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Clamor en la Vall dels Alcalans por la saturación del instituto: “Esto no es educación, es abandono”

Tres columnas de protesta parten desde Real, Montroi y Montserrat para exigir soluciones inmediatas ante un centro diseñado para 400 alumnos que ya acoge a más de 800

Imagen de la protesta celebrada el jueves, que acabó en el municipio de Montroi.

Imagen de la protesta celebrada el jueves, que acabó en el municipio de Montroi. / Levante-EMV

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Alzira

Cientos de personas se sumaron el jueves a la marcha reivindicativa celebrada en la Vall dels Alcalans en defensa de la educación pública que, en esta comarca, se centra especialmente en las demandas realizadas sobre la masificación del IES Alcalans, un centro con capacidad para 400 alumnos, pero que acoge en la actualidad a más de 800.

Una vez más, los ayuntamientos de Real, Montroi y Montserrat, junto con la comunidad educativa —profesorado y familias—, han salido juntos a la calle para evidenciar las necesidades y han denunciado que la Conselleria de Educación los ha dejado “abandonados” después de las reiteradas demandas de construcción de un nuevo instituto ante la masificación del actual. Desde hace años reclaman la construcción de un nuevo instituto que permita descongestionar el actual centro y garantizar unas condiciones educativas adecuadas para el alumnado. Sin embargo, las negociaciones con la consellería han llegado a un punto muerto, puesto que los terrenos de Real que se le ha ofrecido no los acepta ni tampoco los atiende para estudiar alternativas.

Ante la falta de respuesta institucional, los alcaldes —Gerardo López de Real, Sergio Vilar de Montserrat y Manolo Blanco de Montroi— y el AMPA del IES Alcalans se han sumado a las movilizaciones educativas de la huelga indefinida de educación bajo el lema: “Esto no es educación, es abandono. ¡Instituto nuevo ya!”.

Alcaldes de los tres municipios que aportan alumnado al IES Alcalans, Real, Montroi y Montserrat.

Alcaldes de los tres municipios que aportan alumnado al IES Alcalans, Real, Montroi y Montserrat. / Levante-EMV

El jueves, tres columnas de protesta salieron de los tres municipios y confluyeron en Montroi, como punto central de la movilización, para visibilizar la situación que vive el centro educativo. El IES Alcalans de Montserrat fue construido para una capacidad de 400 alumnos, pero actualmente concentra más de 800, una situación que consideran insostenible. La campaña de protesta continuará en las próximas semanas con la colocación de banderines a los balcones, concentraciones a las puertas del instituto y una acción reivindicativa ante la Conselleria de Educación.

La comunidad educativa de la Vall dels Alcalans arrastra un histórico conflicto con la administración autonómica marcado por la falta de espacio en el instituto y la búsqueda de soluciones. Las familias han venido reclamando tanto una planificación a largo plazo —que contemple un nuevo instituto diseñado para albergar a los 800 alumnos actuales y absorber el crecimiento demográfico de la zona— como medidas urgentes e inmediatas para paliar la masificación. Entre estas propuestas a corto plazo, se planteó la creación de aularios de secundaria en el municipio de Real, una opción que fue rechazada por la Conselleria de Educación a pesar de que el ayuntamiento de dicha localidad llegó a ofrecer una parcela dotacional de 6.000 metros cuadrados para descongestionar el centro, como informó Levante-EMV. Asimismo, la comunidad escolar ya había descartado de plano la instalación de más aulas prefabricadas, dada la inviabilidad física de sumar nuevos barracones a los cinco que ya ocupan el patio para el alumnado de bachillerato.

Este problema de espacio se agravó ante la previsión de incorporar 170 nuevos estudiantes para el presente curso escolar, una cifra que obligaba al centro a operar con el doble de alumnado para el que fue diseñado. Bajo el lema "A l’IES Alcalans no cabem", las familias y los representantes locales alertaron intensamente sobre los riesgos que esta saturación comporta, no solo para la calidad pedagógica y la atención al alumnado, sino también para la seguridad física en caso de evacuaciones por incendios o terremotos. A pesar de que los ayuntamientos de la zona mostraron un respaldo total a las reivindicaciones y presentaron formalmente una instancia ante la Conselleria de Educación a principios de año para reactivar las reclamaciones, el silencio administrativo y el rechazo a las alternativas materiales ofrecidas por los municipios colmaron la paciencia de los afectados, motivando el paso de las negociaciones en los despachos a las movilizaciones en la calle.

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