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El PSOE de l'Alcúdia salva con frialdad y sin sobresaltos el primer pleno tras destaparse la crisis interna

El alcalde responde a la única alusión al conflicto realizada por Compromís que la preocupación "de todo el grupo socialista" es la reconstrucción

La corporación de l'Alcúdia, en el pleno celebrado el martes.

La corporación de l'Alcúdia, en el pleno celebrado el martes. / Levante-EMV

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Alzira

Frialdad y distanciamiento, pero con corrección en las formas. El grupo municipal socialista del Ayuntamiento de l’Alcúdia salvó el martes sin sobresaltos el primer pleno celebrado tras destaparse la fractura existente con la reincorporación de Andreu Salom a la alcaldía después de ocho meses de baja. Las diferencias existentes no trascendieron durante la sesión, un paréntesis o tregua mientras el PSOE tratar de reconducir el conflicto, con la asamblea de la agrupación en el horizonte.

Únicamente Compromís aludió en el apartado de ruegos y preguntas a la crisis abierta y a las declaraciones realizadas tanto por Salom como por la teniente de alcalde, Àngels Boix, recogidas por Levante-EMV, para pedir explicaciones sobre cuál era la situación del ayuntamiento a la que aludía Boix al manifestar que había encontrado una consistorio “dejado” o si la brecha “irreparable” a la que se refirió Salom permitía al PSPV “trabajar por el pueblo, dejando de lado posibles luchas internas”. Sólo el alcalde respondió a la pregunta para expresar su voluntad de “seguir trabajando, sumando, para que la reconstrucción (tras la dana) sea una realidad lo más pronto posible. Es nuestra preocupación, mía como alcalde y de todos los miembros del grupo socialista”. El PP, más activo en las redes sociales para airear la crisis del PSPV, no entró en esta cuestión y centró sus preguntas en aspectos de la gestión municipal. El alcalde cortó en el apartado de ruegos y preguntas del público una cuestión relativa a la crisis del PSOE al indicar que el reglamento es claro al señalar que se deben abordar asuntos de la gestión municipal.

Andreu Salom abrió el pleno con una intervención en la que aludió a su regreso por “responsabilidad” como alcalde y con el compromiso de acabar la legislatura, y de “trabajar conjuntamente con todos los concejales y concejalas que formamos parte del consistorio, para que nuestra querida l’Alcúdia vuelva a ser lo que siempre ha sido”.

Salom dijo haber recibido durante los ocho meses que ha estado de baja muchas muestras de cariño y apoyo por parte de vecinos de l’Alcúdia y representantes de entidades, así como “de los concejales del ayuntamiento”, si bien destacó el apoyo de su mujer como clave para salir de agujero en el que había caído. A partir de ahí, trató de mostrar un talante dialogante, cediendo la palabra a sus compañeros de grupo para que explicaran cuestiones relativas a los meses en los que él ha estado fuera. Salom ha admitido tras el pleno la frialdad en la relación con los ediles del PSOE y ha señalado que “estamos obligados a entendernos por el bien de los vecinos de l’Alcúdia”.

Por su parte, Àngels Boix también aludió a su etapa como alcaldesa accidental en el apartado en el que se daba cuenta de su renuncia a la dedicación exclusiva tras la reincorporación de Salom. Boix recordó que asumió el cargo y la retribución en respuesta a “una situación excepcional” hasta que el alcalde regresara y que su compromiso “con el ayuntamiento y con el pueblo de l’Alcúdia” se mantiene pese a renunciar a esta retribución y regresar a su puesto de trabajo. “Desde octubre compaginé mi profesión con las responsabilidades de la alcaldía y desde el 2 de diciembre tuve la dedicación exclusiva (…) entendí muy pronto que no era momento de grandes discursos, sino de trabajar, tomar decisiones y que pasara lo que pasara el ayuntamiento continuara funcionando porque un ayuntamiento no se puede permitir parar”. Señaló como uno de los objetivos clave de este período recuperar la estabilidad administrativa ante la ausencia de figuras clave en la estructura organizativa del consistorio -y en particular de un interventor- y que, una vez alcanzada, se ha podido “avanzar” en la normalización de la situación económica.

“Si alguna cosa he aprendido en estos meses es que ningún alcalde ni alcaldesa ni concejal consigue nada solo”, indicó Àngels Boix, que también destacó como mayor recompensa del cargo ver la satisfacción de los vecinos al comprobar que el problema que plantean se resuelve. “Nuestro deber es entregar un ayuntamiento más fuerte y más preparado de lo que lo recibimos. Dejo la dedicación exclusiva, pero no el compromiso y el trabajo, convencida de que gobernar es trabajar, escuchar y dialogar”, señaló en una despedida como alcaldesa accidental cargada de agradecimientos hacia vecinos, funcionarios y miembros de la corporación.

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