El goteo en Benifaió, Almussafes y Sollana ahorrará un 35 % de agua y enviará un hectómetro al año a l’Albufera
La conselleria invierte casi 5 millones de euros en un proyecto de modernización que llevaba atascado desde 2009
La Acequia Real del Júcar cifra en 60 €/hanegada el ahorro medio en fertilizantes y los agricultores locales valoran la “mejora abismal en la calidad de vida”

Trabajadores de la empresa Ocide, ayer, en el inicio de las obras de modernización del regadío en Benifaió. / Levante-EMV
El histórico Hort de l’Alemany es el punto de inicio de las obras que erradicarán el riego a manta de los campos de Benifaió y modernizarán el regadío en este municipio de larga tradición agrícola mediante la implantación del sistema por goteo. La Conselleria de Agricultura invertirá 4.822.000 euros para extender el riego “eficiente y sostenible” en el sector 35 de la Acequia Real del Júcar, un total de 319,17 hectáreas en Benifaió, Almussafes y Sollana. El presidente de la junta local de Benifaió, Vicent March, considera que la mejora para los agricultores es “abismal”, por el ahorro de agua, de fertilizantes y de trabajo en el campo.
La vicesecretaria de la Acequia Real del Júcar (ARJ), Ana Ferrer, cifra que ahorro de agua será del 35 %, lo que liberará cerca de 1 hectómetro cúbico al año de agua, que irá a parar a l’Albufera. Precisamente, este es uno de los beneficios ecológicos de la modernización del regadío tradicional: “La sostenibilidad ambiental y la eficiencia agrícola". Los ahorros hídricos en los diferentes sectores ya modernizados “se destinan directamente a la regeneración del Parque Natural de L'Albufera, aportando mayor caudal y calidad en los momentos en que el ecosistema lo demanda”. En la actualidad, ya se destinan 19 Hm3/año a l’Albufera que antes se utilizaban para regar los cultivos.
Otra de las ventajas es la implantación de la fertirrigación, que optimiza el abonado y permite reducir en un 40 % la aportación de nitrógeno —disminuyendo la contaminación de los acuíferos— y rebaja el uso de herbicidas al restringirse la superficie mojada. Aparte de los beneficios medioambientales, este sistema representa un ahorro económico: “Solo en fertilizantes se pueden ahorrar una media de 60 €/hanegada”, dice Ferrer.
Menor carga de trabajo para los agricultores
Estos dos factores suponen una menor carga de trabajo para los agricultores, que ven mejorar su calidad de vida y también un importante ahorro para las comunidades de regantes. “La población va haciéndose mayor y cada vez es más difícil encontrar regadores y mano de obra para el campo”, dice Vicent March. Antes había un regador para cada una de las ocho zonas de riego de Benifaió. Ahora solo hay cinco. Cada vez es más difícil encontrar regadores”, explica. Con el riego por goteo esta problemática desaparece y también se reduce la carga de mantenimiento en las parcelas, porque el gota a gota evita la proliferación de malas hierbas y las labores en las parcelas se reducen, detalla el presidente local. “Es un ahorro importante”, asegura. March cree que “es una obra necesaria, porque si no se hace la mitad de los campos se abandonarán porque no hay gente que venga detrás”.
“Es una obra necesaria porque, si no se hace, la mitad de los campos se abandonarán porque no hay gente que venga detrás”
Desde la ARJ destacan que el riego por goteo presenta mejoras desde la perspectiva climática y energética, ya que eleva hasta un 30% la absorción de CO2 por los cultivos y funciona sin consumo energético, apoyado por el uso de energía fotovoltaica en los cabezales. La infraestructura frena el abandono de parcelas —mitigando focos de plagas y enfermedades—, garantiza la compatibilidad con el cultivo ecológico e incrementa la viabilidad del regadío al mejorar la producción, reducir los costes y elevar significativamente la calidad de vida de los agricultores.

Las obras han arrancado esta semana en los alrededores del Hort de l'Alemany de Benifaió. / Levante-EMV
Un total de 650 agricultores beneficiados
Se estima que un 40 % del territorio del sector 35 son plantaciones de cítricos, y el 60 % restante está compuesto por cultivos de caqui. Un total de 650 agricultores de Benifaió, Almussafes y Sollana se beneficiarán de estas obras, que ejecuta desde hoy la empresa Ocide y que se desarrollarán durante dieciséis meses. Los trabajos prevén la habilitación de un cabezal de riego con elementos de filtración y abonado comunitario alimentados por instalación fotovoltaica, totalmente automatizado. Y se extenderán 17 kilómetros de tuberías de PVC en la red de distribución, con 68 hidrantes comunitarios y 781 tomas a parcelas. La red incluirá también 72 kilómetros de acometidas a parcelas desde los hidrantes.
El sistema será compatible con la agricultura ecológica. Según explican desde la ARJ, “del cabezal, antes de la inyección del abonado, partirá un eje paralelo al general de la red de distribución para el suministro de agua sin abono a parcelas que deseen practicar la agricultura ecológica”.
La alcaldesa de Benifaió, Marta Ortiz, acogió recientemente en el ayuntamiento a representantes de las diferentes partes implicadas en las obras para coordinar el inicio de las obras. Como declaró a Levante-EMV, se trata de una obra reclamada desde 2009 y “muy necesaria para los agricultores locales”.
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