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Una investigación revela que la navegación en el Xúquer demoró hasta el s. XV el desarrollo del regadío en la Ribera Baixa

El Arxiu Municipal de Alzira edita una versión revisada y ampliada de dos obras clave del historiador Tomàs Peris Albentosa sobre los sistemas de riego tradicionales de la Ribera

El historiador, Tomàs Peris Albentosa, junto al alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, durante la presentación del libro.

El historiador, Tomàs Peris Albentosa, junto al alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, durante la presentación del libro. / Levante-EMV

Alzira

El Arxiu Municipal de Alzira se convirtió este jueves en el escenario de un reencuentro fundamental con la historia local. Enmarcada en la celebración del Día del Libro, se celebró la presentación de la obra “De Séquia Reial d’Alzira a Séquia Reial del Xúquer”, del historiador Tomàs Peris Albentosa. Un volumen que unifica dos obras anteriores: “Regadío, producción y poder en la Ribera del Júcar (la Acequia Real de Alzira, 1258-1847)”, editada en castellano en 1992 por la Confederación Hidrográfica del Júcar y la Conselleria de Territorio, y “La Acequia Real del Júcar (1258-1847). Síntesis histórica y aportaciones documentales”, editada en 1995 por el Ayuntamiento de Alzira y la editorial Germania; dos libros clave para conocer el sistema de regadío tradicional de la comarca agotados desde hace más de dos décadas, que el historiador ha actualizado para realizar una edición conjunta mejorada gracias a sus años de experiencia.

La nueva publicación, editada por el Arxiu Municipal, “no es una simple reimpresión, se trata de un trabajo profundamente revisado, traducido y ampliado que incorpora datos, cartografía histórica y croquis técnicos inéditos de los siglos XVII al XIX, procedentes de los fondos del archivo alcireño”, según explica a Levante-EMV el historiador. El libro incluye también información inédita, que se articula en dos nuevos capítulos. El primero describe las características del sistema de regadíos de la Ribera y, es en este apartado donde Peris Albentosa desvela el porqué del retraso del desarrollo de las acequias en la Ribera del Xúquer: “Hasta el siglo XV no se podían construir acequias en el Xúquer en la Ribera Baixa porque la Corona no lo permitía”. El veto del rey tenía su fundamento en la preeminencia del tráfico fluvial, las barcas que recorrían el río para transportar mercancías, una vía de negocio prioritaria sobre la agricultura, explica. La expansión del regadío no se dio hasta después del siglo XV, cuando el tráfico fluvial perdió importancia. A partir de aquí, Peris Albentosa analiza los factores económicos que impulsaron el regadío en la comarca.

Las autoridades, junto con el autor, muestran la portada del nuevo libro.

Las autoridades, junto con el autor, muestran la portada del nuevo libro. / Levante-EMV

El libro analiza de forma exhaustiva el funcionamiento de la Acequia Real del Júcar entre los siglos XIII y XIX, que se consolidó como el principal sistema de regadío del litoral mediterráneo peninsular. La obra busca trascender el interés académico para concienciar a la sociedad sobre un legado que a menudo pasa desapercibido: “El rico patrimonio hidráulico de la comarca todavía permanece insuficientemente visible y valorado”, lamenta. 

Gestión eficaz del agua

Peris subraya la eficiencia con la que las comunidades rurales gestionaron el agua, evitando conflictos graves a pesar de su escasez y perfeccionando sistemas que impidieron la especulación. “La documentación analizada demuestra que las comunidades rurales de la Ribera gestionaron el agua del Júcar de manera eficiente, lo que evitó conflictos graves y permitió que el recurso sirviera no solo para el riego, sino también para molinos y el transporte de madera”, señala. Para el historiador, “la guerra del agua en la Ribera ha sido un motor de cambio, de evolución, porque ha obligado a alcanzar acuerdos para repartir los beneficios de un bien escaso como el agua”. Este hecho diferencial ha sido objeto de estudio a nivel internacional e incluso ha sido analizado por la investigadora Elinor Ostrom, Premio Nobel de Economía en 2009, cuyas tesis también se incluyen en un nuevo capítulo dedicado a los debates teóricos internacionales.

Por su parte, el concejal de Patrimonio Histórico, Xavier Pérez Juanes, reafirmó durante el evento el papel del Arxiu Municipal como un agente cultural activo y garante de la memoria colectiva. Según Pérez Juanes, recuperar este trabajo es fundamental para entender la identidad del territorio y valorar una herencia que todavía hoy condiciona el paisaje y el modo de vida de los habitantes de la Ribera. En el acto, el alcalde, Alfons Domínguez, resaltó la figura de Tomàs Peris Albentosa, distinguido con la Insignia de Oro de la Ciudad de Alzira, cuyo trabajo “se reafirma como la gran referencia para el estudio de los regadíos históricos valencianos, vinculando el pasado medieval de la acequia con los retos de sostenibilidad del presente”, concluyó.

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