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La Bega firma un histórico doblete de "ninots" en Cullera en su estreno en Sección Especial

El Canet, Alboraya y Plaza de España logran los primeros premios en sus respectivas categorías

Inauguración de la Exposición del Ninot de Cullera.

Inauguración de la Exposición del Ninot de Cullera. / Levante-EMV

Joan Gimeno

Joan Gimeno

Cullera

No ha podido estrenarse mejor. La falla La Bega de Cullera se ha alzado con un histórico doblete de ninots indultats en su primera participación en la Sección Especial de los monumentos grandes. Aunque si hay algo que ha quedado patente en la Exposición del Ninot, es el nivel técnico y creativo que los artistas falleros han ofrecido este año.

La gran triunfadora fue La Bega, que se llevó el premio por partida doble en la Sección Especial. En las fallas grandes, la pieza, convertida ya en icono de este ejercicio, ha enamorado por su realismo y por la capacidad de transmitir emoción. En el caso de las fallas infantiles, la comisión ofreció una figura de gran impacto emocional y estético. El ninot, de factura exquisita, destacaba por la expresividad de sus gestos y la ternura de su escena, logrando esa combinación tan difícil entre emoción popular y excelencia artística.

La Sección Primera coronó a Plaza de España, que presentó un ninot potente, con una composición ambiciosa y un trabajo escultórico de gran nivel. En el caso de las infantiles, el primer premio fue a parar a manos de Pe Alborain, que apostó por una línea más conceptual, con figuras estilizadas y una ejecución técnica impecable.

Entrega de banderines a las comisiones premiadas.

Entrega de banderines a las comisiones premiadas. / Levante-EMV

Gran nivel

En la Sección Segunda, El Canet volvió a dejar huella con una propuesta sólida, de gran coherencia temática y un modelado cuidado que demuestra la evolución constante de la comisión. También se hizo con el premio entre las infantiles, con una propuesta fresca, dinámica y cargada de detalles minuciosos.

Más allá de los premios, la sensación general es que Cullera vive un momento de plenitud artística. Las comisiones falleras han apostado por elevar el listón, invirtiendo en calidad, innovación y riesgo creativo. La Exposición del Ninot ha sido una muestra palpable de esta evolución: figuras con mayor carga expresiva, escenas más trabajadas y una clara voluntad de perfeccionamiento técnico.

El público ha respondido con entusiasmo, llenando la sala y participando activamente en la votación del ninot indultado. Las conversaciones giraban en torno al detalle de un pliegue, la sutileza de una mirada o la ironía de una escena, prueba de que la fiesta grande de Cullera es también, y sobre todo, una celebración del arte efímero.

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