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Una inversión de 20.000 euros arranca la conversión en museo de la casa de Virtudes Cuevas en Sueca

La primera subvención aprobada por la Diputació de València permitirá la redacción del proyecto de adecuación del inmueble, que acogerá un espacio expositivo dedicado a la lucha antifascista

Virtudes Cuevas, frente al Arco del Triunfo.

Virtudes Cuevas, frente al Arco del Triunfo. / Levante-EMV

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira

El sueño de Virtudes Cuevas está más cerca de trascender el plano onírico para alcanzar el físico. La suecana, que se convirtió en un referente internacional de la lucha contra el fascismo, manifestó, antes incluso de su fallecimiento, su voluntad de convertir su hogar en un museo. Ahora, la Diputació de València ha aprobado una primera inyección económica de veinte mil euros para dar el primer paso hacia la transformación de la casa de «Madame Carmen», como era conocida en la resistencia francesa, en un espacio expositivo que sirva para denunciar la barbarie del nazismo y refuerce los valores democráticos.

Cuevas falleció el 5 de julio de 2010, aunque ya en vida cedió al Ayuntamiento de Sueca su casa, allá por el año 2003. También cedió su legado fotográfico y documental, que incluye el uniforme que llevó durante su internamiento en el campo de concentración de Ravensbrück, el centro de exterminio de mujeres del régimen nazi. Ya entonces manifestó su voluntad de que se convirtiera en un centro cultural dedicado a promover la memoria histórica. Sin embargo, aquel deseo ha permanecido en el limbo durante más de dos décadas. Varios gobiernos municipales han expresado su voluntad de hacer cumplir el sueño de una de sus vecinas más ilustres, pero jamás se ha materializado. De hecho, parecía más probable que su recuerdo cayera en el olvido.

Reacciones políticas

Hasta ahora. Ya el pasado mes de octubre, la Diputació de València trasladó al consistorio ribereño su compromiso de materializar la incumplida última voluntad de Virtudes Cuevas durante la clausura del Congreso Internacional «Memoria y Democracia», celebrado en el Centro Cultural La Beneficència.

Lápida de Virtudes Cuevas en el cementerio de Sueca.

Lápida de Virtudes Cuevas en el cementerio de Sueca. / V. M. P.

A aquella declaración de intenciones le ha seguido un paso más firme: la corporación provincial ha aprobado una modificación de una subvención nominativa por valor de veinte mil euros, que se destinarán a la redacción del proyecto de adecuación del inmueble de la calle Magraners como espacio museístico.

La agrupación municipal de Compromís en Sueca se ha congratulado por la primera inyección económica que recibe la iniciativa. También ha mostrado su perplejidad ante la votación realizada en el seno de la diputación: «Vox y el Partido Socialista han votado en contra. Resulta especialmente sorprendente el posicionamiento del PSOE, que se reivindica como defensor de la memoria democrática mientras rechaza una iniciativa que precisamente permite empezar a hacer realidad el legado de una deportada republicana», han indicado sus portavoces, que han añadido: «La memoria no puede ser solo discurso. Debe traducirse en hechos, en presupuesto y en un compromiso real con las víctimas del fascismo».

Cuevas junto al general Charles de Gaulle.

Cuevas junto al general Charles de Gaulle. / Levante-EMV

Múltiples condecoraciones

Virtudes Cuevas Escrivà (Sueca, 1913 - París, 2010) es un símbolo de la lucha contra el fascismo y la defensa de los valores democráticos. Militó en las Juventudes Socialistas Unificadas y, durante la Guerra Civil Española, se alistó en el Quinto Regimiento. A medida que avanzaban las tropas franquistas, se desplazó a Cataluña primero, para llegar más tarde a Francia, donde se alistó en la resistencia. Allí fue conocida como «Madame Carmen» o «Madame Vidal». Actuó como enlace y proveyó de alimentos a militantes anarquistas, comunistas y socialistas, con la puesta en circulación de propaganda, información y armas. Tras ser capturada por el nazismo, sobrevivió a Ravensbrück junto a Geneviève de Gaulle, sobrina del general Charles de Gaulle, con quien mantuvo una amistad hasta el final de su vida. Es más, fue condecorada por el propio De Gaulle con los grados de Caballero, Oficial y Comandante en la Legión de Honor.

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