La Generalitat rectifica y permite a Alzira desproteger un antiguo molino junto al barranco de la Casella para derribarlo
El ayuntamiento podrá ceder los terrenos a la CHJ para el proyecto de ampliación del cauce, una de las actuaciones diseñadas para evitar inundaciones

Vista del molino que el ayuntamiento compró para derribar, que recae sobre el mismo cauce del barranco, en una imagen de archivo. / PERALES IBORRA
El Ayuntamiento de Alzira podrá descatalogar el Molíno de Montagud como bien protegido después de que la Generalitat Valenciana haya aceptado los argumentos aportados por el consistorio y reconocido la competencia municipal para decidir en esta cuestión. El objetivo de la descatalogación es facilitar el derribo del edificio y poner los terrenos a disposición de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) para el proyecto de ampliación del cauce del barranco de la Casella, actualmente una de las principales amenazas del casco urbano en materia de inundabilidad. La propuesta del ayuntamiento contempla la conservación de la chimenea y su declaración como Bien de Relevancia Local (BRL) para garantizar su conservación.
“Se trata de unos terrenos necesarios para hacer una obra estratégica para la ciudad y para prevenir las inundaciones, que en ningún caso afecta a bienes de relevancia local. No solo se preservará la chimenea como protección de relevancia local sino que se adaptará la zona alrededor con una nueva mejora del entorno, para dignificarlo”, ha explicado el concejal de Urbanismo, Andrés Gomis.
Los trámites empezaron ahora hace en un año con la tramitación de la modificación del Plan General de Ordenación Urbana. Y después de un año la Dirección General de Urbanismo de la Consellería de Infraestructuras comunicaba en el ayuntamiento que entendía que el pleno no era competente para aprobar esta descatalogación, sino que era competencia de la Administración autonómica.
En el pleno del mes de enero, y en base a informes jurídicos, se ratificó la capacidad del municipio de descatalogar el edificio como protegido, conservando la chimenea y así se respondió a la conselleria, detallan fuentes municipales. El concejal de Urbanismo, Andrés Gomi, argumentó que entendía que la decisión del ayuntamiento había sido la correcta y era avalada por los informes técnicos, y sobre todo consideraba que dejar en manos de la consellería esta descatalogación podría obstaculizar las actuaciones en el barranco. La prioridad era poner los terrenos a disposición de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y del proyecto de canalización del barranco de la Casilla para ampliar su capacidad y evitar inundaciones.
El gobierno municipal dará cuenta en el pleno que la corporación celebra este miércoles de la resolución por la que la conselleria deja sin efecto el requerimiento que hizo, da la razón al Ayuntamiento de Alzira y permite que se continúe con el proceso para que la Confederación pueda llevar a cabo la actuación en el barranco de la Casella, una de las actuaciones diseñadas para evitar inundaciones en el casco urbano.
El antiguo molino se encuentra justo al lado del denominado Pont de Xàtiva, que también se desplazará aguas arriba para que el actual cauce gane una mayor capacidad de desagüe en caso de fuertes precipitaciones.
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