El estancamiento de la cosecha de caqui limita las exportaciones a los mercados más exóticos
Los intentos por abrir rutas en países como Japón o China chocan con la realidad de una fruta que no ha alcanzado las cotas de producción previstas y a la que algunos agricultores renuncian asediados por las plagas y el menor rendimiento económico

Cargamento de caquis preparado para su envío, en una imagen de archivo. / PERALES IBORRA

La historia del caqui ha estado ligada, desde sus inicios, a la investigación y el ánimo de expansión. Sin embargo, el crecimiento de uno de los cultivos más representativos de la Ribera se ha estancado en los últimos años. Acechado por las plagas, el incremento de costes y las siempre caprichosas inclemencias climáticas, su rentabilidad se encuentra lejos de aquellos años en los que se ganó el sobrenombre de «oro rojo». A ello se suma un crisis agrícola generalizada que ha abocado a muchos productores a renunciar a cultivar sus terrenos. Lejos de las expectativas iniciales, el sector todavía busca la fórmula para expandir la campaña y, en consecuencia, los mercados a los que acercar su dulce sabor.
En los últimos meses, se han observado varios ejemplos de este intento por prolongar la temporada de una fruta que se ha convertido en un importante motor económico para la comarca. Recientemente, como ya informó Levante-EMV, ha sido la cooperativa de Alginet la que ha firmado un convenio de colaboración con un instituto de investigación japonés para importar variedades tardías de caqui que se recolectarían una vez acabada la campaña del Rojo Brillante, la variedad protegida por la Denominación de Origen «Kaki Ribera del Xúquer». El acuerdo se prevé como un primer paso para, por un lado, intentar alargar la producción hasta aproximadamente el mes de junio y, por otro, plantear la apertura de un nuevo mercado.
Alargar la campaña
Para el consejo regulador de la D. O., esta campaña que agota sus últimos días ha sido la de la introducción de la variedad Oreto que, lejos de competir con el Rojo Brillante, se perfila como una oportunidad para adelantar la temporada y que se convierta en el producto de septiembre. Tras un primer año de comercialización, con unos 300.000 kilos de fruta recolectados, se espera que pueda consolidar ese inicio más temprano.

Trabajos de recolección en un campo de caquis, en una imagen de archivo. / Perales Iborra
De igual modo, en 2023, se envió un primer cargamento a China, que buscaba abrir un mercado que se considera atractivo para el sector. Un intento pionero, pero difícilmente sostenible en el tiempo. La voluntad y la posibilidad no siempre van de la mano. «Consolidar mercados como el chino es complicado, sobre todo porque allí no existe el concepto de distribución que tenemos aquí. Ya sea en Japón o en otro país, abrir nuevas rutas comerciales es algo que, aunque es lo que todos deseamos, va ligado al volumen producción. Y no todos los años podemos garantizar un suministro continuado a estos enclaves», afirma el presidente del consejo regulador y de la cooperativa de l'Alcúdia, Cirilo Arnandis.
Mermas
En las últimas campañas, el caqui de la Ribera no ha cruzado tantas fronteras como gustaría. En épocas de bajos niveles de producción, se priorizan los clientes más antiguos y fieles. Además de España, se abastecen de forma habitual los mercados europeos, como los de Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Bélgica o Austria. Si las plagas o las inclemencias del tiempo lo han permitido, la fruta ha llegado a países como Emiratos Árabes o Arabia Saudí. Durante estos meses, sin ir más lejos, se han enviado cargamentos a Canadá o Brasil, aunque no sucedió así en años marcados por mermas importantes.
Cualquier intento por alargar la temporada es bienvenido. Ya se ha hecho en el pasado y los trabajos del sector de la investigación agrícola también se centran en esta línea para lograr un futuro más próspero. Aunque, con los pies en el suelo. «El objetivo que nos marcamos es el de lograr una campaña que vaya desde septiembre hasta marzo, nos parece un hito realista, pero no se podrá alcanzar en el corto plazo», concluye Arnandis.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un ciberataque paraliza durante dos días al gigante valenciano de los zumos
- El cuartel de la Guardia Civil de Cullera cerrará de noche cuatro meses al año
- Oculto con plásticos negros y tras el rótulo de una ferretería cerrada: así operaba el taller clandestino clausurado por la Guardia Civil en Guadassuar
- La Generalitat incluye catorce pueblos de la Ribera en el plan de capturas de jabalíes para evitar el avance de la peste porcina africana
- El dragado del puerto extrae sedimentos que llenarían 68 piscinas olímpicas para regenerar playas de Cullera y Tavernes
- SOS en Alzira al no poder atender en casa a su hijo con discapacidad por su agresividad: '¿Qué más tiene que pasar?
- Incertidumbre en las fallas ante la demora de la Generalitat en convocar el concurso de 'llibrets
- El nuevo alcantarillado contra riadas de Algemesí sustituirá acequias centenarias obsoletas