Alginet ya tiene más de la mitad de los casales en el polígono para evitar molestias vecinales
Cuatro de las siete fallas del municipio han trasladado su sede a zona industrial para dar cabida al aumento del censo

Casal de la falla Manta al Coll de Alginet / Levante-EMV
Teresa Juan-Mompó
Las calles de Alginet comienzan a verse más festivas con el inicio del montaje de los monumentos falleros. No obstante, las fallas ya no ponen “banda sonora” a los paseos por el pueblo, porque la mayoría de los casales falleros se han trasladado al Polígon Nord y se han llevado la música a otra parte.
Las fallas más grandes de Alginet, la falla El Poble, Poble d’Alginet y La Manta al Coll, han decido abrir sus sedes en la zona industrial para esquivar las denuncias vecinales y contar con más espacio para acoger a sus falleros. Casi todas ellas tomaron esta decisión después de la pandemia, como una medida para evitar las constantes denuncias por ruidos y por molestias. “El pueblo no quiere este tipo de fiesta en las calles. Es algo generalizado entre el vecindario”, asegura Sergio Martínez Añón, presidente de la falla El Poble. Con 50 años de antigüedad, hace tres años que optaron por salir del pueblo, “y creo que no nos hemos equivocado porque hemos pasado de 450 falleros a casi 700 y aquí, en el polígono, tenemos más sitio para aparcar y más facilidad de acceso”, destaca. Este crecimiento del censo, no obstante, no sólo se debe a la mayor amplitud del casal: “La gente joven en Alginet no tiene dónde ir y quieren fiesta, así que se han tirado a las fallas”.
Los bajos del barrio se habían quedado pequeños
También la falla Manta al Coll ha crecido en más de 200 festeros desde que se ubicó en una nave industrial del polígono en 2022. Desde 1999, año de su fundación, siempre había estado en casales en la zona donde plantan su falla, en el Parc de la Cooperativa, pero las denuncias vecinales le impedían montar una carpa en la calle y los bajos de la zona se habían quedado pequeños para albergar a toda la comisión, así que decidieron trasladarse como explica el presidente de la falla, Iker Bosch Palau. “Hemos dejado de hacer cualquier actividad alrededor de nuestra falla. No nos gusta mucho la idea, pero no nos ha quedado otra”, indica. El casal “industrial” ya se les está quedando corto, asegura, y tanto el año pasado como este han optado por acomodar a los pequeños y jóvenes en una carpa junto a su nave. Es la única carpa fallera que se monta en Alginet.

Casal de la falla Poble d'Alginet / C. Llorca Ibáñez
La alcaldesa de Alginet, Elia Ferrer, es una de las falleras “exiliadas” al polígono. Forma parte de la comisión Poble d’Alginet, una de las grandes, que también ocupa una gran nave industrial. Reconoce que la salida de los casales del entramado urbano “ha mejorado el clima y la convivencia en el municipio”, pero a ella no le gusta: “Es una lástima porque las fallas son una fiesta de calle”.
"Es una lástima porque las fallas son una fiesta de calle"
Fiestas de puertas abiertas para los vecinos
Migue Garrido Martínez es el presidente de la falla Poble Nou, que lleva tres años en el Polígon Nord. Han acondicionado un antiguo pub, Caribú, como casal y asegura que han ganado: “Tenemos muchas comodidades, menos molestias y un buen parking”. Aunque siente el cambio: “Así la fiesta de las fallas para nosotros es más fría, porque no estamos junto a nuestro monumento”. Compensan ese distanciamiento con la celebración de fiestas de puertas abiertas, para acoger a los vecinos de la avenida Poble Nou, barriada que da nombre a la comisión y en la que se planta la falla. Es una comisión mediana, con 230 falleros se definen como “una falla familiar”. Ellos no se marcharon por problemas de espacio ya que el local que tenían en el casco urbano era más grande que el que ocupan actualmente, sino por evitar las quejas vecinales y por la imposibilidad de desarrollar sus actos en la calle.
Por último, también la falla más nueva, Foc i Flama, ha optado por desplazar su sede al polígono industrial como consecuencia del rechazo de los vecinos a los ruidos y la actividad en la calle. Y parece que también otra comisión menuda, la falla Sant Josep, está planteándose el traslado.

Algunos de los ninots de la falla de la comisión Manta al Coll de Alginet. / C. Llorca Ibáñez
'Germanor Fallera' en la plaza del pueblo
A pesar de este “éxodo”, Alginet ofrece momentos como la fiesta de la “Germanor Fallera”, que será el sábado 15 de marzo a partir de las 19 horas, que permiten a todas las comisiones reunirse en el centro del municipio, en la Plaça del País Valencià, para compartir la fiesta y alegrar, aunque sea por unas horas, el ambiente urbano. También los pasacalles y las visitas que las diferentes comisiones realizan a sus monumentos garantizan ambiente festivo en el municipio, que acoge también otros actos, como la discomóvil de la falla El Poble, que se desarrollará esta noche junto a su falla, que plantan en la Plaça del País Valencià. Llevarán allí su música en una caravana hasta las 2 horas de la madrugada, que después trasladarán al polígono hasta la hora de cierre de los casales, a las 5 horas.
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