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Un promotor retoma la urbanización que la crisis dejó inacabada junto al monasterio de Aguas Vivas

El Ayuntamiento de Alzira concede la licencia de obras para una primera fase con 22 viviendas de las 48 que se proyectaron

Un promotor finalizará la urbanización que la crisis dejó inacabada junto al monasterio de la Barraca

C. Llorca Ibáñez

Alzira

Uno de los proyectos residenciales que el pinchazo de la burbuja inmobiliaria dejó inacabados en el corazón del valle d’Aigües Vives se retomará finalmente tras años de parálisis y abandono. Se trata de la urbanización ubicada a los pies del monasterio de la Barraca. El Ayuntamiento de Alzira ha otorgado recientemente la licencia de obras a un promotor que se dispone a finalizar 22 viviendas del denominado sector Aguas Vivas. El complejo residencial proyectaba la construcción de casi medio centenar de viviendas. La crisis paralizó el proyecto -la licencia de obras inicial es del año 2007- dejando un grupo de adosados inacabados en paralelo a la CV-50 y alguna estructura de hormigón también incompleta.

La urbanización de la Barraca en una imagen reciente.

La urbanización de la Barraca en una imagen reciente. / C. Llorca Ibáñez

Todo apunta que la finalización de estas 22 viviendas representa una primera fase para completar esta área residencial, especialmente si se tiene en cuenta que un conocido portal inmobiliario ya ofertaba a finales del año pasado una promoción de 48 viviendas adosadas con una piscina comunitaria, gimnasio, jardines, área de descanso y zonas recreativas en este sector ubicado en las inmediaciones del hospital Vithas Aguas Vivas y el campo de golf La Galiana. Como ya adelantó en su momento Levante-EMV en base a la descripción que se realizaba, las viviendas cuentan con una superficie de entre 165 y 210 metros cuadrados, disponen de entre tres y cuatro habitaciones, cocina equipada, tres baños y plaza de garaje. Se anunciaba asimismo la previsión de que la primera fase de esta promoción esté terminada en mayo de 2027.

Fuentes municipales han confirmado que la junta de gobierno ha concedido recientemente la licencia de obras a una empresa ilicitana para la construcción de estas 22 viviendas tras haber modificado la distribución del área residencial que incluye junto a los adosados una piscina. La empresa había valorado en casi 1,8 millones la inversión en esta primera fase, si bien la revisión realizada por los técnicos municipales de cara a la liquidación del impuesto de obras eleva el importe a 2,8 millones.

Se da la circunstancia de que el Ayuntamiento de Alzira cedió en su día terrenos para mejorar los accesos desde la CV-50 tanto al monasterio y el hospital de la Barraca y a todas las viviendas que hay en el entorno, en este lateral de la carretera, como al colegio inglés, ubicado al otro lado, con la construcción de una rotonda que eliminara un cruce peligroso. La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio anunció que las obras arrancarían tras el verano tras una larga espera, aunque todavía no lo han hecho.

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