Los reparos de Cultura a la apertura de nuevos accesos paralizan otra vez las obras de consolidación del castillo de Corbera
La Diputación y la conselleria revisan los planos para consensuar la actuación con el foco puesto en que la intervención en marcha, ejecutada al 85%, pueda concluir en los próximos meses si no surgen nuevas demoras

Agustí Perales Iborra

Las obras de rehabilitación del castillo de Corbera han encontrado un nuevo impedimento que dificulta que las tareas iniciadas por la Diputación de Valencia avancen a velocidad de crucero. Como ya ha ocurrido en el pasado, la Conselleria de Cultura ha puesto reparos a la intervención prevista por la corporación provincial y, en estos momentos, ambas administraciones trabajan de la mano en una revisión del proyecto. El punto de conflicto: la apertura de nuevos accesos a la fortaleza.
Según han confirmado a Levante-EMV fuentes de la Diputación, una de las actuaciones puestas en marcha en los últimos meses tenía que ver con el acondicionamiento de varios caminos, no solo para redefinir los posibles accesos al castillo de Corbera, sino también para permitir que la maquinaria pudiera maniobrar en un entorno montañoso.

Uno de los accesos al castillo, vallado, en una imagen reciente. / Levante-EMV
Si bien es cierto que la Generalitat Valenciana, a través de la conselleria, habría autorizado a la Diputación a intervenir en unos quinientos metros de viales, lo cierto es que las obras se han paralizado mientras ambas administraciones revisan los planos y la documentación. Se busca una alternativa que permita mejorar el acceso al castillo sin provocar un elevado perjuicio en el entorno patrimonial y cultural de una zona cuyo valor va más allá del que representa el propio conjunto histórico.
Catas y sondeos
No es la primera vez que el departamento autonómico responsable de velar por el patrimonio valenciano interrumpe la actividad en el entorno de la fortaleza medieval. Como ya informó este periódico, tras el verano la Diputación tuvo que ejecutar nuevas catas y sondeos arqueológicos antes de proseguir con la intervención, a instancias de la mencionada conselleria.

El castillo de Corbera y sus espectaculares vistas de la Ribera Baixa / Agustí Perales Iborra
Las obras parecen no tener fin, aunque las mismas fuentes señalan que su ejecución se encuentra ya por encima del 85%. Entre las previsiones que se barajan, la intervención podría completarse en torno al inicio del verano, aunque los técnicos prefieren no fijar una fecha concreta, conscientes de las demoras que ya acumula el proyecto.
El castillo de Corbera es de origen romano y fue reconstruido durante la época de predominio árabe, en el siglo XI. Tras la reconquista, la fortaleza fue ocupada por nobles a los que Jaume I cedió su control y propiedad. La Guerra de les Germanies marcó el inicio de su declive, pues quedó en estado ruinoso. Con el paso de los siglos, ha tenido numerosos propietarios, hasta que la Diputación de Valencia se hizo con él en 2003. Además, cuenta con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC). Se cerró al público en octubre de 2016, al considerarse que los desperfectos acumulados tras años sin inversiones de calado en su mantenimiento podían generar derrumbes y, en consecuencia, representaban un potencial peligro para cualquiera que se acercara.
Reapertura pospuesta
La Diputación de Valencia ha destinado alrededor de medio millón de euros a la ejecución del proyecto de consolidación geológica del castillo, la misma cantidad invertida desde que en 2017 se realizaran las actuaciones arqueológicas previas a la restauración y, un año después, se redactaran el plan director de usos y el proyecto arquitectónico y arqueológico de consolidación y restauración, junto con las obras de urgencia llevadas a cabo para la evacuación de pluviales.

Material de obra frente a las murallas de la fortaleza. / Perales Iborra
Sin embargo, si algo ha definido el curso de las obras es su lento avance, una característica intrínseca de la restauración patrimonial. En un principio, estaba previsto que el desarrollo en paralelo de actuaciones de seguridad que permitieran acoger visitas al castillo de Corbera en pequeños grupos llegara ya a finales de 2023, una fecha que se ha retrasado en varias ocasiones durante los últimos años. En este tiempo, la intervención ha continuado, aunque sin alcanzar la velocidad deseada.
Aunque no existe, por tanto, un día fijado en el calendario que determine cuándo se podrá reabrir al público, prácticamente desde que se anunciaron las primeras inversiones el ayuntamiento ha recibido llamadas telefónicas de forma recurrente de personas interesadas en visitar la fortaleza, cuyo acceso a toda persona ajena a la restauración está prohibido, ante el elevado valor histórico, patrimonial, cultural y natural del enclave.
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