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Medio Ambiente da luz verde a la conexión con la autovía que Carcaixent reclama desde hace 20 años

El proyecto obtiene la declaración ambiental favorable y deberá coordinarse con las obras de ampliación y desvío del barranco de Barxeta para no agravar la inundabilidad de la zona

El enlace directo de Carcaixent a la autovía discurrirá en paralelo a las vías del tren.

El enlace directo de Carcaixent a la autovía discurrirá en paralelo a las vías del tren. / Perales Iborra

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira

La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación ha otorgado la declaración de impacto ambiental favorable al proyecto básico que diseña el acceso directo de Carcaixent a la autovía A-7, una conexión muy reivindicada por la ciudad en las últimas dos décadas. En enlace se trazará desde el norte del casco urbano y alcanzará el tramo de la CV-50 entre Alzira y l'Alcúdia. La obra se coordinará, a su vez, con la ampliación y el desvío del barranco de Barxeta que buscan reducir el riesgo de inundación en ambas ciudades.

El documento aprobado por la conselleria contempla la construcción del nuevo acceso concebido como una carretera convencional de dos carriles y una longitud aproximada de cuatro kilómetros. Esta se divide, a su vez, en tres tramos y contará con varias estructuras para salvar carreteras, la línea de ferrocarril y los ríos Xúquer y Verd, además del barranco de Barxeta. De igual modo, se crearán tres nuevas rotondas y un carril para bicicletas y peatones.

Como ya ha informado en el pasado Levante-EMV, el itinerario parte de la conocida como rotonda del Molí de Borrego y discurre, en buena parte de su recorrido, en paralelo a las vías del ferrocarril. Según detalla la resolución ambiental, se plantearon hasta cinco posibles alternativas (seis, si se incluye la no ejecución de la obra). La escogida representa la "solución de menor coste, menor impacto ambiental, visual y paisajístico, y de menor efecto sobre terceros en lo que a superficies de inundación y calado se refiere".

Esta última es una cuestión de gran relevancia, ya que el punto desde el que parte el nuevo enlace se sitúa junto a la carretera CV-41, que a su vez discurre a pocos metros del barranco de Barxeta, que representa uno de los riesgos de inundación más importantes para Carcaixent y la pedanía de Cogullada, como demostró el último episodio de fuertes lluvias.

Gestión de riesgos

De hecho, el informe pone de manifiesto que, a raíz de la dana del 29 de octubre de 2024, se cuestionó si la nueva infraestructura ejercería de barrera ante episodios de lluvia extrema y, en consecuencia, podría resultar "incompatible con la seguridad y la gestión del riesgo de inundación". Los técnicos de la conselleria defienden que el vial propuesto "no altera la zona de flujo preferente ni provoca un incremento del riesgo de inundación en los usos urbanos actuales o planificados".

Asimismo, la resolución apela a la necesidad de construir el nuevo enlace al considerar que incrementa la seguridad vial, reduce la presión del tráfico en la red de carreteras actual y mejora la competitividad del tejido productivo de la comarca. Se estima, igualmente, que podría superar los doce mil vehículos diarios de media.

Con todo, hace especial hincapié en que la ejecución de la obra deberá coordinarse con los proyectos que la Confederación Hidrográfica del Júcar va a desarrollar en los próximos meses en el barranco de Barxeta para reducir el riesgo de inundación de los cascos urbanos de Carcaixent y Alzira.

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