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Los pescadores de Cullera, València y Gandia se rebelan contra la extracción de arena en su principal caladero

El sector denuncia que los trabajos para regenerar playas de la costa valenciana les impedirán faenar y ponen en riesgo el futuro de la actividad pesquera

Las cofradías reclaman cambios en las zonas de pesca y más apoyo institucional ante la reducción de días de trabajo y el deterioro del ecosistema marino

Barcos de pesca amarrados en el puerto de Cullera, en una imagen de este martes.

Barcos de pesca amarrados en el puerto de Cullera, en una imagen de este martes. / Joan Gimeno

Joan Gimeno

Joan Gimeno

Cullera

Los pescadores de la cofradía de Cullera, junto con las de Gandia y València, han vuelto a mostrar su preocupación por el impacto que puede tener en su actividad el inminente inicio de los trabajos de extracción de arena en el caladero situado entre el Faro de Cullera y El Perelló, una zona clave para la actividad pesquera de la comarca. La arena se utilizará para regenerar diversas playas del litoral valenciano, entre ellas las de Sagunt, El Saler, El Perelló y la propia Cullera. La megadraga que debe realizar la extracción ya delimitó ayer la zona en la que trabajara y también se dejó ver por la costa del Camp de Morvedre.

Representantes del sector mantuvieron la pasada semana una reunión con el director general de Pesca de la Generalitat Valenciana y con responsables de la Demarcación de Costas para abordar directamente el impacto de estas actuaciones. Sin embargo, el encuentro dejó un sabor amargo entre los pescadores.

El presidente de la Cofradía de Pescadores de Cullera y también presidente de la Federación Valenciana de Pesca, Vicente Pérez, se mostró especialmente crítico tras la reunión. Según explica, los profesionales del mar sienten que su opinión no ha sido tenida en cuenta. “En ningún momento se escuchó la voz de los pescadores; todo se basó en informes técnicos”, lamenta.

Un caladero clave para tres cofradías

La zona afectada por la extracción de arena es uno de los caladeros habituales de las embarcaciones de las cofradías de València, Cullera y Gandia. La imposibilidad de faenar en este punto, aseguran desde el sector, complica seriamente la actividad diaria de los barcos. La cofradía de Cullera cuenta en la actualidad con trece embarcaciones de arrastre y otras veinte de trasmallo, las cuales dan trabajo de forma directa a más de cien personas.

Pérez explica que el fondo marino se verá tan alterado por las extracciones que resultará prácticamente imposible acercar las embarcaciones para trabajar con normalidad. Ante esta situación, las tres cofradías se ven obligadas a buscar nuevos caladeros, lo que implica mayores gastos de combustible y más tiempo de navegación.

Petición para pescar más cerca de la costa

Como alternativa, los pescadores plantearon a la administración una propuesta concreta: permitir la pesca a 35 metros de profundidad en la franja marítima comprendida entre València y Gandia, en lugar de los 50 metros actuales.

Asimismo, reclaman poder faenar a tres millas de la costa, como ya ocurre en otras zonas del litoral mediterráneo como Castellón o Tarragona. Según explican, esta medida facilitaría la búsqueda de nuevas capturas y aliviaría la presión sobre los caladeros tradicionales.

Afección a la tellina en las playas

Otro de los puntos que inquieta al sector es la regeneración prevista en las playas del Marenyet y del Estany de Cullera. Los pescadores advierten de que el vertido de grandes cantidades de arena podría afectar directamente a la tellina.

Según señalan desde la cofradía, las crías de esta especie podrían quedar sepultadas bajo los nuevos aportes de arena, lo que tendría consecuencias directas en su desarrollo y en la presencia futura del molusco en la zona.

A esta situación se suma la reducción de los días autorizados para faenar y el aumento del precio del combustible como consecuencia de la guerra de Irán. Hace apenas unos años las embarcaciones contaban con 220 jornadas de pesca al año, mientras que actualmente la cifra se ha reducido a 137, a la espera de que el ministerio pueda revisar esta limitación.

“Con solo 137 días de trabajo al año es imposible mantener una embarcación y a su tripulación”, subraya Pérez.

Un sector que teme desaparecer

Las cofradías de València, Cullera y Gandia aseguran estar trabajando de forma conjunta para buscar soluciones que garanticen la continuidad de la pesca en la provincia.

Desde el sector advierten de que la pesca tradicional atraviesa un momento crítico debido a la falta de ayudas y a las restricciones que se han ido acumulando en los últimos años. “No solo necesitamos apoyo económico, sino medidas que nos permitan seguir realizando nuestro trabajo”, señalan.

En este contexto, Vicente Pérez también expresa su preocupación por el impacto ambiental de las extracciones de arena en el banco de Cullera. “Es muy perjudicial para el ecosistema”, afirma, al tiempo que se pregunta dónde están las organizaciones ecologistas “que deberían defender el medio ambiente y que en algunos momentos brillan por su ausencia”.

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