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Trenes masificados y angustia de los usuarios de la Ribera por los retrasos

"Tengo un examen y he venido con tiempo a coger el tren de las 6,20 y no ha pasado, son las 6,40 y sigo aqui, no creo que llegue"

"Es inhumano, si aplicaran la ley de bienestar animal no podrían subir tantas personas"

Olga espera la llegada del tren de las 6,50 en una estación de Alzira llena de viajeros.

Olga espera la llegada del tren de las 6,50 en una estación de Alzira llena de viajeros. / Pascual Fandos

Alzira

La estación de ferrocarril de Alzira ha arrancado el día más llena de lo habitual. Algunos ususarios de la línea C1 dicen que el doble de lo normal. El tren de las 6,20 horas que esperaban estudiantes y usuarios que se desplazan a València para trabajar no ha pasado y en el andén se han ido acumulando viajeros que ya a duras penas han podido acceder al convoy de las 6,50 horas. Algunos usuarios habituales como Paco Gil se han quedado en tierra.

Los viajeros apenas ya cabían en el tren de las 6,50 en la estación de Alzira.

Los viajeros apenas ya cabían en el tren de las 6,50 en la estación de Alzira. / Pascual Fandos

“Habitualmente a estas hora venían dos unidades, pero desde la semana pasada solo viene una, lo que supone que cuando el tren llega a Alzira ya no hay asientos para nadie. Cuando llega a Algemesí es peor, mucho peor en Benifaió y en Silla resulta ya insoportable. No es que el tren funcione bien o mal, es que es inhumano. Si se aplicara la Ley de Bienestar Animal no podrían subir al tren tantas personas”, comenta Gil, que denuncia que la huelga es un añadido a una situación de deterioro progresivo del servicio. “Soy usuario del ferrocarril desde hace más de 40 años y va peor que nunca, se tarda más en llegar a València que nunca y los horarios se incumplen sistemáticamente”, afirma.

Sara Hadid había llegado a las 6,15 a la estación de Alzira. Estudia Magisterio y se desplazaba para hacer un examen a las 8. A los nerviosos propios de la prueba, se añaden los de la incertidumbre. Asegura que se había levantado más pronto que habitualmente para llega con tiempo y dar un último repaso a los apuntes. “He venido para coger el de las 6,20, en mi cabeza tenía que venía el tren a las 6,20 pero no ha pasado, son las 6,40 y sigo aquí, creo que no llego. Esto añade más presión, yo quiero llegar con tiempo y tener la confianza de que no voy con prisas y no llego tarde”, lamentaba.

La estación de Alzira repleta de viajeros esta mañana.

La estación de Alzira repleta de viajeros esta mañana. / Pascual Fandos

Junto a Sara, Claudia también había llegado a la estación con la perspectiva de coger el tren de las 6,20. “Me he levantado más pronto que habitualmente, no había mirado horarios, vengo y el primero que pasa lo cojo, pero voy a llegar a tarde a clase”, auguraba.

Claudia había llegado a coger el tren de las 6,50 horas y, al ver la gente que espera en el andén, augura que volverá a viajar de pie. “Si viene la gente acumulada desde las 6,20 va a ser horrible”. Tiene clase a las 8 y prevé que, si no hay ningún retraso inesperado, llegará “corriendo y acalorada”. “Comprendemos la huelga, pero es complicado para todos”, comenta, mientras deja entrever el impacto en los usuarios.

Olga, por su parte, se desplaza todos los días en tren a trabajar en el centro de València. “No sabemos en qué punto nos va afectar esta huelga, suponemos que bastante, pero todos los días nos encontramos con averías, retrasos y poca información por parte de Renfe, todos los días hay problemas”, comenta. Tenía previsto coger el tren de las 6,50 y, ante la gente que espera en el andén augura un viaje masificado. “Vas hacer un viaje de 35 minutos de pie, como en un borreguero. Esto te genera un estrés para ir a trabajar porque legas a la estación y no sabes si vas a tener tren, si vas a llegar, cruzas los dedos porque no es un problema puntual de hoy porque hay una huelga”, incide, mientras comenta que no hay más gente en la estación porque otros usuarios, ante la huelga, han buscado un desplazamiento alternativo.

Paco Gil señala que si bien puede entender la mayoría de las huelgas, “esta no la entiendo. Entiendo que es un tema de seguridad, pero la seguridad es compartida por los trabajadores y los usuarios, pero el resto de días del año estos sufren la inseguridad por la que no se preocupa nadie”. “Todos los días hay un buena parte de los viajeros que llegamos tarde a trabajar y te toca alargar después la jornada para completar el horario”, comenta.

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