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Alzira prevé reducir un 90 % las heces en las calles con el registro del ADN canino y las multas desde 100 €

El periodo de inscripción en las clínicas veterinarias comenzará el 1 de julio y estará bonificado durante los primeros meses, con un coste entre 35 y 45 euros

Las sanciones a los propietarios incívicos comenzarán a aplicarse a partir del 1 de enero de 2027 y alcanzarán los 1.500 euros en los casos más graves

Rueda de prensa de presentación del registro censal de ADN canino del Ayuntamiento de Alzira.

Rueda de prensa de presentación del registro censal de ADN canino del Ayuntamiento de Alzira. / Teresa Juan-Mompó

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Alzira

El Ayuntamiento de Alzira abrirá el 1 de julio el plazo para registrar el ADN de “todos los perros del término municipal”. Es el primer paso para la implantación del registro censal de ADN canino municipal, que comenzará a funcionar el 1 de enero de 2027 con la previsión de sanciones a partir de 100 euros para los propietarios de perros que “deciden olvidarse de recoger las cacas”. Tres clínicas veterinarias de Alzira colaboran en el registro del ADN (Castells, Alzivet y La Terreta), que se realizará en tramos: “Cuanto más pronto se vaya será más económico. El primer tramo será de 35 euros (del 1 de julio al 30 de septiembre), el segundo tramo de 40 (del 1 de octubre al 31 de diciembre) y el tercer tramo de 45 (a partir del 1 de enero de 2027). Con esto lo que intentamos es que la gente se anime a hacer este registro que es obligatorio y que sea un poquito más económico”, ha explicado la concejala de Sanidad, Lara Ferrer. El registro se realizará a través de una muestra de saliva y se obtendrá una chapa con un código QR que permitirá certificar que se ha completado el registro. A partir del 1 de enero de 2027 comenzará la campaña de muestreo por las calles y se empezará a imponer sanciones.

La regidora ha destacado el largo trabajo previo realizado desde el departamento, que ha incluido acciones de concienciación y la modificación de la ordenanza municipal en 2025: "Queríamos ponerlo en funcionamiento en nuestro municipio porque entendemos que tener un animal es una responsabilidad a todos los niveles". Ha insistido en que “el censo genético pasa a ser tan obligatorio como el microchip, y no realizarlo conllevará la misma sanción”. Las sanciones previstas por olvidar recoger los excrementos serán de 100 euros la primera vez, y hasta los 750 euros las dos siguientes. A partir de la tercera se considerará falta grave y las multas se elevan (de 751 a 1.500 euros), detalla la técnica de Sanidad, Mónica Rodríguez.

Una mujer pasea a su perro por Alzira con una botella para limpiar los orines del can.

Una mujer pasea a su perro por Alzira con una botella para limpiar los orines del can. / Agustí Perales Iborra

Colaboración con la Policía Local y las brigadas de limpieza

La empresa ADN Canino es la adjudicataria del servicio. A partir de 2027, un técnico de esta empresa recorrerá las calles de Alzira para recoger muestras de los excrementos en la vía pública. Irá siempre acompañado de un agente de la Policía Local. Enrique Perigüell, CEO de ADN Canino, ha explicado que esta colaboración es obligatoria: "Tiene que venir un agente a levantar acta de que la muestra, vamos a llamarlo así, está en la calle, a la hora que se dice que se toma la muestra. Es el principio de veracidad". Tras analizar la muestra y cruzar los datos con el censo, el consistorio emitirá la multa al propietario. Este registro "es una herramienta para poder sancionar, independientemente de que el policía lo haya visto con sus ojos o no", ha resumido Lara Ferrer.

La medida precisa de la colaboración de la Concejalía de Agricultura, Servicios para la Ciudad y Seguridad, de Enrique Montalvà. “Vamos a estar muy coordinados con él para que la parte de limpieza, que son los que están a pie de calle y ven las zonas más conflictivas, comunique a la policía, para que después los técnicos puedan ir también por esas zonas”, ha explicado Ferrer. “Pero se va a hacer batida de todo el municipio, si alguien piensa que no, está equivocado, pero sí que es verdad que hay zonas que son más conflictivas. Toda la zona del río, Tulell y la parte final de la avenida Luis Suñer, la zona de Pere Morell, y los alrededores del CEIP Gloria Fuertes, son zonas un poco más complicadas”, ha detallado la concejala.

Una vecina de Alzira mientras pasea a sus perros por un parque de la ciudad.

Una vecina de Alzira mientras pasea a sus perros por un parque de la ciudad. / Agustí Perales Iborra

Las expectativas de éxito de esta medida son muy altas y se basan en la experiencia real de otras localidades como Almussafes, donde ADN Canino también gestiona el servicio. Enrique Perigüell ha explicado que, sobre una estimación de 4.000 perros en Alzira, “cifrando en un 10% los dueños incívicos, las calles pueden sufrir unas 800 deposiciones diarias”. El objetivo del registro de ADN es reducir ese porcentaje al 2% o 3%. Perigüell ha destacado el éxito en los municipios donde ya funciona: “En Almussafes cuesta muchísimo encontrar un excremento en la vía pública". Allí, la presencia de excrementos en las calles se ha reducido un 90 %, el 80 % de los perros están censados y el 60 % de las heces muestreadas han sido identificadas y sancionados los dueños de los animales, ha asegurado.

Antes de empezar a sancionar, el ayuntamiento realizará un buzoneo con toda la información en valenciano y castellano, repartirá bolsas para la recogida de heces en el mercado y la Plaça Major y colocará carteles informativos por toda la ciudad para garantizar que ningún vecino se quede sin conocer la nueva normativa.

Un censo municipal con escasas inscripciones

La técnica de Sanidad, Mónica Rodríguez, ha puesto de manifiesto el bajo índice de inscripción de las mascotas en el registro censal canino municipal. A pesar de que es obligatorio de acuerdo con la ordenanza municipal sobre la protección, tenencia y bienestar de los animales de compañía, muy pocas personas han realizado este trámite, que es posterior a la implantación del microchip para la identificación de los perros de acuerdo con la ley estatal de 2005.

La ordenanza municipal fue modificada el año pasado para adaptarla a los nuevos marcos legales. Esta normativa local regula el censo de mascotas, las zonas de esparcimiento y el control de animales potencialmente peligrosos (PPP) en el municipio. Asimismo, incorpora también los nuevos aspectos de la Ley 2/2023 de la Generalitat Valenciana de Protección Animal, que establece obligaciones estrictas de tenencia responsable, bienestar y protección para los animales de compañía, complementando a nivel autonómico la legislación nacional vigente.

Entre las obligaciones para los dueños de los perros está la de contratar un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros para todos los canes, independientemente de su raza, la identificación a través de microchip y el posterior registro en el registro municipal y también, desde este primero de julio, el registro del ADN canino.

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