Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

San Antonio, la playa de Cullera que enamora desde los años sesenta a turistas de toda España

La playa más turística del municipio, y una de las más concurridas de la provincia, celebra cuatro décadas consecutivas con Bandera Azul, un hito que solo comparten otros seis arenales de todo el país

Imagen de la bahía repleta de bañistas en una foto de archivo.

Imagen de la bahía repleta de bañistas en una foto de archivo. / Joan Gimeno

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Joan Gimeno

Joan Gimeno

Cullera

Hay playas que se visitan y playas que se viven. San Antonio, el arenal más emblemático de Cullera, pertenece sin duda a esta segunda categoría. Situada al final de la avenida Diagonal, esta playa se ha convertido a lo largo de las décadas en el gran punto de encuentro de la costa de la Ribera Baixa: el lugar donde familias, parejas y grupos de amigos encuentran exactamente lo que buscan, ya sea tranquilidad, ambiente o las dos cosas a la vez. 

Y este verano llega, además, con un motivo extra de celebración: San Antonio cumple 40 años consecutivos con Bandera Azul, un broche de oro a una trayectoria de excelencia que pocas playas de España pueden presumir.

San Antonio no es una playa cualquiera: es la playa de Cullera. Su ubicación, en plena bahía y a un paso del centro urbano, la convierte en el destino perfecto tanto para una escapada de un día como para unas vacaciones completas. El extenso paseo marítimo que la recorre de punta a punta —cerca de 1.820 metros de longitud y 75 de anchura— está flanqueado por terrazas, restaurantes y alojamientos abiertos durante todo el año, lo que permite disfrutar del ambiente mediterráneo tanto en pleno agosto como en una tarde tranquila de otoño. 

En uno de sus extremos, la escollera que la separa de la desembocadura del río Júcar añade un toque paisajístico único, con vistas al puerto fluvial que invitan a alargar el paseo más allá de la arena.

Servicios

Si hay algo que distingue a San Antonio es la cantidad y calidad de servicios que pone a disposición de sus visitantes. La playa cuenta con pasarelas, rampas, sillas anfibias y aparcamiento adaptado para personas con movilidad reducida, además de zonas de sombra, parques infantiles y espacios de ocio para toda la familia. A pie de arena, chiringuitos, en el paseo marítimo, restaurantes y cafeterías con vistas al mar se combinan con una oficina de turismo, un centro de salud y un centro de coordinación de playas integrados en el propio entorno del arenal.

Las paradas de taxi y la conexión con el transporte urbano facilitan además llegar sin coche, mientras que el servicio de socorrismo y vigilancia, coordinado con Policía Local y Protección Civil, vela por la seguridad durante toda la temporada. Cada madrugada, entre las 5.00 y las 8.00 horas, la playa cierra para su limpieza, garantizando que cada mañana luzca impecable.

La auténtica joya de San Antonio está, claro, en su propia arena: fina, suave y de gran calidad, ideal tanto para tumbarse a disfrutar del sol como para los más pequeños, que pueden jugar sin reparos.

A esto se suma un mar generalmente templado y en calma, una combinación que desde los años 60 enamora a turistas de toda España y también a numerosos visitantes franceses, fieles habituales de este rincón del Mediterráneo. No es casualidad que, además de la Bandera Azul, la playa luzca también la "Q" de Qualitur de Calidad Turística Española y certificaciones de gestión ambiental como EMAS o ISO 14001: detrás de cada baño tranquilo hay un trabajo constante por mantener el agua y la arena en las mejores condiciones posibles.

San Antonio es, en definitiva, mucho más que un lugar para tomar el sol: es la postal de Cullera.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents