La Abogacía premia el compromiso ético de los colegios de Alzira, Sueca y València tras la dana

Agustín Ferrer, Jesús Muñoz y José Soriano recogieron el reconocimiento como decanos de los colegios de Alzira, Sueca y València. / Consejo General de la Abogacía Española
El Colegio de la Abogacía de Gipuzkoa ha reconocido la "destacatada actuación institucional y profesional" de los Colegios de la Abogacía de Alzira, Sueca y València tras la catástrofe provocada por la dana del 29 de octubre de 2024, con la entrega del Premio “Decano Domingo Arizmendi a la Ética Jurídica”, que este año cumple su octava edición. El acto celebrado el pasado fin de semana contó con la intervención del presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Salvador González, quien revivindicó el papel de la ética y del ejemplo en momentos de especial dificultad social. Los decanos de los colegios, Agustín Ferrer en el caso de Alzira, Jesús Muñoz por el de Sueca y José Soriano por el de València, fueron los encargados de recoger la distinción.

El decano del Colegio de la Abogacía de Sueca, Jesús Muñoz, recoge la distinción. / Consejo General de la Abogacía Española
“Han recibido este premio tres Colegios de la Abogacía que, cuando más se necesitaba que fuesen colegio, lo fueron. Cuando más debían ser colegio, lo fueron. Lo fueron sirviendo. Lo fueron dando lo mejor de sí. Lo fueron volcándose con una sociedad y con una profesión que, ante una catástrofe como la vivida con la dana, necesitaba de respaldo, de presencia y de solidaridad”, afirmó González, quien destacó que el premio simboliza valores esenciales que sostienen a la profesión y a la sociedad, como “las balizas de la dignidad, del compromiso ético, de la honradez y del ejemplo”.
La actuación de los tres colegios se tradujo en apoyo directo a las víctimas, respaldo a los profesionales afectados, impulso de la suspensión de plazos procesales y administrativos, y en la solicitud de medidas de apoyo a los mutualistas perjudicados, muchas de las cuales fueron finalmente adoptadas, según la publicación realizada por el Consejo General de la Abogacía Española.
El presidente de la Abogacía Española remarcó el ejemplo tan importante que este premio representa: “Hoy por hoy, tal y como están las cosas, tiene un valor incalculable, no solo por lo que transmite, sino por lo que inspira a una sociedad que ha de seguir construyéndose colectivamente”.
González también destacó la relevancia de que sea un Colegio de la Abogacía quien impulse este tipo de condecoraciones, señalando que “reconocer con un premio el valor de la ética jurídica dice mucho de quien es justo merecedor de ello. Pero también lo dice de quien lo otorga”, poniendo en valor el compromiso del ICAGI con los principios deontológicos de la profesión.
Finalmente, González recordó que, aunque ningún premio puede borrar el sufrimiento vivido, sí sirve para preservar la memoria del compromiso demostrado y para reafirmar el sentido último de la profesión: “la ética profesional y la responsabilidad institucional ayuda, es útil y cambia vidas”. Un mensaje que conecta con la razón de ser de los Colegios de la Abogacía y con la necesidad de reforzar la confianza de la ciudadanía en las instituciones, especialmente en tiempos de crisis.
- Vecinos de El Romaní denuncian que llevan 'un mes sin dormir' por los reductores de velocidad de la carretera
- Un juzgado anula la subida del 35% del IBI en Sueca por no aplicar antes otras medidas para paliar el déficit
- Alzira activa el cierre de los contenedores de basura orgánica con un millar de tarjetas magnéticas repartidas
- El montaje de 26 carpas falleras autorizadas en Alzira comienza hoy a constreñir el tráfico en las calles
- Los reparos de Cultura a la apertura de nuevos accesos paralizan otra vez las obras de consolidación del castillo de Corbera
- Diez empresas optan a construir el cauce de alivio que conectará el Barxeta con el Xúquer en Carcaixent
- La tortuga autóctona prospera en Montserrat: la laguna se consolida como refugio
- El Ayuntamiento de Cullera liquida 2025 con 2,7 millones de superávit