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La expedición que salió de Cullera para limpiar la costa española llega a Galicia con 35.000 kg de basura recogidos

El equipo formado por tres valencianos y un andaluz que participa en el proyecto "Mil Playas" ha trabajado en 800 arenales y ha impulsado 42 acciones de concienciación junto a los ayuntamientos, empresas y ONG de los municipios que han visitado

Los promotores ya diseñan una experiencia similar en los Pirineos cuando regresen a la Ribera el próximo mes de noviembre

Tres de los participantes en el proyecto "Mil Playas" durante los trabajos de limpieza en una playa.

Tres de los participantes en el proyecto "Mil Playas" durante los trabajos de limpieza en una playa. / Levante-EMV

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Inés Hernández Lladró

Alzira

Los cuatro jóvenes que salieron de Cullera en octubre de 2025 para recorrer todo el litoral de la Península Ibérica en el denominado proyecto "Mil Playas", una iniciativa concebida para retirar residuos de las costa pero, sobre todo, sembrar conciencia ambiental, han superado ya los 35.000 kilos de basura recogidos tras recorrer 3.000 kilómetros. Su llegada a Cabo Ortegal, en Galicia, marca el ecuador -a falta de recorrer otros 3.000 km aproximadamente- de una expedición que avanza según lo previsto con la perspectiva de llegar al punto de punto de partida en la playa de Cullera en noviembre.

La iniciativa, liderada por el naturalista alzireño José Alemany y en la que participan el también alzireño Federico Pellicer, Ángel Carrió, de Bellreguard, y el sevillano Marcelo Marticorena, suma ya nueve meses de recorrido. En este tiempo han participado en la limpieza de cerca de 800 playas, han impulsado 42 acciones junto a ayuntamientos, empresas y ONG, y han llevado su mensaje a seis centros educativos. En total, han colaborado con 63 entidades española, y han movilizado a unos 1.200 voluntarios en las limpiezas participativas. También intentaron colaborar con asociaciones portuguesas, sin embargo, explica Alemany, que el tejido asociativo portugués es limitado y, por ello, no había demasiasda predisposición a impulsar proyectos como este.

Los cuatro integrantes del proyecto junto su furgoneta.

Los cuatro integrantes del proyecto junto su furgoneta. / Josep Alemany

El proyecto "Mil Playas" no solo avanza por la costa, sino que también ha construido una comunidad sólida en el entorno digital. Su cuenta de Instagram reúne hoy a más de 34.000 seguidores, atraídos por las crónicas de la expedición por las costas españolas y portuguesas y por la filosofía de cuidado ambiental que la impulsa. Esa visibilidad ha servido de motor para que más personas se unan a la "Asociación Mil Playas", creada por los cuatro viajeros como estructura estable para sostener el proyecto más allá del viaje. Según explica el naturalista de Alzira, ya son unas 70 personas las que se han involucrado como socias. Sus aportaciones económicas permiten financiar nuevas acciones de limpieza, actividades de sensibilización y la continuidad de una iniciativa que aspira a movilizar a cada vez más voluntariado en defensa del litoral.

Las acciones de los naturalistas valencianos incitan a la participación de otros voluntarios en la limpieza de la costa.

Las acciones de los naturalistas valencianos incitan a la participación de otros voluntarios en la limpieza de la costa. / Josep Alemany

Su jornada comienza cada mañana al llegar a una nueva playa. Allí, su labor despierta curiosidad de manera inmediata. “Lo primero que hacen es decirnos que ellos también limpian”, asegura este equipo de jóvenes que, además, incide en que esta respuesta es habitual entre la gente porque al verlos a ellos realizando estas labores de limpieza “quieren sentir que también están comprometidos”. Su labor también comporta otras reacciones, explica el alzireño, como la sorpresa y la inspiración porque al observar cómo se movilizan para cuidar el entorno entienden que, si ellos pueden, cualquiera puede.

La gente se acerca a saludarles porque los reconoce por redes sociales y les cuenta que sigue su trabajo y que disfruta mucho con lo que hacen. Para ellos todo forma parte de su día a día, pero esas muestras de interés les provoca gran alegría al ver que hay gente que les apoya y sigue su trabajo, aunque sea a través de la pantalla. Su labor, tan habitual para ellos, despierta curiosidad en quienes los ven, y ese contacto directo les recuerda que su presencia en las playas tiene un valor que va más allá de la rutina. 

Una charla con voluntarios antes de iniciar una actividad de limpieza.

Una charla con voluntarios antes de iniciar una actividad de limpieza. / Levante-EMV

Están siguiendo los tiempos previstos y en noviembre volverán a Cullera, al punto de partida. “Estuvimos trece meses planeando la expedición y lo planeamos como toca”, comenta satisfecho Alemany, lo cual también ha permitido que la temperatura haya tratado bien a este grupo de jóvenes. “Lo organizamos todo de manera que el invierno lo pasaramos en Andalucía y el verano en Galicia”, según el líder de la expedición. 

Cuando finalicen la limpieza de la costa española y portuguesa, quieren dar continuidad al proyecto recorriendo los 800 kilómetros de la ruta Transpirenaica. Su objetivo es aplicar allí el mismo método de trabajo y misma filosofía: retirar todos los residuos posibles y concienciar a las personas de los beneficios que comportan actividades como esta. 

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