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La rotonda que eliminará un peligroso cruce de la CV-50 en la Barraca suma otros seis meses de retraso

Infraestructuras anuncia ahora que las obras previstas para finales de 2025 arrancarán el próximo verano y la CHJ atribuye la nueva demora a la conselleria

Un camión de gran tonelaje circula por la CV-50 ante el acceso al monasterio en una imagen de archivo.

Un camión de gran tonelaje circula por la CV-50 ante el acceso al monasterio en una imagen de archivo. / Perales Iborra

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Alzira

El conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, se desplazó en julio del año pasado al valle de Aguas Vivas para anunciar, ante la alcaldesa de Carcaixent y miembros del gobierno municipal, que se había conseguido desbloquear el proyecto de construcción de una gran rotonda diseñada para eliminar un punto conflictivo de la CV-50 en el que confluyen los accesos al monasterio de la Barraca, un hospital, un campo de golf y al colegio inglés, y que su construcción se iniciaría finalmente a finales de año, con una inversión de 1,5 millones de euros, atendiendo una reivindicación ya histórica de los ayuntamientos implicados y de los residentes en las urbanizaciones del entorno del cenobio. El año 2025 finalizó sin noticias del inicio de las obras y camino del ecuador de 2026 tampoco se percibe sobre el terreno ningún movimiento, si bien la conselleria apunta ahora el inicio de las obras para el próximo verano.

Los residentes se muestran decepcionados ante un nuevo retraso que no entienden para una rotonda que consideran imprescindible para mejorar un punto que suele registrar numerosos accidentes, a pesar de los últimos meses de calma, y cuya construcción se contempló por primera vez hace más de veinte años, ya que debía ser asumida por los promotores de la urbanización con más de 500 chalés que en aquellos años del “boom” inmobiliario se proyectaba en el entorno del monasterio, si bien el Ayuntamiento de Alzira acabó por exonerar a la empresa urbanizadora. El emplazamiento de la glorieta se desplazó incluso para mejorar también el acceso al colegio inglés y para su construcción se llegó a un acuerdo por el que el consistorio alzireño asumía la expropiación del suelo -en junio se cumplirán cuatro años de la aprobación del proyecto de expropiación forzosa por parte del ayuntamiento- y la conselleria las obras.

El anuncio realizado el pasado julio por Martínez Mus sobre el desbloqueo del proyecto y el próximo inicio de las obras daba por hecho que se habían subsanado los reparos realizados por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) por la afección del proyecto al Barranc de l’Estret aunque, al parecer, la glorieta sigue bloqueada. “Existen todavía algunos aspectos técnicos y administrativos que deben completarse para poder dar luz verde definitiva al proyecto”, señalan fuentes de la CHJ, mientras detallan que la semana pasada se celebró una reunión entre la Comisaría de Aguas y la dirección general de Infraestructuras de la Generalitat con el objetivo de resolver los flecos pendientes. “En este tipo de actuaciones en zona inundable la normativa establece la necesidad de aportar determinada documentación específica, entre ella la correspondiente declaración responsable relativa al conocimiento y asunción del riesgo de inundación asociado a la actuación prevista. Actualmente, dicha declaración responsable todavía no ha sido aportada por parte de la Generalitat Valenciana y se trata de un trámite necesario para poder continuar con la emisión de la autorización definitiva del proyecto”, indican las mismas fuentes.

La dirección general de Infraestructuras Terrestres de la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, por su parte, señala que "se sigue avanzando para materializar la nueva rotonda en la CV-50 con la previsión de empezar las obras este verano". "La tramitación administrativa propia ha provocado un retraso de unos meses respecto al plazo inicial previsto debido a que ha habido que hacer modificaciones puntuales y negociar con la CHJ debido a su proximidad al dominio público hidráulico. La solución ya ha sido acordada y esta fase previa está en la parte final de cara a poder comenzar las obras", inciden.

El proyecto básico contempla la creación de una glorieta con un diámetro de casi 50 metros, diseñada para facilitar el acceso, por un lado, al monasterio de Aguas Vivas, las urbanizaciones de su entorno, el hospital o el campo de golf y, por otro, al colegio inglés, donde la afluencia de autobuses a diario eleva el riesgo de la actual intersección. Los vecinos, que en su día llegaron a plantearse realizar cortes de carretera para reclamar que se agilizara el proyecto, recuerdan que el año pasado se sucedieron los accidentes en este tramo y que el riesgo continúa.

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