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La avalancha por los pisos de VPP de Alzira cubre el primer día más del 60 % de la promoción

"Si haces cola por un concierto no vas a hacerla por una vivienda, por supuesto que sí", afirma la primera pareja en formalizar la prerreserva

"No hemos llegado al ático, pero tenemos un pisito con buenas vistas"

Europa Press

Alzira

Todas las parejas, jóvenes y mayores que desde las 7 de la mañana del sábado habían guardado cola ante la agencia inmobiliaria de Alzira que comercializa las 123 viviendas de promoción pública (VPP) de la primera finca de precio regulado que se proyecta en la ciudad en los últimos veinte años han podido formalizar la prerreserva y tendrán su piso en el complejo residencial Verge de la Murta, en la plaza de Cartonajes. La empresa promotora contabiliza por la tarde cerca de 75 personas inscritas en el libro de registro, lo que representa más del 60 % de la promoción. La jornada había comenzado con una avalancha de futuros compradores y familiares que han prolongado hacia la plaza Mayor la fila de las 18 personas que habían pasado esta última noche en la calle. A mediodía se había atendido el grueso de interesados, pero el goteo, ya sin cola en la calle, ha continuado a lo largo toda la tarde en la agencia José Martí, que no ha cerrado a mediodía y al cierre de esta edición seguía atendiendo solicitudes.

Colas a la puerta de la inmobiliaria, esta mañana.

Colas a la puerta de la inmobiliaria, esta mañana. / Perales Iborra

Decenas de personas han acudido a partir de las 5 de la mañana hasta colonizar completamente este tramo de acera. Un notario ha protocolarizado un libro de reservas con todos los pisos de la promoción que la inmobiliaria se disponía a empezar a llenar y, minutos antes de las 9,30, hora oficial de apertura, han accedido Miriam y Nicolás, que iniciaron esta espera con la finalidad de optar al ático con vistas a la Muntanyeta que habían elegido sobre plano.

“Si haces cola por un concierto no vas a hacerla por una vivienda, por supuesto que sí”, ha comentado Miriam. Tras formalizar la prerreserva la pareja se mostraba tranquila, pero también emocionada. “Lo hemos pasado mal, pero ha merecido la pena. En la cola nos hemos convertido en una familia porque nos hemos hecho mucha compañía y al final nos llevamos un poco de cada uno”, comentaba Miriam ya con palabras entrecortadas, mientras comentaba que ver a los padres de otros compañeros de cola “realizando un esfuerzo por las noches para que su hijo tenga mejor calidad de vida emociona”.

Máxima expectación en Alzira para conseguir una vivienda de protección pública

Óscar García

Con todo, no dudada en señalar que “es triste tener pasar por esto porque la situación ha sido complicada”.

Miriam y Nico viven de alquiler desde hace tres años y querían adquirir una vivienda como base de su proyecto de futuro. Los precios en el mercado les parecían inalcanzables y han visto en esta promoción de VPP una gran oportunidad. “Han sido tres noches complicadas, pero ha valido la pena”, comentan, mientras señalan que, si bien no son pisos grandes, consideran que el precio es ajustado por tratarse de obra nueva y valoran las condiciones de pago. “No es lo mismo tener que desembolsar 30.000 o 40.000 euros que tener que pagar el 10 % de entrada y otro 10 % durante dos años”, comenta.

Nico apostilla que solo mirando el escaparate de la inmobiliaria se constata que cualquier vivienda de segunda mano “es más cara”. La promoción ofrece viviendas a partir de 119.000 euros.

"Compensa pasar tres días malos"

Vicent, de 28 años como Miriam y Nico, ocupaba el segundo puesto en la cola. Valoraba la posibilidad de tener una vivienda en propiedad. “Con todo el tiempo que llevamos con quebraderos de cabeza y sufriendo por el futuro, es bueno dentro de la precariedad, compensa pasar tres días malos”, comentaba, mientras señalaba que lleva mucho tiempo buscando una vivienda. “Soy maestro y tengo la suerte de poder elegir cada curso donde trabajo y he vuelto a casa de mis padres para ahorrarme el alquiler, no era ético gastar el suelo en un alquiler con precios abusivos, es dinero que no va a ningún sitio”, comentaba.

José Luis Corberá, de 73 años, es de Sueca pero residente en Alizra en un piso de alquiler. Llegó ayer a la cola a las 7,45 horas. “No puedo llegar a comprarme una vivienda en estos momentos, pero si es lo que dicen, el precio es asequible, pensaba que habría incluso más gente”, comentaba, mientras señalaba que por su edad cumplía los requisitos para poder optar a una de las viviendas.

Rebeca, de 27 años, se incorporó a las cola el lunes por la noche después de cenar. Había seguido su lenta evolución y estimó que la afluencia sería mucho mayor de madrugada. “Pensé que si me ponía por la noche tendría más opciones de elegir el piso que había mirado. Desde que encontré trabajo llevo buscando vivienda, unos tres años y he ido ahorrando, pero para un piso de renta libre te hace falta una entrada más alta y tendría que haberme esperado a ahorrar tres o cuatro años más. Veo que el precio es mejor que otros pisos de segunda mano”.

Ana, de 23 años, acompañaba a su pareja y no dudaba en calificar de “surrealista” tener que hacer cola para adquirir una vivienda y ver a tanta gente haciendo cola con ese objetivo. “Es triste, es desesperante, podemos utilizar muchos calificativos…. Buscando vivienda, nosotros, no estábamos oficialmente, pero al salir la oportunidad nos informamos y parece que nos interesa”, comentaba”. “Al principio parecía que estábamos aquí por los áticos porque solo había ocho, pero hay decenas de personas esperando conseguir algo que les interese. Es triste, hay gente más mayor que nosotros, de más de 32 que con esa edad tenga que pasar tres noches en la calle para conseguir un piso”, incidía.

"No esperábamos colas tan grandes, ojalá sea el pistoletazo para que haya más vivienda pública"

Europa Press

El representante de la empresa promotora, que acompañaba a los responsables de la inmobiliaria José Martí, Atef Harbi, coincidía en esta idea: “Que la gente tenga que hacer cola y esperar fuera (en la calle) para poder tener una vivienda digna es inaudito, que resuenen las conciencias de quien tengan que resonar para que promociones como ésta no sean la noticia y que la gente no tenga que hacer cola porque hay más oferta que demanda. Esperamos que esto sea el pistoletazo de salida para que haya más vivienda pública y la gente pueda acceder a ella”. Harbi reconocía que si bien esperaba que hubiera demanda “porque sabíamos que hay falta de vivienda”, no que se formaran “una colas tan grandes” y, tras manifestar el agradecimiento a la gente que ha realizado el esfuerzo para poder formalizar una prerreserva, ha realizado un llamamiento a las autoridades para que “tomen nota y pongan los medios para que la gente joven pueda vivir en condiciones dignas”.

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