Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Franco Martino. Director de Comunicación Corporativa y Relaciones Institucionales en Ferrero Ibérica y de Ice Cream Factory Comaker

“La inversión acumulada del Grupo Ferrero en la planta de helados de Alzira superará los 400 millones en 2030”

La multinacional contempla nuevas inyecciones económicas en los próximos cuatro años que se suman a los 140 millones anunciados para 2026 y a los más de cien gastados desde que adquirió íntegramente la propiedad en 2021

Franco Martino, Director de Comunicación Corporativa y Relaciones Institucionales en Ferrero Ibérica  y de ICFC.

Franco Martino, Director de Comunicación Corporativa y Relaciones Institucionales en Ferrero Ibérica y de ICFC. / Grupo Ferrero

Alzira

El Grupo Ferrero ha anunciado una inversión de 140 millones de euros para la reconversión tecnológica de la fábrica de helados de Alzira, heredera de la antigua Avidesa, en la que actualmente trabajan cerca de 800 personas. La planta tiene capacidad de producir 46.000 toneladas de helado al año a través de sus dieciséis líneas. La apuesta del grupo por Alzira como hub tecnológico europeo comportará nuevas inversiones en los próximos años. El Director de Comunicación Corporativa y Relaciones Institucionales en Ferrero Ibérica y también de Ice Cream Factory Comaker (ICFC), Franco Martino, explica los planes del grupo.

- Desde que el Grupo Ferrero completó en el año 2021 la adquisición de Ice Cream Factory (ICFC), las obras de mejora en la factoría de Alzira han sido continuas y en noviembre se anunciaba una inversión de 140 millones para convertir esta planta en su hub tecnológico europeo para el desarrollo de helados. ¿En qué momento de ese proceso estamos?

- Los 140 millones se refieren prácticamente a las inversiones que vamos a realizar en esta primera fase de reconversión de líneas de producción que debemos realizar para convertir Alzira en lo que será el hub tecnológico para toda Europa de los helados para el Grupo Ferrero. El plan pretende transformar la planta de Alzira en un centro de producción tecnológicamente avanzado con estándares acodes a la calidad de nuestros productos.

- ¿Cuánto dinero ha invertido el grupo hasta ahora en esta planta?

- Desde 2021, cuando pasamos a tener el 100 % de la propiedad, hasta la fecha, más o menos, se habían invertido más de cien millones. Se añaden estos 140 millones que hemos anunciado y completaremos con otras inversiones hasta considerar un conjunto total probablemente superior a los 400 millones de euros.

- ¿En cuánto tiempo?

- Tenemos un plan que esperamos poder realizar en un plazo de tres o cuatro años, dependiendo también de lo que serán los procesos administrativos necesarios, sobre todo para las obras de infraestructura.

- Es una gran apuesta….

- Es una gran apuesta por parte del grupo y esto reafirma el compromiso que hemos asumido con la comunidad. Es un compromiso serio, somos una empresa seria y solvente. Somos la tercera empresa del mercado mundial de la alimentación dulce envasada que comprende galletas, helados, productos a base de chocolate, barritas de cereales, etc. Queremos seguir creciendo y aumentar nuestra capacidad de competición. Nuestra decidida apuesta para el sector de los helados es parte de nuestro plan estratégico. Somos una empresa planetaria y tenemos la ambición de tener una posición competitiva relevante a nivel mundial. En la actualidad, contamos en el sector de los helados con dos polos industriales: el europeo, representado por a empresa ICFC y la planta de Alzira, y el polo americano representado por Wells Enterprises, empresa estadounidense que adquirimos en 2023, que cuenta con cuatro plantas de producción.

- ¿Cómo va a aumentar la capacidad de producción de la planta de Alzira con esta inversión?

- El plan de reconversión busca también aumentar nuestra capacidad productiva. La planta de Alzira trabajará para servir todos los mercados continentales. La dimensión de este aumento dependerá de nuestra capacidad de afirmar nuestros helados en todos los mercados.

- ¿Se contempla al margen de la inversión en tecnología alguna ampliación de las instalaciones y/o de la plantilla?

