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La Guardia Civil pone a prueba la seguridad Zevra de Cullera con un simulacro con explosivos

El ensayo a escala real moviliza a los TEDAX, la unidad canina y los equipos de intervención tras localizar una mochila sospechosa en el escenario principal

Un operativo en el que participan unos 200 agentes diarios garantizará la seguridad de las 150.000 personas que pasarán por el recinto de Cullera

El Zevra de Cullera aprueba en seguridad tras un simulacro que moviliza a los TEDAX, la unidad canina y equipos de intervención

Joan Gimeno

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Joan Gimeno

Joan Gimeno

Cullera

La Guardia Civil ha llevado a cabo este jueves un simulacro de amenaza por explosivos en el recinto del festival Zevra de Cullera con el objetivo de poner a prueba el amplio dispositivo de seguridad previsto para uno de los mayores eventos musicales del verano en la Comunitat Valenciana. El ejercicio, desarrollado en condiciones prácticamente idénticas a una intervención real, ha servido para comprobar la coordinación entre las distintas unidades de la Guardia Civil y el equipo de seguridad privada del festival.

El operativo ha estado dirigido por el comandante Ángel Suárez, jefe del dispositivo de seguridad desplegado por la Guardia Civil durante la celebración del festival, quien ha supervisado personalmente todas las fases del ejercicio.

Efectivos de la Guardia Civil durante el simulacro de seguridad del Zevra.

Efectivos de la Guardia Civil durante el simulacro de seguridad del Zevra. / Joan Gimeno

La simulación comenzó cuando el personal de seguridad privada detectó una mochila sospechosa junto al escenario principal y activó inmediatamente el protocolo de emergencias, comunicando la incidencia a la Guardia Civil. A partir de ese momento se movilizaron todos los recursos previstos para una amenaza de estas características.

Mensaje de evacuanción en las pantallas del festival durante el simulacro.

Mensaje de evacuanción en las pantallas del festival durante el simulacro. / Joan Gimeno

Un perro detecta el explosivo

En pocos minutos llegaron al lugar patrullas de Seguridad Ciudadana, especialistas en desactivación de explosivos (TEDAX), la unidad canina y el resto de efectivos encargados de asegurar el perímetro. Tras desalojar preventivamente la zona, uno de los perros especializados marcó la presencia del supuesto artefacto explosivo.

La intervención continuó con la entrada en acción del robot de los TEDAX, que retiró la mochila de forma remota para evitar cualquier riesgo para los agentes. Posteriormente fue depositada en un contenedor de seguridad especialmente preparado para este tipo de actuaciones, donde se realizó una detonación controlada del supuesto explosivo.

Un robot traslada la mochila con explosivo detectada por un perro durante el ensayo.

Un robot traslada la mochila con explosivo detectada por un perro durante el ensayo. / Joan Gimeno

Una vez finalizada la intervención, los especialistas inspeccionaron todo el recinto para descartar la existencia de nuevos objetos sospechosos. Comprobado que no existía ningún riesgo, el simulacro concluyó con la reapertura de las instalaciones, reproduciendo exactamente el procedimiento que se seguiría ante una amenaza real.

Evaluar la capacidad de respuesta

El ejercicio permitió evaluar la capacidad de respuesta y, especialmente, la coordinación entre la Guardia Civil y la seguridad privada del festival, cuya rápida actuación resulta fundamental para detectar cualquier incidencia desde el primer momento.

Doscientes agentes diarios

La Guardia Civil desplegará durante los cuatro días del festival alrededor de 200 efectivos diarios, pertenecientes a distintas especialidades como Seguridad Ciudadana, Policía Judicial, Información, TEDAX, Tráfico, SEPRONA, Servicio Cinológico, Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), Servicio Marítimo y Atención al Ciudadano.

El dispositivo contará además con un helicóptero para vigilancia aérea y una embarcación del Servicio Marítimo que reforzará la seguridad en la costa, además de los controles de tráfico establecidos en los principales accesos a Cullera para facilitar la llegada y salida de los asistentes.

Dispositivos utilizados para manejar el rotot para extraer los explosivos.

Dispositivos utilizados para manejar el rotot para extraer los explosivos. / Joan Gimeno

Este amplio operativo trabajará de forma coordinada con la empresa de seguridad privada del festival, los servicios sanitarios, Protección Civil y el Consorcio Provincial de Bomberos desde el Puesto de Mando Avanzado instalado en el recinto.

El objetivo es garantizar que las 150.000 personas que está previsto que asistan a Zevra entre el 24 y el 27 de julio puedan disfrutar del festival con las máximas garantías de seguridad. Para ello, el dispositivo mantendrá una vigilancia permanente tanto en el interior del recinto como en la zona de acampada, los accesos, el entorno de las playas y las principales vías de comunicación.

El simulacro constituye el último gran ensayo antes del inicio del festival este viernes y pone de manifiesto el elevado nivel de preparación con el que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado afrontan un acontecimiento que convierte durante cuatro días a Cullera en uno de los principales puntos de concentración de público de toda la Comunitat Valenciana.

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