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Los vecinos avalan el plan para la vieja Gavarda al dar "seguridad" a sus casas: "Es un impulso para el pueblo"

Los residentes pedirán para que todas las viviendas que se conservan queden en suelo urbano y ven la posibilidad de autorizar negocios como «un impulso»

Acceso al casco antiguo de Gavarda, en una imagen de hace unas semanas.

Acceso al casco antiguo de Gavarda, en una imagen de hace unas semanas. / Perales Iborra

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Alzira

«Tenemos confianza en este nuevo plan, ya que antes ninguno había prosperado y esperamos que finalmente se solucione el conflicto 40 años después de la pantanada». El presidente de la asociación vecinal del antiguo núcleo urbano de Gavarda, Vicent Benavent, aplaude el nuevo Plan Especial del Nucli Històric de Gavarda, un documento que supone un punto de inflexión para este grupo de residentes que se negaron a abandonar sus casas y trasladarse al pueblo nuevo tras la pantanada de Tous. El nuevo plan se encuentra actualmente en fase de información al público con la posibilidad de presentar alegaciones.

El texto, como ya informó Levante-EMV, modifica el planeamiento de 1985 con el objetivo de recuperar el núcleo antiguo, permitir su rehabilitación, completar solares vacíos y dar un uso ordenado y seguro al ámbito. Entre las novedades, el nuevo plan incluye la reclasificación de parte del suelo que hasta el momento era no urbanizable y que ahora pasa a ser suelo urbano, por lo que no solo se recuperan edificios existentes, sino que también se abre la puerta a nuevas construcciones en solares vacantes, aunque de manera limitada y con una serie de restricciones. En este sentido, Benavent considera que las modificaciones «son positivas» y agradece «la voluntad política». «Creo que va a salir adelante», insiste.

No obstante, la asociación va a plantear algunas alegaciones, que todavía se encuentran en estudio. En sus palabras, «queremos que, ya que se ha movido ficha, todas las casas sean urbanas para garantizarnos la seguridad y la conservación que pedimos». Entre las condiciones se encuentra la construcción de una altura máxima de dos plantas y siete metros, la superficie edificable permitida en la parcela y la obligación de mantener la tipología tradicional de las casas. Por su parte, no se podrá edificar en suelo no urbanizable protegido, en zonas afectadas por riesgo de inundación -si el uso no es compatible- ni en espacios que se encuentren fuera de ordenación.

«No nos afecta tanto la construcción, porque no creo que los vecinos quieran construirse algo más. Además, para llevarlo a cabo hace falta una serie de medios y recursos que tienen un coste, que no creemos que se pueda asumir, pero nos da una seguridad para el futuro porque lo que nosotros queremos es conservar las casas», explica Benavent.

El portavoz de este grupo de residentes añade que «ahora es difícil vender las casas porque nadie te daría una hipoteca, pero si, en un futuro, nuestros hijos o nietos quisieran venderlas sería más fácil y no se encontrarían ninguna traba».

Nuevas actividades

El nuevo documento insiste en la «contradicción urbanística» por la coexistencia del viejo emplazamiento junto al nuevo núcleo urbano construido tras la pantanada de Tous y, a su vez, «la compleja gestión» de un territorio clasificado como Suelo No Urbanizable de Especial Protección Forestal/Agrícola (antiguo núcleo), dentro de un entorno completamente transformado urbanísticamente, con edificaciones previamente implantadas, con vocación de permanencia y con unos servicios urbanísticos existentes y necesarios para hacerla efectiva. Ante esta situación, el ayuntamiento asumió la necesidad de redactar este plan, que también contempla la compatibilidad de una serie de actividades rurales, agrícolas, turísticas, de servicios y culturales, siempre que sean compatibles con la seguridad y el entorno. En este sentido, los vecinos consideran que la posibilidad de autorizar nuevas acitividades también es un impulso para el pueblo.

En conjunto Benavent valora el contenido del documento como «positivo» y destaca la voluntad mostrada por la actual corporación de Gavarda, que ha convocado a los residentes a una reunión para explicar este documento, que puede sufrir algunos cambios en la fase de exposición pública.

Los residentes de la vieja Gavarda se aferran a que el pueblo se trasladó tras las inundaciones de octubre de 1982 por ser inundable y subrayan que con el tiempo se ha podido constatar que Gavarda no se ha vuelto a inundar.

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