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El compositor ribereño Ángel García Martínez firma la gran obra sinfónica sobre el milagro de Sant Onofre en Quart de Poblet

El compositor de Benifaió, aunque residente en Albalat de la Ribera, estrena ‘Sacrum, La Nit del Milacre’, una ambiciosa partitura para tuba solista y banda que reivindica el potencial creativo del registro grave en la tradición bandística valenciana

El compositor Ángel García Martínez.

El compositor Ángel García Martínez. / Levante-EMV

Joan Gimeno

Joan Gimeno

Cullera

La creación musical valenciana vuelve a mirar hacia la Ribera. El compositor Ángel García Martínez, natural de Benifaió aunque residente en Albalat de la Ribera, será el protagonista indirecto este sábado 21 en Quart de Poblet con el estreno absoluto de "Sacrum, La Nit del Milacre", una obra para tuba solista y banda sinfónica inspirada en el milagro de Sant Onofre, origen de la "Passejà", tradición con cerca de 300 años de historia en la localidad de l'Horta.

La pieza verá la luz en el Auditori “El Molí” de Quart de Poblet, interpretada por la SAM La Unió de Quart de Poblet bajo la dirección de Francisco Mengual, y contará con la participación como solista de Diego Abellán Pérez, para quien la obra ha sido concebida a medida.

Un creador arraigado en la cultura de banda

Ángel García Martínez representa el perfil del compositor surgido del tejido musical que ha hecho de la Ribera uno de los epicentros históricos de la cultura bandística valenciana. Formado en el entorno de las sociedades musicales y con una trayectoria vinculada a la composición para banda, su lenguaje combina el respeto por la tradición con una mirada contemporánea que busca ampliar los márgenes sonoros del repertorio habitual.

Vecino de Albalat de la Ribera, municipio con una intensa vida musical y cultural, García Martínez ha desarrollado su carrera creativa desde el convencimiento de que la banda sinfónica es uno de los grandes instrumentos colectivos del territorio. Sus partituras destacan por el cuidado del color orquestal, la claridad formal y una especial atención a la arquitectura interna de cada obra, donde cada sección instrumental adquiere un papel estructural.

En "Sacrum, La Nit del Milacre", el compositor no solo aborda un hecho histórico y devocional profundamente arraigado en Quart de Poblet, sino que construye una narración sonora que transita desde la penumbra inicial —evocación de la noche del milagro— hasta la explosión luminosa y festiva que remite a la "Passejà". Todo ello con una escritura que exige precisión técnica y madurez interpretativa.

La tuba como eje creativo

Uno de los rasgos más distintivos del trabajo de García Martínez en esta obra es su apuesta decidida por la tuba como instrumento protagonista. Tradicionalmente asociada al soporte armónico y al refuerzo del registro grave, la tuba adquiere aquí una dimensión solista de gran exigencia técnica y expresiva.

Componer desde la tuba —y no simplemente para la tuba— implica replantear el equilibrio sonoro de la banda. El autor articula el discurso musical alrededor del timbre profundo y envolvente del instrumento, explorando su capacidad lírica, su agilidad en el registro medio y su potencia dramática en los clímax. La parte solista, concebida expresamente para Diego Abellán Pérez, combina pasajes de virtuosismo con otros de carácter introspectivo, casi contemplativo, que conectan con el sentido sacro del relato.

Este enfoque no solo amplía el repertorio específico del instrumento, sino que contribuye a dignificar su papel dentro de la literatura bandística contemporánea. En un contexto donde la renovación del repertorio es clave para el crecimiento artístico de las sociedades musicales, la aportación del compositor ribereño supone una apuesta por la innovación sin romper el vínculo con la tradición.

Proyección más allá del estreno

La relevancia de "Sacrum, La Nit del Milacre" no se limita al concierto de estreno. La reducción para tuba y piano ha sido seleccionada como pieza obligada en el Concurso de Tuba de la Vila Joiosa, un reconocimiento que refuerza la dimensión pedagógica y competitiva de la obra. Que una composición reciente se incorpore como referencia en un certamen especializado evidencia su solidez técnica y su atractivo interpretativo.

Con este estreno, Ángel García Martínez consolida su posición como uno de los nombres a seguir dentro de la creación bandística valenciana.

El sábado, en Quart de Poblet, no solo se estrenará una partitura: se pondrá en valor el talento de proximidad, el arraigo territorial y la capacidad de la música para reinterpretar la historia compartida desde una voz propia y profundamente valenciana.

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