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Naves en desuso de Benifaió reviven como talleres de artistas que buscan alquileres más asequibles

Diez creadores de València dan nueva vida al patrimonio industrial en busca de estudios amplios, calma para crear y alquileres más bajos

Pintores abstractos, creadoras de artes vivas y artistas tecnológicos conviven en los estudios Palmera y Bonavista junto a la vía del tren

El estudio la Palmera acoge a artistas de varias disciplinas

Redacción Levante-EMV

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Benifaió

El arte contemporáneo suele moverse en los márgenes. Quizá por eso diez jóvenes artistas residentes en València han decidido montar sus estudios en Benifaió. Hacen arte de periferia. Antiguas naves industriales se han reconvertido como estudios de arte compartidos. Artistas de diferentes disciplinas conviven en dos estudios separados por la vía del tren, en un extremo de Benifaió, donde las calles transitan al campo y al entorno industrial, en la periferia de la periferia. 

Los jóvenes artistas del Estudi La Palmera de Benifaió.

Los jóvenes artistas del Estudi Palmera de Benifaió en la sala de exposición. / Teresa Juan-Mompó

“Este es el núcleo de artistas más distante de València”, asegura Cora Novoa. Gallega, de 28 años, lleva tres años en València. Vino aquí para hacer su tesis guiada por la fama de la Facultad de Bellas Artes como centro pionero en introducir el arte performático en las aulas, de la mano de Bartolomé Ferrando. Hace dos años conoció el Estudi Palmera, que toma su nombre de la palmera —hoy inexistente— que había en el patio interior del edificio, una antigua nave de artesanía de mimbre. Allí conoció a Antonio Samo, el más veterano de este estudio. Valenciano de 40 años que trabaja la madera, en su tiempo libre, porque “el arte aún no da para vivir”. Él llegó a Benifaió hace 4 años y ocupó este espacio, donde antes había un estudio de diseño. Con él se instaló otra artista, Reme Silvestre, de Monòver pero residente en el ‘cap i casal’. Reme transforma objetos ya existentes, trabaja con soldaduras y vidrio fundido. Es “transdisciplinaria”, dice. Y en ese gusto por la variedad, aceptaron como compañeros de estudio a Reyes Pe, artista fallera experimental y creadora de artes vivas, y a Leo Pum, de Colombia e inquilino de La Palmera desde hace solo dos meses que trabaja con objetos tecnológicos y ruido. 

Estudio de José Luis Cremades en el Estudi Bonavista, en la antigua fábrica de muebles de baño Romi.

Taller de Nelo Vinuesa en el Estudi Bonavista, en la antigua fábrica de muebles de baño Romi. / Levante-EMV

Enfrente de Palmera está el Estudi Bonavista. Ocupa el primer piso de las tres naves de la antigua fábrica de mobiliario de cuartos de baño Romi —de sus propietarios Rovira y Miralles—, en la calle Bonavista, en el camino al cementerio. Allí hay otros cinco artistas. Alberto Beltrán es local y tiene allí su estudio “desde siempre”. Él atrajo a su amigo Álex Marco, con quién también comparte proyecto musical. Junto con ellos están el alicantino José Luis Cremades, Nelo Vinuesa, de Catarroja, y Antonio González, de València. Son todos pintores abstractos, aunque cada uno tiene sus particularidades, explica Marco.

Cada artista de La Palmera dispone de una zona de 66 metros cuadrados para trabajar.

Cada artista del Estudi Palmera dispone de una zona de 66 metros cuadrados para trabajar. / Teresa Juan-Mompó

"Más espacio por menos dinero"

“Es una búsqueda constante: más espacio por menos dinero”, defiende Álex Marco. En Buenavista, cada artista dispone de un espacio de 300 metros cuadrados, mientras que los artistas de Palmera cuentan con una zona de 66 metros cuadrados. El precio es mucho más bajo que en València. “En València este espacio de 500 metros por menos de 2.000 euros no lo encuentras”, explica Antonio Samo. Para algunos de ellos el desplazamiento es una oportunidad: “Me gustan los trayectos porque son los momentos que tengo para pensar”, dice Reme Silvestre. “El desplazamiento es similar a un trayecto urbano. Parece que fuera de la urbe es como un drama. Pero nosotros intentamos impulsar visitas colectivas de coleccionistas. Les encanta venir, conocer el espacio”, coinciden Marco y Samo. Para Reyes Pe, el viaje “es un acto de fe”. “¿Cuántas horas empleo en el tránsito?”, se pregunta. Ella, que ha conseguido vivir del arte, se ha planteado buscar casa en Benifaió. También Antonio Samo. Por su parte, José Luis Cremades lamenta que "desde hace unos años, el servicio de Cercanías ha empeorado notablemente, hasta el punto de no saber nunca si podrás llegar. Esto se está convirtiendo en un verdadero problema".

La Palmera ocupa un antiguo taller de artesanía de mimbre.

El Estudi Palmera ocupa un antiguo taller de artesanía de mimbre. / Teresa Juan-Mompó

Espacios por encima de las expectativas

"El factor económico, aunque es muy importante, no es el decisivo; lo realmente decisivo son las posibilidades que ofrece el espacio a la hora de desarrollar el trabajo", destaca Cremades. "El espacio, una antigua fábrica de muebles, superaba mis expectativas, así que lo alquilé el mismo día que lo vi", reconoce. Las antiguas naves industriales ofrecen grandes ventajas: “La luz de la fábrica es incomparable. Las dimensiones del espacio. El espacio afecta a la obra, el aura del propio lugar, los metros cuadrados que tienes disponibles, los materiales del propio espacio: recuperados, caravista, la sinceridad del material”, opina Silvestre. “Es una nave pero es casa. Es muy cálida”, replica Reyes Pe. “Venir aquí es difícil. Es un espacio de desconexión y tranquilidad. Te lleva un tiempo y es un precio a pagar”, añade Novoa.

Visita de galeristas al Estudi Bonavista, que acoge a cinco pintores de vanguardia.

Visita de galeristas al Estudi Bonavista, que acoge a cinco pintores de vanguardia. / Levante-EMV

Los creadores abren sus estudios al público y consolidan su relación con el entorno local

Los artistas ya se han hecho al espacio y han establecido “relación con el entorno”. Reyes Pe, artista fallera, apela al concepto ‘estoreta velleta’ como modo de aproximación al vecindario y los profesionales locales como suministradores: “Acudimos a los carpinteros del Mercadona, o vamos a por guata a Artesanía Beltrán”. Y Cora Novoa ya ha realizado ‘performances’ en las calles de Benifaió. El Estudi Palmera ya ha celebrado dos jornadas de puertas abiertas “y ha venido mucha gente”, aseguran. En Bonavista reciben a menudo visitas de coleccionistas, galeristas y “profesores colegas organizan visitas de alumnos de Bellas Artes”, apunta Marco.

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