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El desembarco del pirata Dragut desborda las calles de Cullera

La recreación histórica se convierte en un motor económico en una de las ediciones más multitudinarias al llenar también bares y restaurantes

Numeroso público siguió cada una de las representaciones del fin de semana.

Numeroso público siguió cada una de las representaciones del fin de semana. / Levante-EMV

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Joan Gimeno

Joan Gimeno

Cullera

Cullera ha vuelto a rendirse este fin de semana ante el avance del temido corsario Dragut. La recreación histórica del desembarco del pirata ha cerrado una de sus ediciones más multitudinarias, lo que confirma su consolidación como uno de los principales acontecimientos culturales, turísticos y familiares del calendario valenciano.

Entrada por el río del pirata Dragut.

Entrada por el río del pirata Dragut. / Joan Gimeno

Durante las tres representaciones del asalto —viernes, sábado y domingo— la afluencia de público ha sido masiva. Miles de personas han llenado las calles del casco histórico y del centro urbano para asistir a un espectáculo que ha convertido la ciudad en un gran escenario del siglo XVI. Desde primeras horas de la tarde, los accesos a las principales zonas de representación registraban una intensa presencia de visitantes, mientras plazas, calles y terrazas se transformaban en un auténtico hervidero de gente.

Un viaje al siglo XVI que vuelve a conquistar al público

La recreación ha permitido revivir, un año más, uno de los episodios más significativos de la historia local: el ataque del corsario otomano Dragut a Cullera en 1550. Con una cuidada puesta en escena, decenas de actores y actrices han recorrido las calles históricas del municipio representando el avance de los invasores, los combates y la resistencia de los vecinos.

El recorrido teatralizado llevaba a los piratas desde la calle del Riu hasta el corazón de la ciudad, pasando por las plazas de España y de la Iglesia hasta culminar en los Jardines del Mercado, donde se concentraron algunos de los momentos más espectaculares de la representación. El vestuario de época, los efectos especiales y la ambientación sonora reforzaron una experiencia inmersiva que volvió a cautivar al público.

El evento arrancó oficialmente el viernes con la apertura del mercado pirata, que durante todo el fin de semana ha ofrecido artesanía, animación de calle, actividades infantiles y espectáculos familiares. Esta programación paralela ha contribuido a ampliar la experiencia más allá de la recreación principal y ha convertido el centro de Cullera en un gran espacio temático abierto para todos los públicos.

Las calles de Cullera se han convertido este fin de semana en un gran escenario durante las recreaciones.

Las calles de Cullera se han convertido este fin de semana en un gran escenario durante las recreaciones. / Levante-EMV

Además, durante varios días, el comercio local y numerosos establecimientos hosteleros se han sumado a la ambientación decorando escaparates y locales con motivos piratas, reforzando el ambiente festivo en toda la ciudad.

La hostelería celebra el impacto económico de la cita

Uno de los sectores que más ha valorado el éxito del evento ha sido el hostelero. Vicente Nácher, presidente de la asociación empresarial de hostelería de Cullera y comarca, ha destacado que la edición de este año ha sido “totalmente positiva”, especialmente durante las jornadas del viernes y del sábado, cuando numerosos locales tuvieron que colgar el cartel de completo, especialmente en el turno de cenas.

Segun los propios hosteleros "cuando hace bueno tiempo y sol, Cullera se llena, si además se compagina con actividades como la entrada del pirata,... el resultado es excelente".

Uno de los combates que forman parte de la recreación.

Uno de los combates que forman parte de la recreación. / Levante-EMV

La climatología ha acompañado durante todo el fin de semana, favoreciendo que muchas personas optaran por pasar varios días en la ciudad y disfrutar no solo de la recreación, sino también del conjunto de la oferta turística de Cullera.

Un modelo de turismo que refuerza la desestacionalización

Con esta nueva edición, Cullera reafirma su apuesta por un modelo turístico que combina patrimonio, cultura y ocio familiar como herramienta de desestacionalización. El desembarco de Dragut ya no es solo una recreación histórica: se ha convertido en un motor económico y en una seña de identidad capaz de atraer visitantes fuera de la temporada estival.

La ciudad cierra así un fin de semana que vuelve a demostrar que su historia, convertida en espectáculo, sigue siendo uno de sus mayores atractivos.

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