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La subasta solidaria de los primeros tomates del Perelló ayudará a las familias con niños autistas

La cooperativa Unipro acogerá el próximo viernes la puja por los primeros 50 kilos de la cosecha

La puja solidaria abre la campaña de promoción del tomate, incluye una feria de gran tirón.

La puja solidaria abre la campaña de promoción del tomate, incluye una feria de gran tirón. / Levante-EMV

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Joan Gimeno

Joan Gimeno

Sueca

El Perelló celebrará el próximo viernes 15 de mayo el inicio de la XIV campaña del tomate con su acto más emblemático: la puja solidaria de los primeros 50 kg cosechados en la cooperativa. La cita tendrá lugar a las 12.00 horas en el almacén principal de Unipro y volverá a reunir a representantes institucionales, restauradores y vecinos en torno a uno de los productos más reconocidos de la huerta valenciana.

Bajo el lema “Sumamos juntos – Cadena solidaria”, la recaudación de esta edición irá destinada a Asociación de Padres de Autismo de Sueca (Apasu). La jornada mantiene así su esencia benéfica, donde el simbolismo pesa más que el valor comercial del producto.

Aunque este año la organización pone el acento en la participación colectiva —“no se trata de pujar, sino de participar”—, lo cierto es que la puja sigue siendo el eje central del acto, ya que determina quién se lleva los primeros tomates de la temporada, considerados un auténtico símbolo de calidad y prestigio gastronómico. 

Una puja con cifras simbólicas

A lo largo de los últimos años, las cantidades alcanzadas en esta subasta han reflejado tanto el tirón mediático del producto como su carácter solidario. En distintas ediciones, las pujas han superado ampliamente el valor real del tomate, situándose habitualmente en cifras de varios miles de euros. Sin ir más lejos, en la subasta de 2025 se recogieron 6.000 euros que fueron destinados a la Asociación de Afectados por la Dana de l’Horta Sud,

En las últimas ediciones, las cantidades que se han pagado por el primer lote, adquirido en ocasiones por restaurantes, entidades o representantes institucionales, han sido astronómicas. Más allá del importe, el gesto tiene un fuerte componente simbólico: apoyar al sector agrícola local y contribuir a una causa social.

Durante la pandemia, el formato se vio condicionado y las pujas perdieron visibilidad pública, aunque se mantuvo el espíritu benéfico. En las ediciones posteriores, la recuperación de la normalidad devolvió protagonismo a esta tradición, consolidándola como uno de los momentos más esperados del calendario agrícola de la Ribera.

Un producto con identidad propia

El tomate del Perelló se ha convertido en una referencia dentro y fuera de la Comunitat Valenciana gracias a sus cualidades organolépticas y a un cultivo muy ligado al territorio. Cada inicio de campaña supone una oportunidad para poner en valor el trabajo de los agricultores en un contexto complejo, marcado por la competencia exterior y el aumento de costes.

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