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Los ingenieros defienden que la vivienda industrializada que se fabricará en Alberic permite controlar "plazos y costes"

El decano del colegio destaca que el modelo constructivo se puede generalizar

Las autoridades, y el decano de los ingenieros a la izquierda, en la visita a la nave en la que se construrán los módulos de las viviendas.

Las autoridades, y el decano de los ingenieros a la izquierda, en la visita a la nave en la que se construrán los módulos de las viviendas. / Carles Llorca

Alberic

El decano del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de València (Cogiti) y presidente de la Unión Profesional de València, Tomás Játiva, considera que el modelo de construcción de viviendas industrializadas que la UTE formada por Industrias Metálicas Arno y Guerola se dispone a producir desde Alberic es “totalmente exportable” y va a permitir, sobre todo, “controlar los plazos de ejecución, los tiempos y el coste de la obra, al posibilitar un precio cerrado”. “El modelo evita muchos errores y muchos contratiempos en la ejecución de la obra”, incide Játiva, que el martes estuvo presente en la inauguración de la planta en la que se construirán los módulos para un bloque de cinco alturas con 35 viviendas en Albal.

Jávita destacó que se trata de la primera fábrica de la Comunitat Valenciana que producirá este tipo de módulos para la construcción de viviendas que, además de reducir plazos, “también reduce muchas emisiones de contaminación porque todo se hace en la fábrica, es una construcción industrializada”, incidió, mientras señalaba que se trata de un sistema constructivo que ya se está utilizando en otros países y que, por tanto, se puede extender.

Módulos incluso amueblados

Arno y Guerola presentaron el martes en las instalaciones que ocupan en Alberic el sistema de fabricación industrializada Anrobox, que se va a utilizar para la construcción de un bloque de viviendas en Albal. De la factoría de Alberic saldrán los módulos completamente acabados, incluido amueblados, que se ensamblarán sobre una estructura metálica en el lugar de destino. Los representantes de las empresas destacaron que este sistema reduce a la mitad los plazos de construcción, unos siete meses cuando con el sistema tradicional sería de 17, y que una vez se han fabricado los módulos, el montaje se puede completar en dos meses. La UTE prevé iniciar la construcción de estos módulos en mayo para crear viviendas de 35 y 70 metros cuadrados.

La vicepresidenta primera del Consell y consellera de Vivienda, Susana Camarero, destacó que este sistema constructivo permite llegar antes a las personas y dar respuesta a las necesidades, especialmente en la zona cero de la dana, y señaló que esta construcción industrializada no compite con la tradicional, sino que la complementa dada la gran demanda.

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