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Antella y Sumacàrcer redoblan las medidas contra la masificación en el Xúquer

Los ayuntamientos afrontan un verano con novedades: control de aforo en l'Assut gracias al vallado y prohibición de entrar en el área recreativacon sillas, mesas o neveras y restricción de aparcamiento en todo el caso urbano de Sumacàrcer

Sombrillas y entoldados, en el área recreativa de l'Assut de Antella, en una imagen de archivo.

Sombrillas y entoldados, en el área recreativa de l'Assut de Antella, en una imagen de archivo. / Francisco Calabuig

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Alzira

La historia reciente de los parajes fluviales de Antella y Sumacàrcer es una pelea constante por no morir de éxito. La gran afluencia de visitantes que han experimentado el área recreativa de l’Assut, en el caso de Antella, o l’Illa de l’Esgoletja, en Sumacàrcer, antiguamente zonas de baño de carácter familiar a las que acudían mayoritariamente vecinos de estas localidades y de los pueblos más próximos, y otros tramos intermedios del Xúquer que son accesibles, se ha convertido cada verano en un quebradero de cabeza para las autoridades locales y ha supuesto un coste añadido para los ayuntamientos, que se han visto obligados a contratar personal de vigilancia pero, sobre todo, a asumir la retirada de grandes cantidades de basura cada fin de semana que no es acorde a la población que tienen censada.

Los ayuntamiento llevan más de una década tratando de regular esta gran afluencia para evitar los problemas que se derivan de la masificación -colapso de tráfico, con vehículos aparcados en caminos rurales e incluso dentro de campos de cultivo, suciedad, discusiones y alguna reyerta con arma blanca-, un contexto que provoca que los propios vecinos dejen de acudir a estos parajes, en una historia que ha dejado escraches en casa de una alcaldesa o el zarandeo del vehículo en el que viajaba otra alcaldesa y dos concejales que trataban de mediar ante una familia que se negaba a pagar la tarifa por utilizar el aparcamiento habilitado por el ayuntamiento. Han sido diferentes las medidas que se han adoptado con el tiempo para regularizar esta situación, que este verano incorporan importantes novedades.

La CHJ instala una valla para controlar el aforo de l'Assut de Antella en verano

Agustí Perales Iborra

En el caso de Sumacàrcer, como ayer adelantó Levante-EMV, el ayuntamiento ha aprobado una modificación de la ordenanza que regula el área de estacionamiento restringido para ampliar la prohibición de aparcar a los no residentes, que el año pasado se aplicó en las calles más próximas al Xúquer, en todo el casco urbano durante los fines de semana de julio y agosto.

Se trata de una medida que ya aplica Antella desde hace tiempo y que, desde el año pasado, no se limita a los fines de semana, sino también a los días laborables entre el 15 de julio y el 15 de agosto, el período de mayor afluencia de bañistas. La experiencia de Antella en este aspecto es mucho más amplia, ya que empezó a aplicar restricciones a los no residentes en el verano de 2013. El goteo de multas que provocó la medida está en el origen del escrache que sufrió la alcaldesa. El ayuntamiento habilitó zonas de aparcamiento alternativas a las afueras, en un primer momento gratuitas, después con descuentos para aquellos que consumieran en establecimientos de la localidad, y con el tiempo ha ido perfeccionando el sistema y tratando de generar algunos ingresos que ayuden a financiar el servicio.

El acceso a Sumacàrcer queda colapsado por los vehículos de bañistas

Fermín García

Las medidas no han acabado nunca de corregir el problema de la masificación -en algunos casos los bañistas se han desplazado en busca de otros tramos del río accesibles- y Antella estrenará este verano nuevos sistemas para regular la zona recreativa de l’Assut. Por un lado, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) procedió el pasado invierno al vallado del área recreativa, lo que deja un único punto de acceso a la zona de baño, que permitirá controlar el aforo y, sobre todo, hacer cumplir la nueva ordenanza, que también se estrena este año, que impide la entrada de sillas, mesas, neveras o la instalación de toldos en el área recreativa y, en el caso de aquellos visitantes que lleven comida, vincula su acceso al abono de los 15 euros del aparcamiento municipal. El aforo de l’Assut, que también estrena este verano la declaración de Paraje Natural Municipal, queda en la práctica vinculado a la capacidad del aparcamiento que se habilita para los visitantes, en el que se generan noventa plazas. Las personas que accedan a la sillería con la intención de bañarse no tendrán problemas para acceder. El ayuntamiento considera que estas medidas pueden contribuir a resolver definitivamente gran parte del problema y a que la presencia de turistas tenga un impacto positivo en los establecimientos del municipio.

Sumacàrcer ha ampliado la prohibición de aparcar a los no residentes a todo el casco urbano. El ayuntamiento también habilita el campo de fútbol como aparcamiento, con una tarifa de diez euros por vehículo y día que da acceso al paraje de l’Esgoletja, donde la tarifa es de tres euros por persona si no va en vehículo, y un área de estacionamiento gratuito en l’Hort del Pollo. El problema principal para el municipio, según reconocía el alcalde, es la gran concentración de bañistas y vehículos que acude al río a su paso por El Reguer, una partida del término de Antella que linda con el casco urbano de Sumacàrcer, que es el que sufre las consecuencias de la gran presencia de vehículos y bañistas.

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