Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Las familias exigen una reforma integral del IES Jaume de Alzira "por seguridad" tras encallar la construcción del nuevo edificio

Denuncian que el edificio de 1963 tiene "deficiencias estructurales importantes" y consideran inaceptable la demora

Dirección del centro y ayuntamiento solicitan reunirse con Educación para impulsar la nueva contrata

La comunidad educativa del IES Rei en Jaume lleva su preocupación al pleno de Alzira

C. Llorca Ibáñez

Alzira

Las familias de los estudiantes del IES Rei en Jaume de Alzira están indignadas con la paralización definitiva de la construcción del nuevo instituto. Y, esta tarde, han expresado su malestar en el Ayuntamiento de Alzira, donde la corporación municipal ha aprobado por unanimidad en sesión plenaria ordinaria el inicio del expediente de resolución del contrato con la empresa Vialterra, adjudicataria de la construcción, por abandono de las obras. La noticia trascendió ayer martes, y aunque era la “crónica de una muerte anunciada” -tras más de un año sin trabajar en la parcela del instituto-, la decisión ha despertado gran preocupación entre la comunidad educativa. 

Profesores y padres de alumnos del Rei en Jaume, este miércoles, en el pleno.

Profesores y padres de alumnos del Rei en Jaume, este miércoles, en el pleno. / C. Llorca Ibáñez

La asociación de familias de alumnos, AMPA IES Rei en Jaume, ha tomado la iniciativa y esta tarde ha acudido al pleno para expresar su inquietud. La presidenta de la asociación, Carmina Andrés, ha señalado que resulta inaceptable para la comunidad educativa y las familias un escenario que augura que el alumnado siga varios cursos más en un centro con "graves deficiencias". "No podemos aceptar que los plazos administrativos se traduzcan en años de espera para una necesidad urgente", ha incidido, antes de lanzar una pregunta: "¿Tiene que pasar algo para que se tomen las medidas adeucadas?". También ha intervenido en el pleno Leticia Marrades, en representación del profesorado, que se ha dirigido a los diferentes grupos políticos para saber el compromiso con la comunidad educativa para agilizar el proyecto.

Las familias piden la reforma integral del instituto Jaume I de Alzira tras la suspensión de las obras del nuevo edificio

C. Llorca Ibáñez

La AMPA tiene presentar un documento con una serie de exigencias de medidas y compromisos tanto para el consistorio alzireño como para la Conselleria de Educación. Piden un plan integral de adecuación del centro actual, que es el instituto más antiguo de la capital de la Ribera, inaugurado en 1963, y en el que a lo largo de sus más de sesenta años de vida no se han realizado apenas mejoras. Y también reclaman un “informe oficial por escrito sobre todas las medidas concretas a ejecutar, especialmente en goteras, lavabos, seguridad, salubridad y mantenimiento” y el “desarrollo urgente de un plan de adecuación realista teniendo en cuenta que el centro se utilizará varios años más”, así como controles periódicos “para garantizar la ejecución efectiva de las medidas”.

Además, demandan “comunicación directa, continua y transparente” con la creación de un canal oficial de información con la dirección del centro y el profesorado a través del cual poder recibir información detallada y periódica sobre todos los trámites administrativos y las reuniones institucionales.

Calendario de actuaciones “claro y vinculante”

Lo primero que quieren conocer es el calendario “claro, real y vinculante”: “publicación inmediata de los plazos reales para la nueva licitación, adjudicación e inicio de las obras” e “inclusión de plazos aproximados de finalización”. El concejal de Urbanismo, Andrés Gomis, explicó el martes a Levante-EMV que desconoce cuáles serán los tiempos de espera porque “no los controlamos [los plazos] nosotros”. Las familias, no obstante, hablan de al menos tres años de demora: “Esta situación resulta inaceptable para la comunidad educativa, ya que implica que nuestros hijos continuarán varios cursos más en un centro con deficiencias estructurales importantes”, declaran en el comunicado.

Piden asimismo la “activación de medidas para agilizar el procedimiento”, con el objetivo de reducir “al máximo” los plazos legales. En este sentido, Andrés Gomis anunció ayer la voluntad del gobierno alzireño de compatibilizar la resolución del contrato con la licitación de la nueva contratación para la construcción de un nuevo edificio para el IES Rei en Jaume para acortar los plazos. Y eso le exigen las familias: estudiar todas las vías legales para “evitar reiniciar el proceso desde cero y dar continuidad a la obra ya ejecutada”. Cabe recordar que las obras comenzaron en 2024 tras varios retrasos iniciales -con la previsión de comenzar este curso en el nuevo edificio-, pero el abandono de la empresa constructora a los nueve meses, con un 20 % de los trabajos ejecutados, ha devuelto el proyecto casi al punto de partida.

El instituto más antiguo de Alzira cuenta con unos 750 alumnos de ESO, Bachillerato y FP. El proyecto incluido en el Pla Edificant preveía en 2020 satisfacer las necesidades educativas futuras del IES Rei en Jaume y proyectaba un centro con capacidad para más de 1.100 alumnos, con la ampliación de la parcela del instituto hasta los 20.000 metros cuadrados a través de la cesión de 7.500 metros cuadrados de suelo del vecino Centro de Empleo Espai Labora Alzira. De ese ambicioso proyecto sólo se ve, hoy por hoy, el esqueleto: una estructura de pilares de hormigón que esbozan lo que aspira a ser, un centro "digno" para sus ocupantes, como indicaba el anuncio del Pla Edificant.

El nuevo escenario que se abre tras la resolución del contrato preocupa a las familias porque “la incertidumbre persiste”. “No podemos aceptar que los plazos administrativos se traduzcan en años de espera para una necesidad educativa urgente”, dicen, y subrayan: “No estamos delante de un problema administrativo, sino ante una situación que afecta directamente al derecho de nuestros hijos e hijas a una educación digna”.

Piden reunirse con la Conselleria de Educación

Ante la movilización de las familias, la dirección del instituto y el Ayuntamiento de Alzira han acordado reunirse con la Conselleria de Educación para trasladar la situación y tratar de impulsar el nuevo proceso para reanudar las obras del instituto. En esta reunión se trasladará la propuesta del área de Urbanismo alzireña de promover una adjudicación en dos fases para agilizar el proceso: una primera para construir el nuevo edificio y otra posterior para la demolición del viejo.

Las familias también quieren estar informadas “sobre las acciones legales contra la empresa adjudicataria”. Gomis ya informó que el ayuntamiento ha anunciado que emprenderá acciones legales contra la promotora para reclamar daños y perjuicios.

Gomis ha expuesto en el pleno que la resción del contrato es un escenario que se ha intentado evitar por todos los medios y que la prioridad es que se puedan reanudas las obras lo más pronto posible, aunque con una nueva licitación de por medio, resulta complicado fijar un calendario. Los diferentes grupos políticos han mostrado su apoyo a la comunidad educativa, aunque también han habido crítica de PP y Vox a la gestión del proyect por parte del equipo de gobierno.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents