Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Casi cien nacionalidades conviven en Alzira: cuáles son las más numerosas

Casi dos de cada diez personas empadronadas en la ciudad nacieron fuera de las fronteras de España

Una mujer pasea frente las obras del inacabado instituto Rei En Jaume d'Alzira.

Una mujer pasea frente las obras del inacabado instituto Rei En Jaume d'Alzira. / Perales Iborra

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira

La creciente presencia de artistas falleros paraguayos en los talleres valencianos, con una importante cantera en Alzira, ha puesto de manifiesto la relevancia de la comunidad guaraní en la capital de la Ribera Alta. Se encuentra, de hecho, entre las diez más numerosas de una ciudad en la que conviven casi un centenar de nacionalidades diferentes.

Suele utilizarse la expresión pequeña ONU u ONU en miniatura para hablar de aquellos lugares con una elevada representatividad de naciones, y Alzira bien podría entrar en esta categoría. Como ya ha explicado Levante-EMV en diversas ocasiones, son los movimientos migratorios —tanto desde dentro como desde fuera de las fronteras estatales— los que incrementan los censos de las ciudades en un contexto de baja natalidad como el actual.

Y Alzira no ha parado de crecer en los últimos años, a pesar de que la diferencia entre nacimientos y defunciones (crecimiento vegetativo) encadena varios ejercicios en números rojos. Mientras el Ayuntamiento de Alzira cifraba, a fecha 1 de enero de 2025, en 49.480 el número de vecinos que residen en la ciudad, el Instituto Nacional de Estadística (INE) le atribuía 48.236. Cifras, en cualquier caso, en constante movimiento, como la realidad que representan: cambios de vivienda, nacimientos, defunciones, etcétera.

Las dos más frecuentes

Con la estadística del INE como referencia, se estima que alrededor del 18,3% de la población que vive en Alzira nació fuera de las fronteras españolas: unas 8.822 personas, aproximadamente, de 98 países diferentes. Si a ello se suma la nacionalidad autóctona, quiere decir que hasta 99 banderas internacionales tienen cabida en la ciudad.

Las comunidades rumana y marroquí, por este orden, son las que cuentan con un mayor número de integrantes en Alzira: casi dos mil personas la primera y algo más de mil cuatrocientas la segunda. Son, además, las únicas que superan la barrera del millar.

Para completar la clasificación, entre las diez nacionalidades con mayor arraigo en la ciudad figuran también la colombiana (923), la ucraniana (394), la búlgara (351), la venezolana (336), la argelina (306), la paraguaya (221), la italiana (190) y la china (184).

Solo un representante

Por encima del centenar de miembros también aparecen países como Cuba (168), Argentina (156), Francia (140), Senegal (140), Perú (139), Lituania (138), Honduras (127), Rusia (113) y Ecuador (105). Dicho de otro modo: sin contar la española, diecinueve nacionalidades están presentes en la ciudad con más de un centenar de personas.

Salvo excepciones —como sucede con Senegal o China—, los países con una mayor representación en la ciudad son europeos, hispanohablantes o del norte de África. La proximidad y la similitud de costumbres resultan, por tanto, dos factores de gran relevancia a la hora de elegir un nuevo hogar cuando un grupo de personas decide abandonar su país por el motivo que sea (trabajo, guerras o familia).

En el lado opuesto, según los datos oficiales a los que ha tenido acceso este periódico, en el padrón de Alzira figuran hasta once nacionalidades con un único representante. Es el caso de Arabia Saudí, Cabo Verde, Canadá, Congo, Dominica, Guatemala, Hungría, Irak, Nepal, Noruega y Tailandia. En paralelo, también aparecen hasta veinticinco personas apátridas.

Quizá, desde la actualización de la estadística hasta ahora, Alzira ya haya sumado su nacionalidad número cien, o incluso más. Cada nueva llegada contribuye a que la ciudad crezca a todos los niveles y se acerque cada vez más a superar el umbral de los 50.000 habitantes, un hito que marcará un nuevo récord histórico.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents