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Vecinos de l'Estany y el Marenyet de Cullera alertan de un parón en la regeneración del cordón dunar

Las asociaciones exigen conocer el calendario real de finalización de los trabajos tras varios días sin operarios en la zona y con el verano ya iniciado

Los vecinos alertan de que se han paralizado los trabajos de regeneración del cordón dunar.

Los vecinos alertan de que se han paralizado los trabajos de regeneración del cordón dunar. / Joan Gimeno

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Joan Gimeno

Joan Gimeno

Cullera

La llegada del solsticio de verano ha puesto el foco en una situación que inquieta a los residentes de dos de las zonas costeras más singulares de Cullera: las obras de creación del cordón dunar en las playas regeneradas del Estany y el Marenyet acumulan un retraso que los vecinos ya no están dispuestos a tolerar en silencio ya que las playas continúan cerradas.

Desde el pasado jueves, y coincidiendo con los días previos al inicio oficial de la temporada estival, los trabajos han quedado completamente paralizados sin que se haya registrado presencia alguna de operarios en la zona. Una imagen que choca con la urgencia que la propia naturaleza del enclave reclama: con la temporada alta llamando a la puerta, las nuevas dunas permanecen inconclusas y el litoral cullerense aguarda una intervención que se está haciendo esperar más de lo razonable.

Malestar vecinal

Las asociaciones de vecinos de l’Estany y el Marenyet han trasladado su malestar de forma conjunta ante una situación que consideran inaceptable en los primeros días del verano. En sus comunicaciones, los colectivos lamentan tanto el retraso acumulado en el conjunto de los trabajos como la paralización repentina registrada desde el jueves, sin explicación oficial de por medio.

"Nos sorprende que desde el jueves no haya habido operarios trabajando en las nuevas dunas de la zona", señalan los vecinos, que añaden: "Queremos manifestar nuestra inquietud ante esta situación y deseamos que no se prolongue más de lo previsto, ya que nos gustaría conocer cuáles son las previsiones reales de finalización de los trabajos para poder disfrutar de nuestras playas este verano".

Unas palabras que reflejan no solo la impaciencia lógica de quienes llevan meses viendo su litoral intervenido, sino también una preocupación genuina por el futuro inmediato de unas playas que son el principal activo económico y vital de estos barrios costeros de Cullera durante los meses estivales.

El solsticio, testigo de una obra inacabada

La noche del solsticio de verano —símbolo universal del inicio de la estación más esperada en cualquier municipio costero del Mediterráneo— llega este año a Cullera con los vecinos de l’Estany y el Marenyet mirando a unas obras inconclusas y con la inequívoca sensación de que el tiempo corre en su contra. Lo que debería ser una celebración del verano que arranca se ha convertido en un recordatorio de los compromisos pendientes.

El contraste no pasa desapercibido: mientras miles de turistas y veraneantes empiezan a llegar a las playas de Cullera, los residentes de estas dos zonas observan cómo el cordón dunar que debe proteger y dar forma definitiva a su litoral regenerado sigue sin completarse.

Una infraestructura clave para la protección costera

El cordón dunar no es un elemento menor ni meramente estético dentro del proyecto de regeneración de estas playas. Actúa como barrera natural frente a la erosión marina, amortigua el impacto del oleaje en episodios de temporal y protege los accesos, infraestructuras y entornos residenciales de l’Estany y el Marenyet. Su construcción es, en definitiva, el paso que convierte la regeneración de arena en una solución duradera y sostenible para el litoral cullerense.

La demora en su culminación no solo compromete el disfrute de los bañistas durante el verano, sino que pone en cuestión la propia eficacia del proyecto de regeneración llevado a cabo en los pasados meses, cuya inversión quedaría expuesta a los rigores del mar sin la protección que el sistema dunar debe proporcionar.

Los vecinos exigen fechas y transparencia

Más allá del malestar acumulado, la demanda de los vecinos es clara: quieren fechas reales de finalización y una explicación transparente sobre lo ocurrido estos últimos días.

Los colectivos vecinales advierten de que la situación no puede enquistarse más tiempo, especialmente en un momento tan sensible como el inicio de la temporada alta, y reclaman una reunión urgente con los responsables de la obra para obtener un calendario definitivo y vinculante.

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