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El vallado de l'Assut de Antella inicia el blindaje definitivo contra la masificación estival

La CHJ instala el cercado que dejará un único punto de acceso a la zona de baño para controlar el aforo y hacer cumplir la nueva ordenanza que impide la entrada de sillas, mesas, neveras y vidrio

La CHJ instala una valla para controlar el aforo de l'Assut de Antella en verano

Agustí Perales Iborra

Alzira

El paraje de l’Assut de Antella tendrá el próximo verano un único punto de acceso a la zona de sillería y el cauce del Xúquer más próximo al chiringuito para controlar el aforo y, sobre todo, hacer cumplir la nueva ordenanza municipal que prohíbe la entrada de sillas, mesas o neveras y, en el caso de aquellos visitantes que lleven comida, vincula su acceso al abono de los 15 euros del aparcamiento municipal.

Dos trabajadores ultimaban este viernes la instalación de la valla.

Dos trabajadores ultimaban este viernes la instalación de la valla. Al fondo, la casa de las compuertas de l'Assut. / Perales Iborra

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ultima la instalación de una valla lateral que impida el paso a l’Assut por otros puntos, tal como acordó con el ayuntamiento, en una medida que se considera clave para evitar los problemas de masificación que suele registrar el paraje tras un verano especialmente crítico. Se trata de una valla de cerca de 300 metros de longitud para mejorar el control de acceso a la zona de baño “con el objetivo de proteger el Dominio Público Hidráulico”, señalan fuentes de la CHJ.

Nueva ordenanza ya aprobada

Esta medida para blindar l’Assut se complementa con la nueva ordenanza aprobada en diciembre por el ayuntamiento para regular los usos autorizados, que prohíbe la entrada de mesas, sillas o botellas de vidrio, así como realizar barbacoas, según ha explicado la alcaldesa de Antella, M.ª Eugenia García, que estima que con estas medidas “se puede solventar un 85 % del problema”, aunque augura que se espera otro verano “duro”, no tanto por los vecinos de Antella sino por aquellos visitantes que se desplacen y no tengan clara la nueva regulación.

“Los vecinos de Antella que bajan a bañarse no van a tener problema para entrar"

El ayuntamiento no ha definido todavía el aforo del paraje que, en la práctica, queda vinculado a la capacidad del aparcamiento que se habilita para los visitantes, en el que se generan noventa plazas. “Los vecinos de Antella que bajan a bañarse no van a tener problema para entrar y aquellos visitantes que lleguen con una toalla solo tampoco, porque el que va con una toalla no va a pasar el día”, comenta García, mientras explica que el ayuntamiento activará una plataforma a través de la cual el usuario podrá abonar y reservar plaza en el aparcamiento y el código que obtenga le servirá para acceder también al paraje. El ayuntamiento mantiene un precio de 15 euros por vehículo y día al considerar que se trata de una tarifa asequible. “Si en un coche van cinco personas salen a tres euros por persona”, comenta la alcaldesa, mientras detalla que “con esa entrada se puede acceder a pasar el día en al zona recreativa, pero sin sillas, mesas ni vidrio”.

Consumo en los bares

M.ª Eugenia García señala que la medida no sólo busca evitar la masificación y los problemas que comporta para Antella, en forma de molestias a los vecinos y generación de montañas de basura, sino que la afluencia de visitantes a l’Assut también tenga un impacto positivo en la economía del pueblo y, en particular, en los bares. “A nadie se le prohíbe entrar, pero buscamos un turismo que tenga un impacto en el pueblo”.

“A nadie se le prohíbe entrar, pero buscamos un turismo que tenga un impacto en el pueblo”

El ayuntamiento volverá a aplicar el próximo verano las restricciones de aparcamiento en el núcleo urbano para aquellos que no residen en Antella, en vigor inicialmente los fines de semana de julio y agosto, si bien en la franja que se considera temporada alta, del 15 de julio al 15 de agosto, se volverán a aplicar a diario.

La gran afluencia de visitantes al paraje de l’Assut los meses de verano se ha convertido en un quebradero de cabeza para el ayuntamiento de esta pequeña localidad, que tiene que hacer frente a actos de vandalismo, suciedad acumulada, venta ambulante, o daños en campos de cultivo donde algunos visitantes aparcan sus vehículos de forma incontrolada en un intento de ahorrarse la zona de aparcamiento regulado que ofrece el ayuntamiento. Eugenia García ya alertaba a finales del año pasado que, a pesar de haber incrementado la vigilancia, se habían tenido incluso más problemas que el año anterior ya que incluso algunos bañistas se habían enfrentado a miembros del equipo de gobierno y a los trabajadores que controlaban los aparcamientos. Esta situación que se repite año tras año pese a las medidas que se han ido aplicando para corregirla -restricciones de aparcamiento, habilitación de parquing, corte de caminos rurales,...- llevó a que en una reunión con la subdelegación del Gobierno se planteara la posibilidad de acotar el paraje y establecer un control de acceso, una propuesta que la CHJ acabó aceptando y prácticamente ya ha materializado.

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