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Una inversión de 2,5 millones en la red de saneamiento abre la puerta a completar la urbanización del Marenyet de Cullera

La EPSAR asume la construcción del colector que permitirá llevar las aguas residuales a la depuradora tras décadas de presión vecinal

Los vecinos del Marenyet han reclamado durante décadas corregir las carencias de la red de saneamiento del sector.

Los vecinos del Marenyet han reclamado durante décadas corregir las carencias de la red de saneamiento del sector. / Levante-EMV

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Joan Gimeno

Joan Gimeno

Cullera

El Ayuntamiento de Cullera ha conseguido que la Entitat Pública de Sanejament d'Aigües Residuals (EPSAR) acometa las obras de conexión del colector de aguas residuales hasta la estación de bombeo ubicada en la calle Sollana, una infraestructura que el vecindario de la zona venía exigiendo desde hace tiempo como condición indispensable para resolver uno de sus problemas estructurales más graves.

Las obras, que ya están licitadas, contarán con una inversión de 2.508.635,72 euros y darán respuesta definitiva a la problemática del saneamiento en las zonas urbanas situadas en el margen derecho del río Júcar. 

La actuación cubrirá el tramo comprendido entre la rotonda principal de la avenida del Marenyet y la citada estación de bombeo, desde donde las aguas residuales serán impulsadas hasta la depuradora de Cullera.

Una deuda pendiente con el vecindario

El alcalde de Cullera, Jordi Mayor, ha reconocido de forma explícita el papel que ha tenido la presión vecinal en la consecución de este logro. "Estas obras ponen fin a una reivindicación histórica de los vecinos y vecinas del Marenyet", ha afirmado el primer edil, quien también enmarca la actuación en un contexto de compensación hacia el municipio por parte de la Generalitat Valenciana.

"Es también una manera de empezar a saldar una deuda que la Generalitat tenía con el pueblo de Cullera. Durante años, los municipios de la Ribera hemos pagado una tasa de abastecimiento por recibir agua de la potabilizadora de Alzira, una tasa injusta vinculada al derecho al agua. Era justo que esos recursos volvieran a nuestros pueblos en forma de inversiones hidráulicas necesarias", señaló Mayor.

El munícipe también ha destacado el valor estratégico de la intervención más allá del saneamiento: "Estas obras son muy necesarias porque también permitirán finalizar en un futuro la urbanización de la zona", apunta, abriendo la puerta a un desarrollo más amplio del Marenyet una vez resuelta la carencia histórica en materia de infraestructuras.

Durante años, la falta de una conducción adecuada para las aguas residuales ha condicionado la calidad de vida en el Marenyet y ha frenado el desarrollo urbanístico de este enclave situado a orillas del Júcar. Los residentes de la zona han mantenido una presión constante sobre las administraciones, reclamando una solución que, pese a su evidente necesidad, tardó en materializarse por falta de voluntad política y de financiación.

Ha sido la intervención directa del Consistorio de Cullera ante la Generalitat la que ha desbloqueado finalmente la situación, logrando que la EPSAR asuma la ejecución y el coste de una obra que la comunidad llevaba tiempo esperando.

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