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El cocinero de l'Alcúdia que ofrece el mejor menú de premios

El restaurante Miguel y Juani amplía en el concurso de 'arròs del senyoret' de Cullera un amplio palmarés: "Es fácil que haya seis o siete platos prácticamente perfectos, son los pequeños detalles los que determinan los premios»

Restaurante Miguel y Juani

Perales Iborra

Rubén Sebastián

Rubén Sebastián

Alzira

Si el alcudiano Paco Rodríguez fuera deportista, su palmarés no quedaría muy lejos del de Michael Phelps, Rafael Nadal o Leo Messi. Pero es cocinero valenciano. Y uno con tal habilidad y experiencia que no hay plato que se le resista. Así lo demuestra el hecho de haberse adjudicado la primera edición del Concurso Nacional del Arroz del Senyoret celebrado este lunes en Cullera, un triunfo que se suma a una larga lista de premios que dan fe de la amplitud de su recetario.

El nombre del restaurante Miguel y Juani de l’Alcúdia figurará para siempre como primer ganador del nuevo certamen gastronómico de Cullera. «Es una satisfacción muy grande que no se puede describir con palabras; nos enorgullece y nos llena de motivación», explicaba Rodríguez pocas horas después, mientras atendía su negocio. Un establecimiento que él y su hermano Pedro heredaron de sus padres y con el que han traspasado fronteras: en los últimos años han abierto hasta siete establecimientos en Japón, donde sirven algunos de los platos más emblemáticos de la cocina valenciana.

Premios por doquier

Son, precisamente, los platos tradicionales valencianos —los que saben a tradición y trasladan a quien los prueba a las comidas familiares junto a personas que ya no están— los que les han llevado a convertirse en uno de los restaurantes más laureados de la Comunitat Valenciana. Además del galardón más reciente, han vencido u obtenido algún premio, por citar varios ejemplos, en el Concurs Internacional de Paella Valenciana de Sueca, el Concurs Nacional de Putxero Valencià de l’Alcúdia, el Concurso de Fideuà de Gandia, el certamen de Arròs amb Bledes de Llíria, el Concurso Caça i Bolets de Bocairent, el Concurso Olla de Carabassa Vicente Granero, el Concurso Arrocito de Castellón o el Concurso de Arròs amb Fesols i Naps Vila de Catadau.

Elaboración del mejor arroz del senyoret en Cullera.

Elaboración del mejor arroz del senyoret en Cullera. / Levante-EMV

«Seguro que nos queda alguno por ganar. Aunque ahora no tenemos ninguno apuntado en el calendario, vamos a seguir participando. Es algo que nos gusta, aunque también es verdad que es bueno parar y rotar, no acudir siempre a los mismos. Ganarlos es lo más complicado; luego ya buscaremos un lugar en el que colgarlo», afirmó el chef de l’Alcúdia, que reconoció que estos títulos «son un reconocimiento que aporta bienestar al negocio y, en este caso, a la familia».

Sin embargo, no dudó al asegurar que «no existe una fórmula secreta para gustar a tantos jurados». «Simplemente, trabajamos pensando en hacerlo muy bien desde el punto de vista técnico: cuidar cada detalle para elaborar el mejor caldo o el mejor arroz. Además, son concursos en los que se plasma nuestra identidad, que es la de elaborar una cocina tradicional valenciana», añadió.

Elevado nivel

Con todo, Rodríguez insistió en que es «muy difícil» tener un gran día en un concurso de cocina. Al respecto, aseguró que el resultado obtenido no siempre es el que uno quiere: «Nunca salen dos paellas iguales, aunque sigas los mismos pasos. Unas veces sale mejor y otras, peor. Es algo que, yo creo, nos pasa a todos los que nos dedicamos a esto. Incluso con nuestro historial, pienso que no es nada sencillo ganar un concurso».

Numerosos cocineros se dieron cita en el concurso.

Numerosos cocineros se dieron cita en el concurso. / Levante-EMV

El chef alcudiano fue un paso más allá al señalar que, en cualquiera de las competiciones gastronómicas en la Comunitat Valenciana, «se presenta gente de mucho nivel» y que, en consecuencia, «es fácil que haya cinco, seis o siete platos prácticamente perfectos», por lo que «son los pequeños detalles los que determinan los premios».

Hasta su próximo éxito —que seguro llegará—, Rodríguez y su equipo mantienen el rumbo. Saben que, aunque los concursos representan una oportunidad para ganar visibilidad y atraer nuevos clientes, es el día a día del restaurante en l’Alcúdia lo que les permite llenar las neveras y pagar las facturas. En su local seguirán demostrando la buena mano que tienen para la gastronomía valenciana. «Pico, pala, pico, pala. La locomotora nunca para», sentenció.

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