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La oposición niega el bloqueo municipal y exige diálogo a la alcaldesa de Carcaixent para aprobar las cuentas

Compromís cuestiona el superávit municipal tras desvelar casi dos millones de euros en facturas pendientes y alertar sobre la situación extrema de la empresa pública PROCARSA

Imagen de archivo de la sesión plenaria celebrada recientemente en Carcaixent.

Imagen de archivo de la sesión plenaria celebrada recientemente en Carcaixent. / Carles Llorca

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Alzira

La advertencia lanzada por el equipo de gobierno de Carcaixent, encabezado por la alcaldesa Carolina Almiñana (PP), acerca de que "no aprobar el presupuesto de 2026 forzaría la aplicación de medidas de ajuste y paralizaría proyectos vitales" ha provocado una respuesta unánime de toda la oposición. Tras el comunicado del gobierno local afirmando que se trata de "una necesidad para evitar el bloqueo del municipio" y presumiendo de cerrar el ejercicio "con un resultado positivo de 4,2 millones de euros", las formaciones Units per Carcaixent y Compromís han emitido sendos escritos. En ellos desmienten la situación de parálisis y acusan a la primera edil de falta de diálogo y de ocultar la verdadera realidad económica del municipio.

“Decidió gobernar en solitario”

Desde Units per Carcaixent rechazan categóricamente que el municipio se encuentre paralizado y aseguran que "Carcaixent no está bloqueada; el que está bloqueado es el diálogo del gobierno municipal". Para este partido, resulta difícil sostener la amenaza de una parálisis cuando el propio ayuntamiento ha cerrado el ejercicio con ese remanente positivo, recordando que "un presupuesto prorrogado no impide el funcionamiento del ayuntamiento, la prestación de los servicios públicos, el pago a proveedores, la ejecución de contratos ni la tramitación de modificaciones presupuestarias". Por ello, consideran que el discurso del bloqueo responde a "una estrategia de presión política" más que a una descripción objetiva de la situación. Además, revelan la inexistencia de negociaciones, señalando que el único documento recibido es un borrador presupuestario que "ni tan solo había sido revisado por la Intervención Municipal". Recuerdan a Almiñana que decidió gobernar en solitario y eso implica "asumir la responsabilidad de construir mayorías y buscar consensos".

El superávit “no es real”

Por su parte, la coalición Compromís ha centrado su réplica en desmontar el supuesto éxito del Partido Popular, advirtiendo que la hacienda local esconde variables que el gobierno ha obviado y "que el pueblo merece saber". Según su comunicado, "ese 'superávit' de 4,2 millones no es real" porque el Ayuntamiento de Carcaixent continúa "pagando facturas y otras obligaciones sin consignación presupuestaria" por valor de más de 850.000 euros. A esto suman la existencia de casi dos millones de euros en "facturas pendientes en los cajones" y un alarmante incremento en el periodo medio de pago a proveedores, que en el primer trimestre de 2026 "se sitúa en 110 días". Compromís también alerta de que la empresa municipal "PROCARSA está en una situación extrema" y señala el "incumplimiento de la regla de gasto" por parte del gobierno local. Ante este panorama, advierten que "si el equipo de gobierno lleva al pleno 'su presupuesto' sin negociar, el voto de Compromís será en contra".

Búsqueda de acuerdos

Esta ofensiva de Units per Carcaixent y Compromís va en la misma línea de la postura ya hecha pública por el PSPV-PSOE. Los socialistas acusaron a la alcaldesa de intentar maquillar la realidad y denunciaron su "actitud permanente de victimismo", como publicó Levante-EMV. Para el PSOE, resulta "incomprensible" que el gobierno saque pecho de los millones en el banco "mientras los vecinos siguen viendo deficiencias en la limpieza, falta de inversiones, instalaciones municipales que requieren mejoras y proyectos que avanzan a un ritmo desesperadamente lento". Los socialistas reprochan a Almiñana que "cuando algo sale bien, todo es mérito suyo" y "cuando algo sale mal, la culpa siempre es de la oposición", señalando que ejerce "una forma de gobernar basada en la propaganda, el populismo y la incapacidad de asumir responsabilidades". En definitiva, los tres grupos de la oposición le exigen "abandonar el victimismo permanente" y sentarse a "buscar acuerdos y encontrar soluciones, no utilizar permanentemente a la oposición como coartada para justificar la falta de gestión". A la espera de los próximos movimientos políticos, el futuro de las cuentas municipales queda ahora condicionado a la capacidad del equipo de gobierno para abrir vías de negociación reales con el resto de formaciones y alcanzar los apoyos necesarios en el pleno.

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