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Las PAU superan la huelga y arrancan con normalidad para medio millar de alumnos en Alzira

Estudiantes, familias y orientadores coinciden en que este curso ha sido especialmente difícil por la “incertidumbre”, aunque destacan el apoyo incondicional del profesorado

Las PAU superan la huelga y arrancan con normalidad para medio millar de alumnos en Alzira

Teresa Juan-Mompó

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Alzira

Arrancan las PAU en Alzira, con algo de retraso, pero con “normalidad”, reconoce la concejala de Educación de Alzira, Virtuts Piera. Junto con ella, cerca de la puerta del CPFPA “Enric Valor”, los regidores de Educación de los otros cuatro municipios de aportan alumnado —Algemesí, Carcaixent, Albalat de la Ribera y la Pobla Llarga—, y el alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, rodeados por los más de quinientos jóvenes que hoy comienzan la tanda de exámenes que les acercan a su futuro universitario. Sí, les acercan, porque más del 95 % de ellos pasaron las pruebas el año pasado.

Alumnado y docentes concentrados en los alredodores del CPFPA Enric Valor de Alzira.

Alumnado y docentes concentrados en los alredodores del CPFPA Enric Valor de Alzira. / Teresa Juan-Mompó

A las 8 horas se ha constituido el tribunal. Según comenta el profesor Vicent Valls, del IES Bernat Guinovart de Algemesí —y uno de los más de setenta correctores que en días pasados han renunciado a esta encomienda como medida de presión durante la huelga docente—, el tribunal “se ha constituido con normalidad, pero hubo miembros que se dieron de baja y que han sido sustituidos por la conselleria”. Hasta ayer mismo, añade, “en el grupo se comentaba que les había costado encontrar sustitutos”.

Estudiantes de La Purísima de Alzira aguardan para acceder a las pruebas PAU.

Estudiantes de La Purísima de Alzira aguardan para acceder a las pruebas PAU. / Teresa Juan-Mompó

Los y las alumnas están, por lo general, “nerviositos”, como si el diminutivo quitara carga a cómo se sienten. Pastora y Sofía son del colegio La Purísima. La huelga no va con ellas pero también se sienten implicadas: “Es un proceso que abarca a todos los institutos y también nos afecta”, dice Pastora. Sofía asegura estar “agobiada” y cree que los docentes no serán capaces de dejarlas colgadas: “No creo que hagan eso, la verdad”.

Alumnos del IES Josep Maria Parra a las puertas de la sede de las pruebas de acceso a la universidad.

Alumnos del IES Josep Maria Parra a las puertas de la sede de las pruebas de acceso a la universidad. / Teresa Juan-Mompó

También Unai, de l’IES Josep Maria Parra, está alterado. Toma la palabra como portavoz de su grupo de compañeros, pero apenas le salen monosílabos: “sí”, tiene miedo de que no se constituya el tribunal; “sí”, la huelga docente les ha afectado. Tras estas dos, se suelta: “Tenemos más incertidumbre”. ¿Estás preparado?: “Creo que sí, pero a ver cómo sale”. Su compañera Anny está serena: “Vengo tranquila porque al final hemos repasado lo que hemos dado en todo el curso y hemos venido para demostrar lo que sabemos. Nos han preparado muy bien en el IES Parra, aunque la huelga nos ha afectado a nivel de nervios un poco por no saber si podríamos hacer las PAU, pero aquí estamos, y sí que hay gente para hacernos el examen, para corregirlo. Ahora estamos más tranquilos”, explica. La joven alzireña destaca el papel de sus profesores: “Hemos tenido su apoyo siempre, y cuándo hemos necesitado alguna clase han venido a respaldarnos y están aquí hoy con nosotros”.

Uno de los examinadores llama uno a uno a los estudiantes que participan.

