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El nuevo acceso a la Casella para evitar el barranco será el mayor proyecto de Alzira en la reconstrucción

El ayuntamiento estima en cuatro millones de euros el coste del vial que discurrirá por la umbría como alternativa al camino histórico que la CHJ no reconoce

El proyecto también contempla habilitar nuevos pasos a parcelas de la solana a las que actualmente se entra por el torrente

Un tramo del camino utilizado históricamente por los vecinos que la CHJ considera que forma parte del barranco de la Casella.

Un tramo del camino utilizado históricamente por los vecinos que la CHJ considera que forma parte del barranco de la Casella. / PERALES IBORRA

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Alzira

La construcción de un nuevo acceso al valle de la Casella por la umbría como alternativa al utilizado históricamente que discurre por el barranco y que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) no reconoce como camino al considerar que forma parte del propio cauce representa la obra de mayor cuantía que el gobierno municipal pretende financiar con los fondos asignados por el Ministerio de Política Territorial para la reconstrucción tras la dana. El ayuntamiento ha estimado en cuatro millones de euros esta actuación, que también pretende garantizar el acceso a las parcelas de la vertiente de la solana que históricamente ha entrado por el barranco. El consistorio ha licitado ya la redacción del proyecto e iniciado los trámites de expropiación de los terrenos necesarios para construir el nuevo vial.

Esta inversión busca dar solución a un litigio que viene de lejos. Los propietarios de campos y casas rurales en el entorno del barranco de la Casella, antes de su confluencia con la CV-50, han entrado históricamente por un camino que discurre junto al barranco -y en algunos momentos se confunde con él- que, también de forma repetida, ha sufrido los efectos de los arrastres en casos de fuertes lluvias, que lo han dejado impracticable. Una reparación con hormigón impulsada por Enrique Montalvá en su anterior etapa como concejal de Agricultura acabó en los tribunales y marcó un punto de inflexión. La Confederación Hidrográfica del Júcar no sólo llegó a sancionar al ayuntamiento por utilizar hormigón para reparar el camino y garantizar que fuera transitable, sino que ganó el pleito y obligó al consistorio a retirar ese hormigón. El organismo de cuenca no reconoce la existencia de un camino y considera que el trazado del vial forma parte del barranco y únicamente autoriza reparaciones con los sedimentos propios del torrente, lo que obliga de forma repetida a enviar a las máquinas a realizar remiendos, lo que ha provocado repetidas quejas de los propietarios de campos y casas en esta partida que han llegado a quedar incomunicados.

A la espera de financiación

La posibilidad de crear ese diseño alternativo se planteó incluso antes de la dana, aunque tropezaba con el elevado coste que suponía. El ayuntamiento ha conseguido incluir su construcción en los proyectos de reconstrucción tras la dana tras la consulta elevada al ministerio, que respondió que se podía incluir en los proyectos financiables si la actuación se basa en razones de seguridad. El ayuntamiento encargó la oportuna memoria, que ya ha sido aprobado y estima el coste en 4.004.800,87 euros y, según fuentes municipales, está en proceso de licitación la redacción del proyecto.

El alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, ha explicado que el ayuntamiento ha decidido asumir la ejecución del proyecto ante la necesidad de realizar expropiaciones. El nuevo vial discurre por la zona de la umbría de la Casella, entre las fincas agrícolas y la masa forestal de les Valletes de Bru, aunque para dar acceso a las parcelas de la vertiente de la solana que ahora entran por el barranco también se contempla un nuevo vial y nuevas conexiones aprovechando caminos privados.

Se trata del proyecto de mayor envergadura, por cuantía, de los 41 que el Ayuntamiento de Alzira pretende financiar con los cerca de 21 millones de euros asignados por el Ministerio de Política Territorial. El segundo en este ranquing es la reconstrucción del pabellón Pérez Puig, que se ha decidido trasladar a Tulell, junto al campus escolar. La memoria de este proyecto estima en 3,8 millones de euros la inversión que precisa el nuevo polideportivo, que sustituirá al ubicado en la partida del Ràfol, en la orilla izquierda del Xúquer. La memoria que justifica esta inversión explica que el actual Pérez Puig sufrió en la dana graves afecciones estructurales y el colmatamiento de la red de alcantarillado. El objetivo es reconstruir las instalaciones en una nueva ubicación “más segura, adaptada a la normativa y fuera de riesgo de inundación” que garantice “su funcionalidad y resiliencia futura.

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