- Todo depende, como indico, de nuestra capacidad actual y futura de afirmar los productos que se producen en Alzira en todos los mercados continentales. Evidentemente, es nuestro deseo y es nuestro compromiso obrar para que esto acontezca. Nuestro compromiso con el empleo es serio. Uno de los mensajes que hemos querido remarcar de forma prioritaria al anunciar el plan de reconversión industrial de la planta de Alzira, es la garantía de empleo a pesar de que, obviamente, en una fase de reconversión industrial, donde tienes que actualizar líneas de producción, construir nuevas líneas, realizar obras estructurales de varias índoles, habrá una natural y obligada disminución temporal de los volúmenes de producción. Las personas son el centro de nuestra atención, es parte de nuestra filosofía y de nuestra historia.

- ¿No se atreven a concretar hasta cuánto?

- Repito, contamos con nuestra capacidad de reafirmar nuestros productos en los mercados. El Grupo Ferrero emplea hoy en día a 53.000 personas, ha triplicado el número de empleados en los últimos 15 años de historia. Esto testifica que normalmente si las cosas se hacen bien, hay efectos positivos sistémicos, también en dirección del empleo. Dar números hacer previsiones al azar no sería ser correctos. No queremos crear falsas expectativas ni vender cosas que hoy no se pueden determinar.

- La renuncia a fabricar marcas blancas o del distribuir o marcas blancas, que marcaron la expansión de Ice Cream, conlleva una apuesta por las marcas propias. ¿El grupo contempla ampliar su gama de helados?

- Absolutamente sí. Para poder realmente expandir nuestro volumen de negocio contamos con nuestro portafolio de marcas icónicas y sumamente conocidas como Nutella, Ferrero Rocher, Kinder... marcas globales que tienen una gran aceptación y un público muy amplio y transversal, y eso nos da posibilidades de poder trabajar, profundizar la demanda del producto.

- Al ser la única fábrica de helados que el grupo tiene en Europa, ¿el papel de Alzira es clave?

Claramente. La planta de producción de Alzira es nuestro centro de producción único para el continente europeo, y donde vamos a desarrollar toda nuestras novedades en cuanto a helados Ferrero.

- ¿Podría cuantificar el volumen de negocio que genera la planta de Alzira?

- En la actualidad estamos hablando de 250 millones de euros anuales, aproximadamente. El Grupo Ferrero, incluyendo las empresas adquiridas, tiene una facturación global de 25.000 millones de euros anuales. Somos la empresa del sector que mayor crecimiento ha tenido en los últimos años, con lo cual, creemos que tenemos todos los ingredientes para que también ICFC pueda tomar la senda del crecimiento una vez completado el plan.

- Haciendo un poco de historia, ¿cómo llega el Grupo Ferrero a Alzira? ¿Qué le llevó a apostar por la compra de Ice Cream Factory?

- Antes de todo, la voluntad de entrar a competir en el mercado de los helados, en el que no estábamos presentes. Nosotros tenemos unas marcas sumamente conocidas que estaban en algunos sectores del mercado la alimentación dulce envasada, pero no en helados. Una vez tomada esta decisión, se ha ido a la búsqueda de un conglomerado de fabricación donde empezar a trabajar y, entre otra opción, se eligió finalmente Alzira, primero en base a una capacidad de producción existente ya notable.

- Ice Cream ganó un pleito a Nestlé por la propiedad de las marcas Avidesa, Apolo o Camy. Como titulares de las mismas tras la adquisición de la empresa, ¿está en sus planes volver a utilizar alguna de ellas?

- En la actualidad seguimos comercializando las marcas de Camy porque eran las únicas que seguían existiendo cuando compramos la empresa. Hay que hacer una distinción, las marcas de Camy se conocen y se comercializan únicamente en España, de momento seguimos comercializando en el territorio español, y no hemos tomado de momento ninguna decisión de parar o cerrar esta producción.

- El Grupo Ferrero está este año de celebración con su 80 aniversario. ¿Influye en algo en su apuesta por Alzira?

- No, absolutamente no (se ríe). Celebramos los 80 años de vida como Ferrero, pero somos un grupo fuerte, en expansión, que tiene un plan de inversiones constante en tecnología, en innovación que tiene sustentar los planes del grupo. Es una decisión racional, estratégica de ser relevante en el mercado de helados.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents