La comunidad educativa de Sueca intensifica sus protestas en defensa de la escuela pública y el valenciano
La capital de la Ribera Baixa acoge una concentración matinal del profesorado en la plaza del ayuntamiento y una movilización por la tarde
Familias y alumnado refuerzan su apoyo a una huelga que reclama diálogo, mejores condiciones y una educación pública de calidad

Levante-EMV

La comunidad educativa de Sueca ha vuelto a convertir las calles en escenario de reivindicación. Profesores, alumnado y familias protagonizaron una nueva jornada de movilización para mostrar su respaldo a la huelga indefinida convocada por el colectivo docente y exigir a la Conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana una respuesta “urgente” a sus demandas.
La jornada arrancó ya por la mañana con una concentración de docentes en la Plaça de l'Ajuntament de Sueca. Decenas de profesores se reunieron a las puertas del consistorio como gesto simbólico de protesta para visibilizar el conflicto educativo y denunciar lo que consideran una falta de voluntad negociadora por parte de la administración autonómica.
Horas después, la movilización se amplió con una manifestación en la que participaron también familias y estudiantes, reforzando la imagen de unidad de toda la comunidad escolar. La convocatoria había sido impulsada por las asociaciones de familias del CEIP Carrasquer de Sueca, CEIP Cervantes de Sueca e IES Joan Fuster de Sueca, que llamaron a acudir con camisetas verdes como símbolo de apoyo a la educación pública.
A esta protesta se sumaron también representantes del Centro de Educación Especial Miguel Burguera y de la Escuela de Adultos de Sueca, ampliando el alcance de una movilización que, según los participantes, “trasciende lo laboral para convertirse en una defensa del futuro educativo”.

Vista de los participantes en la protesta en Sueca. / Joan Gimeno
Durante la marcha se escucharon consignas en favor de una escuela “pública, gratuita, inclusiva y de calidad”, además de mensajes claros dirigidos a la administración: reducción de ratios, incremento de plantillas, mejora de infraestructuras y protección del valenciano como lengua vehicular.
Precisamente, uno de los carteles difundidos por las asociaciones de familias incidía en los beneficios directos que, a su juicio, tendría atender las reivindicaciones docentes: menos alumnos por aula para una atención más individualizada, más profesorado para mejorar el acompañamiento educativo, mejores instalaciones y más tiempo para atender las necesidades del alumnado.
La defensa del valenciano volvió a situarse como una de las principales demandas. Los participantes advirtieron de que la lengua propia “no puede convertirse en una cuestión secundaria” dentro del sistema educativo y reclamaron políticas que garanticen su presencia y normalización en las aulas.
El seguimiento de la protesta en Sueca refleja el creciente malestar que vive el sector educativo valenciano. Los convocantes aseguran que mantendrán las movilizaciones mientras no exista una propuesta de negociación “seria y efectiva” por parte de la Conselleria.
El mensaje lanzado desde la capital de la Ribera Baixa fue contundente: la educación pública no se negocia, se defiende. Y en Sueca, aseguran, seguirán haciéndolo “por ellos, por ellas y por todos”.
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