Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La llamada telefónica se impone en la Ribera para anunciar los nombres de las falleras mayores

Alzira y Carcaixent representan una excepción al sistema que se aplica en València ciudad y que siguen la mayoría de municipios de la comarca

Así fue la llamada que comunicó a la fallera mayor de Alberic su elección

Redacción Levante-EMV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alzira

La llamada de teléfono del alcalde o alcaldesa para comunicar la elección de la fallera mayor se impone en los pueblos de la Ribera, siguiendo la estela del “cap i casal”. Salvo Alzira y Carcaixent, prácticamente todos los municipios que designan máximas representantes optan ya por este sistema como comunicar la elección a las interesadas en un acto no exento de emociones pese a la distancia. Alberic es el último municipio que ha recurrido a esta fórmula. El alcalde de la localidad, Toño Carratalá, comunicaba días atrás por teléfono a Claudia Martínez Sancho su elección como fallera mayor de 2027, antes de proceder a la visita oficial a su domicilio. Era la segunda vez que utilizaba el teléfono para informar de la designación de un cargo todavía reciente, ya que su creación se remonta al ejercicio 2017/2018, y en proceso de consolidación, ya que en los dos últimos años no se habían presentado candidatas.

La alcaldesa de Carlet, con el teléfono en la mano, durante una de las llamadas realizadas el sábado.

La alcaldesa de Carlet, con el teléfono en la mano, durante una de las llamadas realizadas el sábado. / Alex Tapia

También la alcaldesa de Carlet, Laura Sáez, cogía el sábado el teléfono para realizar las llamadas más esperadas. Era la encargada de dar la buena nueva a Eva Escoms Cruz y Valeria Martínez Pérez, también por teléfono desde el salón de plenos y en presencia de los integrantes de la JLF que encabeza Enrique Miquel y de representantes de las comisiones locales. Las fallas de Carlet utilizan este sistema desde la creación de la figura de la fallera mayor de la ciudad, en el año 2016, mientras que Sueca decidía en esa misma época modificar el sistema que se había utilizado hasta entonces, de carácter más privado para, siguiendo los pasos de València ciudad, convocar a la comunidad fallera en el salón de plenos, desde el que el alcalde comunica a la elegida su designación. “Fue a raíz de la declaración de las Fallas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, teníamos una relación muy estrecha con la Junta Central Fallera de València y copiamos el formato”, recuerda el presidente de la JLF, Pau Tomàs, mientras explica que antes era un “acto interno” de la JLF. Se procedía a la elección en el salón de plenos y una comitiva conformada por autoridades municipales y representantes de la JLF acudía a la vivienda de la fallera mayor. El alcalde de Sueca, Julián Sáez, comunicaba hace escasamente dos miércoles por teléfono la elección a Lucía Rumbau y Paula Beteta, que serán las máximas representantes de las Fallas de Sueca en el nuevo ejercicio.

Entrada de la fallera mayor de Carlet al salón de plenos tras recibir la llamada.

Entrada de la fallera mayor de Carlet al salón de plenos tras recibir la llamada. / Alex Tapia

Unos días después era el alcalde de Algemesí, José Javier Sanchis, el que cumplía con el protocolo y llamaba a Noelia Bañón Másy a la niña Gema Girbés Donderis para comunicarles su elección. El presidente de la entidad, Juanvi Talamantes, comenta que siempre ha conocido este sistema cuando afronta el décimoprimer ejercicio consecutivo al frente de la JLF.

Si bien es cierto que cada municipio tiene su propio procedimiento de elección, de jurados externos a jurados mixtos pasando incluso por un sorteo siempre que haya más de una candidata, algo que en muchos municipios tampoco es demasiado habitual -en Sueca, Carlet y Alberic sólo había una candidata al cargo de fallera mayor adulta-, las principales diferencias radican en Alzira y Carcaixent, donde la fallera mayor conoce en directo su designación.

El procedimiento de elección de las falleras mayores de Alzira culmina con una gala en el Gran Teatro en la que las candidatas y todo el público congregado conocen a la vez la decisión del jurado. La nueva junta que encabeza Luis Gisbert ha abierto el plazo para la presentación de candidaturas, que se cerrará en la medianoche de este jueves 21 mayo, mientras que el acto de elección se ha previsto para el domingo 14 de junio.

En el caso de Carcaixent, la Junta Local Fallera decide quién será la representante en base a perfiles que conoce de gente que tiene ilusión y, a través de un gancho, prepara una pequeña emboscada para presentarse por sorpresa ante la elegida que, en principio, no lo espera. El presidente de la JLF, Cándido Guerrero, formula la preguntar de rigor -“quieres ser la fallera mayor de Carcaixent”-, que da paso a los momentos más emotivos. Así ha sucedido con Carolina Cerro Lorda y la niña Gloria Masiá Doménech.

Tracking Pixel Contents