Uno de los examinadores llama uno a uno a los estudiantes que participan. / Teresa Juan-Mompó

Que las PAU se hagan en Alzira "ayuda" a familias y jóvenes

Uno de estos docentes es Rubén, tutor de segundo de bachillerato en el IES Josep Maria Parra de Alzira. En el final de curso “hemos tenido que dejar de lado la normalidad docente para centrarnos en la lucha, y la comunidad educativa está de nuestro lado. Por esa parte nos hemos sentido apoyados”, indica. Como tutor, “este curso me he centrado en tranquilizarlos y hacerles saber que de una forma u otra iban a tener su calificación”. “La huelga ya hace un par de semanas que se dieron cuenta de que no les iba a afectar como pensaban”, asegura. “Pienso que lo han gestionado realmente bien, nos han dado una lección de madurez”, reconoce. Valora “muy positivamente” que las PAU se puedan hacer en Alzira: “Esto nos ayuda mucho. Estamos a 500 metros de nuestro centro. Para nuestro alumnado es mucho más cómodo”. Además, el instituto Parra acoge los exámenes de algunas materias de bachillerato artístico: “Hay un par de asignaturas que por cuestiones de necesidad de instrumental y de espacio en las aulas han de ir a nuestro instituto, los exámenes se desarrollan allí para todos los alumnos de estas PAU”, explica.

Carla posa junta a su madre, Araceli, que ha acudido desde Polinyà a Alzira para acompañarla.

Carla posa junta a su madre, Araceli, que ha acudido desde Polinyà a Alzira para acompañarla. / Teresa Juan-Mompó

También para las familias de los cinco municipios que desarrollan en Alzira las PAU resulta más fácil poder acompañar a sus hijos. Es el caso de Araceli, de Polinyà, que aguarda a las puertas del CPFPA Enric Valor junto a su marido, y cerca de su hija Carla y sus compañeras, que estudian en el IES Sucro, de Albalat de la Ribera. “Aquí es mejor porque hay menos gente, está la familia… Hay gente de otros institutos que conocemos”, dice Carla. “Te sientes más acogida y es un pueblo que conocemos más o menos, está bien”; dice Alba, de Llaurí, alumna también del IES Sucro. Para Araceli, como madre, este curso ha sido difícil: “Entendemos la lucha de los docentes, pero apretarlos a ellos tanto… Éste es el curso en el que ellos se lo juegan todo”, declara. La inseguridad se ha transformado en “sufrimiento”: “Días con lloros, días de euforia, días que no, pero al final lo afronta bien”, concluye.

La orientadora del IES Sucro de Albalat, Àngels, junto a sus alumnas.

La orientadora del IES Sucro de Albalat, Àngels, junto a sus alumnas. / Teresa Juan-Mompó

Una generación con "más información y más estrés"

Una de las orientadoras del IES Sucro, Àngels, constata que este curso ha detectado “más ansiedad”. “Son una generación nerviosita, también por el nivel de exigencia, ven las notas, tienen mucha información, saben las carreras que quieren hacer, la nota de corte y eso genera mucha ansiedad, estrés”, explica. Las familias lo viven de otro modo: “Con más calma. Ellos estaban más nerviosos, ellos son los que tenían el contacto directo con nosotros y han venido a preguntar, a cuestionar, a pedir que esto se solucionara”. Pide a madre y padres “que tranquilicen” y concluye: “Las PAU son una prueba más”. 

Alumnos en el aula a punto de comenzar la primera prueba de las PAU de este año.

Alumnos en el aula a punto de comenzar la primera prueba de las PAU de este año. / Teresa Juan-Mompó

Alzira acoge durante tres días las Pruebas de Acceso a la Universidad. Es sede de uno de los tribunales de la Universitat Politècnica de València y acoge a 537 alumnos de trece institutos y colegios de Alzira, Carcaixent, Algemesí, la Pobla Llarga y Albalat de la Ribera. El alcalde Alzira, Alfons Domínguez, ha asistido al arranque de las PAU, este año con “un poco más de expectación”. “Orgulloso” por las “camisetas verdes, en defensa de la escuela pública”, ha reconocido a los docentes: “Tenemos el mejor profesorado”. Y ha recordado que su trayectoria se la debe a sus maestros: “Mi vida la han marcado ellos, mi familia primero y después ellos. Yo no hubiera podido estudiar dos carreras como tengo si no hubiera sido por la escuela pública, no hubiera podido pagármelo y toda esta gente, el 90 % tampoco. Sin la escuela pública no somos nada”.

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