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La entrada de un paciente con chinches obliga a clausurar parte del servicio de Urgencias del hospital de Alzira

La dirección confirma el cierre de dos boxes y la sala de reanimación tras confirmarse la presencia del insecto y defiende que la reorganización de la unidad mantiene la capacidad asistencial mientras los profesionales expresan su preocupación al entender que se limitan las posibilidades de respuesta

Sala de reanimación de Urgencias acotada en el hospital de Alzira.

Sala de reanimación de Urgencias acotada en el hospital de Alzira. / Levante-EMV

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Joan Gimeno

Joan Gimeno

Alzira

La aparición de un paciente con sospecha de portar chinches -como posteriormente se ha podido confirmar- ha obligado al Hospital Universitario de La Ribera a cerrar parte del área de Urgencias y a reorganizar los recursos del servicio, generando preocupación entre los profesionales sanitarios por el riesgo asistencial que supone la reducción de recursos disponibles.

Según la información recabada por este periódico, el episodio comenzó durante la madrugada del jueves, cuando un paciente fue atendido inicialmente en la sala de reanimación (REA) y posteriormente fue trasladado al Box 8. Una vez detectada la posible presencia de chinches, quedó finalmente aislado en el denominado Box VIP 4.

Un box con acceso restringido.

Un box con acceso restringido. / Levante-EMV

Tras conocerse la incidencia, la dirección del centro activó un protocolo preventivo que supuso el bloqueo inmediato de la sala de Reanimación, de los boxes 7 y 8 y, según fuentes consultadas, también otros dos boxes en los que permanecía el paciente afectado.

Fuentes de la dirección del hospital han confirmado esta incidencia y han detallado que tras detectar al paciente se informó al Servicio de Medicina Preventiva y a los Servicios Generales y se activó el protocolo establecido para el control de parásitos y la protección de pacientes y profesionales. Como medida preventiva, detalla, se procedió “de forma inmediata al bloqueo temporal de los espacios en los que había permanecido el paciente (dos boxes y la sala de reanimación de Urgencias), así como al tratamiento del material y de la ropa con los que había estado en contacto”. Paralelamente, se activó el servicio especializado de control de plagas, cuya inspección confirmó la presencia de chinches.

Refuerzo del aislamiento

El hospital optó en ese momento por reforzar las medidas de aislamiento del paciente, así como por mantener el cierre y sellado preventivo de las áreas afectadas y el uso de equipos de protección individual por parte del personal hasta que se produzca la completa desinsectación de las áreas afectadas, explican desde el centro.

Un correo interno remitido a los trabajadores confirma estas medidas y señala que la clausura se mantendrá mientras se completa la inspección del servicio por parte de la empresa especializada en control de plagas.

La consecuencia más inmediata ha sido la pérdida de la sala habitual de reanimación, señalan fuentes de la plantilla. Para mantener la actividad asistencial, el hospital ha improvisado una REA provisional en la Consulta 7, un espacio que únicamente dispone de una cama.

Esta circunstancia ha obligado además a reorganizar completamente el circuito asistencial de Urgencias. El Triaje 3 ha quedado reservado para atender a los pacientes derivados de la Consulta 7 y la consulta rápida debe trasladarse de ubicación cada vez que dicho espacio es utilizado como sala de reanimación.

Preocupación de los profesionales

Profesionales del servicio consultados muestran su preocupación por esta reorganización, especialmente ante la posibilidad de que coincidan varios pacientes críticos.

"Si entran dos reanimaciones al mismo tiempo, ¿qué hacemos?", se preguntan fuentes del servicio, que consideran que la capacidad de respuesta de Urgencias ha quedado notablemente limitada.

La dirección del hospital, por su parte, defiende que con el objetivo de garantizar la continuidad asistencial se han reorganizado los recursos de Urgencias, “habilitándose espacios alternativos para la atención en boxes y en la sala de REA, manteniendo en todo momento la misma capacidad asistencial”, inciden, al tiempo que señalan que la situación está actualmente controlada y la actividad asistencial en el Servicio de Urgencia se desarrolla “con total normalidad”.

Los trabajadores relatan que en la tarde del jueves acudió al hospital una empresa especializada en control de plagas para inspeccionar la situación, aunque no se realizó ninguna fumigación. La clausura de una parte importante de Urgencias coincide con un periodo de elevada presión asistencial y reduce la capacidad de respuesta. Los profesionales reclaman una actuación urgente para recuperar cuanto antes la normalidad y evitar que una incidencia de este tipo termine afectando tanto a la seguridad de los pacientes como a las condiciones de trabajo del personal sanitario.

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