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Maltrato infantil

Una madre que llevó a su hija a la guardería de Algemesí: “Perdió peso y lloraba al pasar por la esquina”

La mujer relata un grave incidente sufrido por su hija de dos años que llevó a la familia a sacarla de la escoleta: “Volvió a ser feliz”

La Policía toma toma declaración a padres de niños del centro para cuantificar los casos

La guardería de Algemesí, en una imagen de ayer.

La guardería de Algemesí, en una imagen de ayer. / Agustí Perales Iborra

Alzira/València

Antiguos usuarios de la guardería de Algemesí donde se producían las presuntas agresiones al alumnado relatan sus sospechas de malos tratos desde hace años. Tras la detención de la propietaria del centro infantil el pasado viernes bajo la acusación de maltratar y humillar a menores a su cargo, algunas familias han querido alzar la voz y exponer algunas situaciones que vivieron en primera persona para "evitar que vuelva a repetirse".

"Mi hija no quería ir. Lloraba cada vez que girábamos la esquina para acudir a la guardería", recuerda la madre de una antigua alumna que ha preferido mantener su anonimato. La menor, que actualmente tiene once años, acudió a este centro infantil cuando tenía dos años. Su madre relata, todavía angustiada, que la pequeña "perdió mucho peso en cuestión de poco tiempo". En aquel momento, la familia desconocía cuál podía ser el motivo de la situación, pero, en sus palabras, "ahora todo tiene sentido".

Como ya ha informado este diario, fue una de las trabajadoras del centro la que dio la voz de alarma. Ella se ocupaba de estar con los niños en la hora de comedor, ya que era en ese momento cuando se producían los episodios de maltrato ahora denunciados. La joven iba a dejar el trabajo y a denunciar los hechos, pero decidió reunir antes las pruebas necesarias, así que durante unos días permaneció en su puesto y grabó lo que sucedía con los pequeños. 

El titular de la plaza número 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Alzira, en funciones de guardia, acordó dejar en libertad provisional a la gerente de la escoleta privada, que queda investigada en un procedimiento abierto inicialmente por delitos de maltrato habitual a menores de edad y un delito continuado de vejaciones injustas a menores, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).

Esta no fue la única trabajadora que habría presenciado la situación, según informa la madre citada anteriormente. En sus palabras, "hablé con una trabajadora un tiempo después y me contó todo lo que había presenciado".

"Un grave incidente"

La madre relata que la situación con el centro empeoró tras "un grave incidente". "Me llamaron diciéndome que se había caído y tenía un poco de sangre en la boca. Cuando fui tenía el diente partido y casi metido en el labio. Tuvieron que operarla", recuerda.

Reconoce que la propietaria de la guardería prestó "poco interés". "Me pidieron que, por favor, no contara que había sido aquí, si no en la calle", añade.

Tras el suceso, la afectada decidió que su hija abandonara la escoleta. "Cuando dejó de ir, todo cambió y era más feliz. Ganó peso", reconoce. Sin embargo, en sus palabras, la menor todavía lloraba cada vez que pasaban cerca.

"Era una niña de dos años, por lo que no podía contar nada, pero lo pasó muy mal. Por eso, he decidido yo alzar la voz para que no vuelva a pasar, ya sea aquí o en el juzgado", añade. Ante este caso, recuerda que "no tenía pruebas para denunciar". No obstante, insiste en que "ahora esas sospechas tienen un fundamento".

Dos vídeos y una acusación

Una vez detectada la situación, la trabajadora gracias a la cual se ha destapado la situación que vivían los críos en ese comedor, grabó a escondidas una serie de vídeos para obtener las pruebas necesarias y denunciar la situación que estaban viviendo los pequeños. En una de las grabaciones, según describen fuentes que han podido acceder al contenido de esas imágenes, se ve a una niña de poco más de un año de edad a la que la ahora investigada estaría sujetando por el cuello para obligarla a comer un trozo pequeño de manzana pese a sus gritos y a que se le aprecia el rostro enrojecido por el llanto y la tensión del momento.

En un segundo vídeo, la trabajadora habría captado algo así como la resolución de un conflicto entre dos niños de 3 años. Uno de ellos habría pegado al otro y, al parecer, la 'solución' puesta en marcha por la propietaria de la guardería habría sido coger la mano del niño agredido y usarla para pegar a su vez al agresor.

Fuentes policiales han confirmado que agentes de la UFAM de la comisaría de Policía Nacional de Alzira ya están citando a padres usuarios de la guardería afectada para tomarles declaración y explorar la existencia de otros casos, además de los documentados en esas imágenes. Se trata, afirman esas fuentes, de esclarecer cuántas posibles víctimas habría, ya que eso condicionará la imputación final de la investigada.

La Conselleria de Educación y el Ayuntamiento de Algemesí, por su parte, han reubicado a los menores en otros centros de educación infantil.

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