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Impulsan el primero de los diez rascacielos previstos en la principal área de expansión de Alzira tras 16 años de parón

La torre de 25 alturas, la más alta del núcleo urbano y una de las mayores fuera de la ciudad de València, sacará al mercado 279 viviendas

Una perspectiva aérea del sector Tulell, con el bulevar a la derecha y los solares en los que se construirán las torres.

Una perspectiva aérea del sector Tulell, con el bulevar a la derecha y los solares en los que se construirán las torres. / Teresa Juan-Mompó

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Alzira

El desarrollo del sector Tulell, la mayor área de expansión urbana de Alzira, tropezó con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la posterior crisis una vez acabadas las obras de urbanización, lo que dio paso a un frenazo en la construcción de vivienda que se ha prologado durante dieciséis años. El presente 2026 será finalmente el año de la reactivación, no sólo por los proyectos de una tipología similar a los de las avenidas más próximas que tramitan constructores locales, como adelantó Levante-EMV, sino por la que se presume será la primera torre de 25 alturas junto al bulevar centralde un sector llamado a dibujar un nuevo “skyline” de la ciudad.

Una empresa se dispone a comercializar las 279 viviendas que tendrán cabida en este rascacielos una vez presente en sociedad el proyecto “Sky Alzira” que impulsa la constructora Uransa, y en el que se ofrecen pisos de una y dos habitaciones y siete áticos de tres, según informa la comercializadora PropHero en las redes sociales, en lo que representa el mayor desarrollo residencial impulsado por la compañía hasta la fecha en la Comunitat Valenciana. La empresa anuncia que también será la torre residencial más alta fuera de la ciudad de València y la quinta más alta de toda la Comunitat Valenciana.

La ordenación del sector Tulell, un área de 422.000 metros cuadrados que generó suelo para unas 7.000 viviendas aunque se encuentra prácticamente vacía de obra residencial, contempla la construcción de nueve torres de hasta 25 alturas en un lateral de lo que hoy es la Gran Vía de la Comunitat Valenciana, el bulevar central, y una de hasta treinta en la cabecera del paseo, el solar más próximo a la plaza Generalitat. Esta planeamiento con torres de gran altura es producto de la edificabilidad que los tribunales reconocieron a los propietarios originales en base al plan urbano que alumbró este sector en los años setenta.

El ayuntamiento se resistía a repetir el modelo urbanístico de la avenida Santos Patronos con el objetivo de apostar por una ciudad moderna con espacios urbanos más amplios y finalmente optó por concentrar la edificabilidad en grandes bloques, que se alternaban entre pastillas comerciales en esta lateral del paseo.

Más de 20 millones de euros

El tramo final de las obras de urbanización del sector coincidieron con el inicio de la crisis inmobiliaria. Diferentes promotores llegaron a solicitar licencias de obras, a las que acabaron renunciando en muchos casos -algunas fincas se paralizaron cuando solo se había construido la cimentación y el sótano- e incluso varios de ellos presentaron en las principales ferias inmobiliarias los proyectos de estos rascacielos, inicialmente de viente alturas aunque con la posibilidad de alcanzar las 25 si se aplicaba un retranqueo en la fachada superior. La crisis no sólo paralizó todos estos proyectos, sino que la elevada inversión que representan también han hecho dudar durante los últimos años de que pudieran llegar a arrancar. Fuentes consultadas estiman entre 22 y 25 millones de euros la inversión que supondrá la construcción de esta primera torre, la segunda en la alineación que se distribuye en paralelo al bulevar, y que recaerá a la altura de la sede de la Universidad Católica.

El proyecto de Uransa representa por tanto la primera de las diez grandes torres del sector tras 16 años de parálisis, ya que el ayuntamiento recepcionó la urbanización en el año 2010. Los primeros tres bloques cuya construcción se simultaneó con las obras de urbanización se acabaron y están en uso mientras una finca de doce plantas en el centro del sector que se llegó a acabar ya a duras penas por decisión del administrador concursal no se ha llegado a comercializar pese a los intentos realizados y se encuentra tapiada.

El goteo de proyectos en el sector Tulell no es algo aislado sino que Alzira ha despertado el interés de diferentes constructoras. La valenciana Iferga tiene previsto iniciar las obras antes de acabar el mes de la promoción con 123 viviendas de protección pública en la Plaça de Cartonatges Suñer, un proyecto que generó colas en la calle para reservar viviendas al tratarse de la primera promoción de VPP en la ciudad en veinte años.

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