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Alzira reactiva el proyecto del parque fluvial convertido en zona de sacrificio contra riadas

El alcalde destaca el potencial de l’Hort de Redal para minimizar el impacto de una crecida del Xúquer

Se contempla la creación de un bosque de ribera, espacios de ocio y zona de baño

Perspectiva del Hort de Redal, junto al río, con el casco urbano  de Alzira al fondo.

Perspectiva del Hort de Redal, junto al río, con el casco urbano de Alzira al fondo. / P. F.

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira

El gobierno de Alzira ha incluido entre los proyectos presentados a la última convocatoria de fondos Feder la creación de un parque fluvial en el Hort de Redal que incluiría una zona de bosque de ribera, espacios de recreo y hasta una zona de baño. Se colmaría, de ese modo, uno de los anhelos del ejecutivo municipal y una de sus promesas electorales más ambiciosas, aunque se plantea como un enclave de sacrificio inundable.

Según detalla el alcalde, Alfons Domínguez, esta es una de las diversas actuaciones que el consistorio planea desarrollar en la ciudad dentro de las distintas líneas de financiación que, tras la dana, se han ofrecido los municipios tanto para la reconstrucción como para la mejora de infraestructuras que ayuden a reducir el riesgo de inundaciones.

Este es, precisamente, el principal aspecto que destaca: «Todavía estamos dándole forma y debería aprobarse antes de ponernos a hacer nada», señala Domínguez. Fue, precisamente, el alcalde alzireño quien, en campaña electoral, presentó un primer esbozo del proyecto. En él, el Hort de Redal concentraba un centro de interpretación dedicado al río, zonas boscosas diferenciadas, huertos comunitarios y diferentes espacios lúdicos, con instalaciones deportivas, culturales o gastronómicas. Además de un área de baño, que incluiría una depuradora para retornar al Xúquer el agua en perfectas condiciones.

Con todo, Domínguez apunta que el diseño definitivo se planteará una vez se consiga la financiación, ya sea a través de esta línea de ayudas o de convocatorias futuras, pues el gobierno local no renuncia a su ejecución.

Potencial

«Si este proyecto es rechazado, tenemos otros que también podrían optar. Pero creemos que debe ser entendido como una opción que, por encima de todo, está pensada para minimizar el impacto de las inundaciones y, además, va ligado a adaptar las ciudades para que sean más resilientes», destaca la máxima autoridad municipal.

Además de su uso como zona de sacrificio ante una hipotética avenida del Xúquer, la segunda de las claves del proyecto tiene que ver con la recuperación de flora autóctona, ya que, independientemente de cómo se acabe materializando el parque fluvial, buena parte de la superficie que hora ocupa el Hort de Redal se dedicará a la plantación de un bosque de ribera.

Es, sin embargo, su uso lúdico el que ofrece mayores posibilidades a una ciudad que, durante años, ha vivido de espaldas al río que le dio su nombre. Durante la última década, el consistorio ha abogado por acercarlo a la población: «No hablamos de crear una playa turística que promueva la masificación, pero entendemos que podemos habilitar zonas de sacrificio junto al río que sean mucho más que un espacio vacío destinado únicamente a recibir agua de un desbordamiento del río», expone Domínguez, quien ya durante la semana pasada en Fitur hizo mención a este proyecto por su potencial en un contexto propicio para las alternativas al turismo convencional.

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