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Cullera licita por 1,6 millones las obras del nuevo Centro Municipal de Halterofilia

La nueva instalación, con más de 800 metros cuadrados en una única planta, contará con una sala principal, gimnasio con sala de máquinas y espacios complementarios

Imagen virtual del futuro centro de halterofilia de Cullera.

Imagen virtual del futuro centro de halterofilia de Cullera. / Levante-EMV

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Joan Gimeno

Joan Gimeno

Cullera

El Ayuntamiento de Cullera ha sacado a licitación las obras del nuevo Centro Municipal de Halterofilia, una actuación que contará con un presupuesto de 1.660.777,2 euros y que supondrá la creación de una instalación moderna, funcional y adaptada a las necesidades actuales de este deporte en la ciudad.

Este espacio deportivo se ubicará en la calle Ruzafa, esquina con la calle Olímpic José Marí Colom, y quedará integrado dentro del recinto deportivo del actual Pabellón Cubierto de Cullera, que dispone de una superficie total de 10.669 metros cuadrados. La dotación contará con una superficie total construida de 813,18 metros cuadrados, desarrollados íntegramente en planta baja, e incluirá una sala de competición, gimnasio, duchas, aseos, vestuarios, despacho, cuarto de instalaciones y almacén.

El nuevo pabellón estará destinado a una modalidad deportiva más que consolidada en Cullera, que ha sacado grandes deportistas. De hecho, la ciudad siempre ha destacado por el alto nivel de sus halterófilos que participan cada año en las competiciones nacionales e internacionales más relevantes. Además, la localidad cuenta con el Club de Halterofilia de Cullera, federado en la Real Federación Española de Halterofilia, y que con una destacada trayectoria deportiva, cuenta en sus filas con campeones nacionales e internacionales. Además, recientemente la localidad ha sido sede de eventos de gran importancia en esta disciplina, como las Copas del Rey y de la Reina de 2023 o el Campeonato de España sub15 del año pasado.

De esta manera, Cullera refuerza su apuesta por el deporte con una infraestructura destinada a seguir consolidándose como una ciudad referente para la halterofilia. En esta línea, el alcalde de la ciudad, Jordi Mayor, ha señalado que “no solo apuesta por el deporte base y por el apoyo a sus clubes, sino también por disponer de instalaciones de excelencia que nos permitan acoger competiciones y eventos de máximo nivel. Contamos con unas infraestructuras cada vez más preparadas y con un entorno natural privilegiado que nos convierte en un escenario idóneo para albergar una gran diversidad de pruebas deportivas durante todo el año”.

La funcionalidad como criterio de diseño

El edificio se ha diseñado de forma compacta para aprovechar al máximo el espacio disponible, optimizar las superficies de circulación y facilitar la conexión entre las distintas zonas. Esta solución permite mejorar el coeficiente de forma del edificio, reducir el perímetro de fachada y aumentar la eficiencia energética de la instalación. El proyecto plantea dos piezas diferenciadas: por un lado, la sala principal de halterofilia y gimnasio, que requiere de un mayor volumen por las características propias de la actividad; y por otro, los espacios complementarios destinados a vestuarios, aseos, despacho y servicios auxiliares. La sala de halterofilia ocupará una superficie de 415,50 metros cuadrados, convirtiéndose en el espacio central del pabellón y permitiendo tanto los entrenamientos diarios como la celebración de competiciones. La sala de halterofilia dispondrá asimismo de dos áreas diferenciadas: una zona de calentamiento, distribuida conforme a las normas NIDE elaboradas por el Consejo Superior de Deportes, y una zona de competición equipada con graderío móvil.

En este caso, la sala principal y el gimnasio estarán separados mediante un tabique móvil que permitirá unificar ambos espacios durante grandes competiciones o eventos.

Por otra parte, el gimnasio o sala de máquinas dispondrá de 115,50 metros cuadrados destinados al trabajo complementario de preparación física, mientras que el almacén de gimnasio contará con 15,32 metros cuadrados para el almacenamiento de material deportivo y equipamiento auxiliar.

Asimismo, los vestuarios tendrán una superficie de 64,70 metros cuadrados, ofreciendo espacios adecuados para deportistas y personal técnico, y los aseos ocuparán 36,48 metros cuadrados, garantizando un servicio cómodo y adaptado a las necesidades de la instalación.

Por otro lado, todas las entradas al edificio, los itinerarios interiores y los servicios higiénicos serán plenamente accesibles, incluyendo aseos adaptados, cabinas de vestuario accesibles y duchas adaptadas, cumpliendo así con la normativa vigente en materia de accesibilidad universal. En el diseño también se ha priorizado la funcionalidad y la comodidad de uso, con aspectos como la conexión directa de la sala polideportiva con las zonas exteriores, el acceso inmediato a vestuarios desde la calle y desde el exterior del recinto deportivo, la ventilación natural en todos los espacios, la minimización de recorridos interiores y el respeto al arbolado existente.

El espacio exterior quedará plenamente integrado con el nuevo edificio mediante recorridos accesibles con rampas y escaleras adaptadas a la normativa vigente. Asimismo, se habilitará aparcamiento para motocicletas, bicicletas y vehículos de movilidad personal.

Los acabados se plantean desde criterios de sencillez, durabilidad y fácil mantenimiento. El pavimento para la práctica de la halterofilia estará especialmente diseñado para resistir y amortiguar la caída de pesas, así como para minimizar el impacto acústico mediante soluciones de pavimento flotante.

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