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Un resbalón provocó el disparo accidental que dejó herido grave a un cazador en Sueca

Las asociaciones cinegéticas apelan a la prudencia tras el percance de esta semana

Un vehículo de la Policía Local de Sueca en el lugar en el que se produjo el accidente, con el herido a la izquierda.

Un vehículo de la Policía Local de Sueca en el lugar en el que se produjo el accidente, con el herido a la izquierda. / Levante-EMV

Joan Gimeno

Joan Gimeno

Sueca

El accidente sufrido este lunes por un cazador en el acotado de la marjal de Sueca, que fue encontrado tendido en una zona de cultivo como adelantó Levante-EMV, ha llevado a las asociaciones cinegéticas locales a reforzar su mensaje de prudencia para evitar que hechos similares puedan repetirse.

Según las primeras informaciones, el hombre resbaló mientras caminaba por el terreno húmedo de la marjal y, al caer, se produjo el disparo accidental de la escopeta que portaba, alcanzándole en la zona de la cintura. La rápida actuación de un agricultor que se encontraba en la zona y que observó al cazador en el suelo fue determinante, ya que dio aviso inmediato a los servicios sanitarios y a la Policía Local, que acudieron con rapidez al lugar.

El accidente se encuentra actualmente bajo investigación judicial para esclarecer con exactitud las circunstancias en las que se produjo el disparo. Aunque este tipo de sucesos no son habituales en el acotado de Sueca, fuentes del sector reconocen que no es la primera vez que se registra un hecho de estas características, tanto en este coto como en otros del entorno del parque natural de l’Albufera.

"Debe servir como recordatorio"

El presidente de los cazadores locales, José Badía, señala que lo ocurrido debe servir como recordatorio. “No es una situación que se repita de forma normal en las zonas de caza, pero somos conscientes de que pueden suceder accidentes. Por eso es fundamental no bajar la guardia y aplicar siempre todas las medidas de seguridad”, indica.

En esta línea, tanto la Guardia Civil como la Federación de Caza recuerdan de forma periódica las normas básicas de seguridad en el uso de armas de fuego. Entre ellas, transportar siempre la escopeta descargada durante los desplazamientos, llevar el seguro activado hasta el momento del disparo, no apoyar el arma en el suelo de forma inestable, mantener el cañón en dirección segura y evitar caminar con el dedo en el gatillo. También se incide en la importancia de identificar claramente el objetivo antes de disparar y de extremar la precaución en terrenos resbaladizos o con visibilidad reducida.

Desde el colectivo se insiste en que el entorno de la marjal, con barro, agua y superficies irregulares, aumenta el riesgo de caídas, por lo que la atención debe ser constante incluso en acciones rutinarias.

La temporada de caza de aves acuáticas, así como la semana de cabilas, finalizaron el pasado fin de semana, y en el caso de las aves acuáticas se prolonga hasta el próximo 1 de febrero. El acotado continúa a disposición de los cazadores que, cumpliendo la normativa, practican esta actividad, lo que hace que el llamamiento a la prevención cobre especial relevancia en estos últimos días.

“El primer interesado en que no ocurra nada es el propio cazador”, subrayan desde las asociaciones, que apelan a la experiencia, la formación y el respeto estricto de las normas para que una práctica tradicional y arraigada en la zona se desarrolle con normalidad y sin riesgos.

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