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El juez deriva al hospital la continuidad del ingreso del joven con alta agresividad

La justicia ofrece la posibilidad de que Toni pueda seguir hasta seis meses

«No es la solución», lamenta la madre

El centro señala que los médicos deciden el alta

Toni, a la izquierda, junto a su hermano y su padre, en una imagen cedida por su madre.

Toni, a la izquierda, junto a su hermano y su padre, en una imagen cedida por su madre. / Levante-EMV

Saray Fajardo

Saray Fajardo

Alzira

La alzireña Carmen Espinosa mantiene su lucha por encontrar una plaza en un centro especializado en el que poder internar a su hijo Toni de 24 años, que sufre síndrome de Klinenfelter, una alteración genética que le provoca diversos problemas de salud y trastornos graves como agresividad, autismo o bipolaridad.

La situación se agravó a partir del pasado viernes, cuando el joven sufrió un nuevo episodio de violencia que, como la propia afectada relataba, puso en peligro la vida de ambos progenitores, que se encontraban en la vivienda. Desde ese día, y tras avisar a los servicios sanitarios y a la Policía Local, Toni permanece ingresado en el Hospital de la Ribera bajo tratamiento médico. "Se encuentra en la planta de psiquiatría. Él ahora está bien y se ha dado cuenta de lo que pasó y nos pidió perdón. Ahora es nuestro Toni, pero no sabemos cuánto va a durar así", reconoce Carmen, quien denuncia que "permanecer seis meses en un hospital no es la mejor solución".

A pesar del ingreso, la alzireña sigue llamando a todas las puertas y administraciones para encontrar una residencia en la que internar al joven. La afectada acudió el lunes a los juzgados y ayer, martes, se desplazó a las dependencias de la Guardia Civil para reclamar ayuda. Carmen expone que "el juzgado ha aprobado el ingreso en psiquiatría, que podría prolongarse hasta seis meses". En otras palabras, la justicia deja en manos de los médicos prolongar su ingreso. Sin embargo, expone que "esta no es la solución, ya que no es el lugar más adecuado para Toni y, además, si se encuentra bien por el tratamiento, le darán el alta". Añade: "Puede estar unos días más en el hospital, pero no puede ocupar una cama si no hay un motivo". En este sentido, fuentes del Departamento de Salud de la Ribera también reconocen que su estancia solo la pueden determinar los facultativos dependiendo de la situación del joven.

Centros especializados

"¿Qué pasa si no le otorgan la plaza en seis meses? ¿Regresa a casa y todo sigue igual?", se plantea Carmen. Toni, como ya informó Levante-EMV, ha estado internado durante los últimos años en centros especializados en Dénia y l'Alcúdia, donde ocasionó daños que ascienden a 18.000 euros y que tendrán que ser costeados por la familia. "Por su agresividad, él necesita un centro más específico", insiste la alzireña.

Para evitar que se repita la situación, la afectada exige mayor celeridad en el estudio del caso. Tras su última expulsión del centro hace unos meses, la familia entregó los papeles a la fiscalía para que el fiscal pueda derivar el caso al juez y, así, llevar a cabo la citación con el forense que reconozca la discapacidad del joven y, así, obtener la plaza. Además, le reclaman que ofrezca la tutela al estado. "La jueza se puso en contacto con Toni en el hospital. Él explicó lo que había pasado y reclamó estar en un centro. Le dijeron que lo iban a agilizar pero a mí no me han dicho nada", afirma. Lamenta que, como ella misma reconoce, "la única solución sea denunciar a mi hijo para que todo el proceso se agilice". "¿Cómo voy a aceptar que se lleven a mi hijo esposado y esté en una cárcel? Me niego a verlo metido allí", concluye.

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