podrá edificar en suelo no urbanizable protegido, en zonas afectadas por riesgo de inundación -si el uso no es compatible- ni en espacios que se encuentren fuera de ordenación. El núcleo antiguo de Gavarda también podrá levantar edificaciones auxiliares, como garajes particulares, lavaderos, paelleros o depósitos de herramientas. Desde el consistorio reiteran que "no es una liberalización total del suelo".

Por otra parte, el nuevo plan considera como suelo no urbanizable el suelo común agrícola, el protegido por riesgo de inundación y el protegido por carreteras o cauces. A su vez, busca recuperar las características históricas con valor patrimonial y la recuperación paisajística del espacio deteriorado, al tiempo que se ponen en valor los bienes patrimoniales.

"Imposible conversión a rústico"

El nuevo documento insiste en la "contradicción urbanística" por la presencia de ambos emplazamientos y, a su vez, "la compleja gestión" de un territorio clasificado como Suelo No Urbanizable de Especial Protección Forestal/Agrícola (antiguo núcleo), dentro de un entorno completamente transformado urbanísticamente, con edificaciones previamente implantadas, con vocación de permanencia y con unos servicios urbanísticos existentes y necesarios para hacer efectiva la permanencia.

Por ello, gran parte del plan pone de manifiesto esta situación, que se ha mantenido en "una contradicción durante más de cuatro décadas" y que ha provocado que fuera "imposible" convertir este espacio en rústico debido a la presencia de edificaciones. El ayuntamiento asumió la necesidad de redactar este plan especial que permitirá "una adecuación estructural y una ordenación del territorio".

Además de estas edificaciones limitadas, el núcleo antiguo también contempla la compatibilidad de una serie de actividades rurales, agrícolas, turísticas, de servicios y culturales, siempre que sean compatibles con la seguridad y el entorno. En este caso, no se permitirán industrias ni usos peligrosos. Concretamente, en suelo urbano se podrá implantar pequeños comercios, servicios, hostelería y actividades de proximidad, siempre que "no sean molestas, insalubres o peligrosas" y respeten las ordenanzas.

En suelo no urbanizable común también se permiten otros usos. Aunque la actividad principal seguirá siendo agrícola, pero este plan amplía los usos compatibles, entre los que destacan las tiendas de productos agrícolas, la lransformación y comercialización de productos del sector primario, el agroturismo, los alojamientos turísticos y restauración, el turismo rural, activo y de naturaleza, los centros recreativos, deportivos y de ocio, las actividades culturales, docentes, asistenciales o religiosos, los campings y las áreas de autocaravanas.

El ayuntamiento recuerda que el Plan Especial del Nucli Històric de Gavarda se encuentra en fase de información al público. El consistorio prevé una sesión informativa para el próximo 28 de enero.

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