La plantilla atribuye el colapso de Urgencias al ‘déficit histórico’ de camas en el hospital
Los sindicatos señalan que se necesitarían 173 camas más para alcanzar la media autonómica

Pacientes en los pasillos del hospital de la Ribera. / Levante-EMV
Un total de 48 pacientes se encontraban a primera hora de la mañana de hoy en el área de Urgencias del Hospital de la Ribera pendientes de ingreso. El personal del servicio alerta de que esta situación de sobrecarga asistencial, hacinamiento de enfermos, déficit estructural de recursos y deterioro del clima laboral no es algo «puntual ni coyuntural» sino que se mantiene «de forma reiterada previsible y estructural durante gran parte de año». Los trabajadores de Urgencias han mantenido hoy una reunión con representantes del comité de empresa y la junta de personal para levantar acta de la situación y reclamar soluciones a la dirección del Departamento de Salud de la Ribera y de la Conselleria de Sanidad. También para elevar propuestas.
Los profesionales denuncian que el colapso que muchos días vive el servicio de Urgencias es consecuencia directa «del déficit histórico de camas hospitalarias» que impide pasar a planta de ingreso a muchos pacientes y convierte el servicio de Urgencias en una especie de «planta añadida» de hospitalización cuando no reúne las condiciones para ello.
Picos de 70 pacientes sin cama
El informe elaborado ayer da cuenta de una media diaria de 25 pacientes pendientes ingreso, con picos que han llegado a superar los 70 enfermos a la espera de una cama o esperas de tres días en Urgencias. «Esta situación convierte a Urgencias en un área de hospitalización impropia con espacios diseñados para una sola cama ocupados por hasta cuatro pacientes, pacientes en pasillos, áreas de paso y zonas no diseñadas para la atención asistencial, falta de intimidad y condiciones adecuadas para los pacientes con dificultad para establecer circuitos seguros (aislamientos, pacientes críticos y/o terminales, salud mental...) con compromiso grave de la seguridad clínica, la intimidad y la dignidad asistencial», inciden. Los trabajadores señalan que estas condiciones de trabajo están detrás de la fuga constante de profesionales del servicio.
El informe constata que la ratio de camas se sitúa en el Hospital de la Ribera muy por debajo de la media autonómica. En este sentido, detalla que en la Comunitat Valenciana existe una cama por cada 504 habitantes mientras que en el hospital de Alzira la ratio es de una cama por cada 738 habitantes, en base a una población asignada de 273.000 habitantes y 370 camas activas, lo que sitúa al Departamento de Salud de la Ribera «como el segundo peor departamento de la Comunitat Valenciana en el indicador de camas por habitante». En esta línea, el informe expone que para alcanzar la media autonómica sería necesario «un incremento de 173 camas, lo que supone aproximadamente un 46 % más», una cifra que equivale a la capacidad aproximada de hospitales comarcales como el de Requena o Vinaròs, «lo que puede reforzar la reivindicación histórica de la necesidad de un nuevo hospital en la comarca».
Proteger a la plantilla
El informe elaborado también tiene como finalidad proteger a la plantilla de Urgencias frente a la asunción de cualquier responsabilidad profesional, organizativa o asistencial indebida, «derivada de una planificación insuficiente y de una gestión inadecuada».
El comité de empresa y la junta de personal del hospital reclaman a la dirección y a la Conselleria de Sanidad que, como mínimo, propicien un aumento «estable y suficiente» de la plantilla del servicio de Urgencias en todas las categorías profesionales, la adecuación inmediata y planificada de los espacios físicos e infraestructuras «acorde a la actividad real» o la implantación de medidas provisionales urgentes mientras se desarrollan soluciones estructurales definitivas.
«Mi madre lleva desde el sábado en observación en medio de un pasillo»
Raquel Serra, vecina de Algemesí, explotó ayer tras más de tres días de espera en el área de Urgencias del Hospital de la Ribera aguardando a que se le asignara una cama a su madre, Carmen, de 83 años. Según denuncia su hija, la familia llegó al pasado sábado al centro hospitalario con el diagnóstico de una infección vírica, pero desde entonces la paciente continúa en observación «en medio de un pasillo», sin que se les haya facilitado información clara sobre su evolución.
«Somos conscientes de que la situación es complicada, pero pensamos que tenemos derecho no solo a ser atendidos, sino también a estar informados de todo lo que tenga que ver con la salud de mi madre», lamenta Serra, quien subraya la incertidumbre y la falta de comunicación como uno de los aspectos más duros de la espera.
La situación se repite, especialmente en los días más fríos del invierno, cuando se suele registrar un aumento de virus respiratorios que afectan especialmente a pacientes con patologías crónicas. La dirección del hospital defiende que, pese a este aumento de la presión asistencial, los pacientes están bien atendidos, y que para minimizar las esperas en Urgencias en momentos de alta demanda se trabaja activamente en tres líneas de actuación, como son el refuerzo de la hospitalización a domicilio (UHD), la gestión eficiente de altas hospitalarias y el incremento de personal.
Por otra parte, el hospital de Alzira también trabaja en un proyecto de ampliación y reforma del área de Urgencias y el bloque quirúrgico. El centro también había anunciado la apertura este mes de enero de una unidad de corta estancia como alternativa al ingreso convencional.
Fuentes sindicales, no obstante, inciden en que no hay que conformarse con la unidad de corta instancia ni con medidas a medio o largo plazo y advierten que resulta urgente la búsqueda y aplicación de solución para corregir una situación que castiga a la plantilla.
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